Gracias por estos dos preciosos años en los que tanto hemos aprendido contigo. Eres lo mejor que nos ha pasado en nuestras vidas. De tus papis, abuelos y tíos.
Etiqueta: contigo
-
En memoria de Agustín Piña Rodríguez
Hoy hace 6 meses que nos dejastes y nuestras vidas quedaron vacías para siempre. Tu llenabas de alegría nuestro hogar para sacarnos una sonrisa en los peores momentos.
Quererte fue muy fácil pero olvidarte es imposible. Gracias por ser como has sido y no separarte de nosotros en ningún momento. Contigo hemos aprendido el significado de las palabras amar y querer. Protégenos desde el cielo, nosotros te recordaremos siempre desde la tierra.
Te queremos.
Tu esposa, hijos, nieto y demás familia siempre te llevaremos en el corazón.
-
Segundo: quitar estorbos
(Marcos 1,1) Ningún entrenador te recomendará saltarte los ejercicios de calentamiento. Si, aun así, lo haces puedes tener contusiones, calambres, lumbalgias o dolores musculares diversos. Con estos ejercicios que te propongo ocurre lo mismo. No debes saltarte el primero (recuerda: contemplar la vida); si no, puedes hacer de tu adviento, más que una preparación de la acogida, un esfuerzo de auto-perfeccionamiento, cuando menos, infructuoso.
Tan seria advertencia tiene como motivo que el Evangelio se muestra exigente contigo esta semana: “Quita todo lo que estorba para que puedas recibir al Niño del Pesebre. Y te sobra mucho”.
Te sobra egocentrismo, que no haces más que pensar en ti mismo, como si fueras el ombligo del mundo y todo tuviera que girar en torno a ti.
Te sobra cobardía, que te impide defender al pobre y al humillado; que te paraliza cuando vas a ayudar a quien no está bien visto; para enfrentarte con quien apoltronado en la desidia se desentiende lo que provoca muerte en el pueblo.
Te sobra ira, orgullo y soberbia, que no te deja pedir perdón, ni abrir los brazos, ni dejar pasar lo que no debe importar, ni considerar que siempre el otro es más importante.
Te falta encauzar hacia el amor toda la afectividad y toda la riqueza que tu sexualidad te aporta; y, que ahora, se pierde en espirales de vacío y egoísmo. Te falta…
No te engañé. El Evangelio se ha puesto exigente contigo. Pero tómatelo con calma. Cada día un reconocer humilde y un ofrecer generoso. El Padre no necesita luchas titánicas para quererte. Eres tú quien necesita ser sincero para reconocerte en el espejo.
-
Facilitando a las madres los primeros cuidados de su bebé
La farmacia de Consolación acoge este innovador programa de educación para la saludAyer martes unas 17 nuevas mamás pasaron por la farmacia de Trinidad Laborde, en la barriada de Consolación, para participar en el programa de fomento y desarrollo de la salud Contigo y tu bebé. En colaboración con los laboratorios Sando, una puericultora atendió en la farmacia a estas madres para explicarles las nociones básicas que deben saber para cuidar a su recién nacido.
-
¡Felicidades, Elena!

Ya llegó tu gran día y lo vivistes con mucha alegría e ilusión. Momentos para el recuerdo que siempre estarán contigo. -
¿Moral o cristología?
(Juan 8,1-11) Aquellos judíos querían forzar a Jesús a que condenara a muerte a la mujer sorprendida en flagrante adulterio y reconociera, por fin, que la ley está por encima del hombre, cuando éste es un pecador. Aquella sociedad legalista y rigorista condenaba a muerte por apredreamiento a las adúlteras; hoy lo siguen haciendo algunos países islámicos donde se persigue y se amenaza a los cristianos. Jesús no responde a sus expectativas. En absoluto justifica la actitud de aquella mujer y relativiza el mal del pecado. No es esa la lectura que hemos de hacer en nuestra sociedad donde se relativiza toda norma, justificando toda transgresión moral. Pero no puede justificar tampoco que nadie se arrogue el poder de asesinar en nombre de Dios.
Pero este evangelio de san Juan es un poco más profundo. Trata de entender quién es Jesús. Veamos: ¿Cuál de los personajes de esta escena puede compararse contigo? ¿La adúltera? ¿Has traicionado una y otra vez la vida de amor y de verdad que Dios te ha entregado y has preferido engañarte con cualquier estupidez antes de ser fiel al evangelio? ¿Los acusadores? ¿Te has ensañado con quien ha cometido algún fallo –que tú has cometido de una u otra manera muchas veces—, y has levantado el brazo como garante de valores que no pueden olvidarse?
No me digas que tú quieres ser Jesús; el justo que con una escueta frase llena de elocuencia, salva la vida de la mujer. No lo digas antes de saber que todo el odio hacia la mujer adúltera recayó sobre él. Y todos los que estaban sedientos de la sangre de aquella pecadora gritaron ante Pilatos: ¡Crucifícalo!, ¡crucifícalo! No me digas que quieres asumir el papel de Jesús si no estás dispuesto a sufrir por los demás para salvarlos de sus sufrimientos, porque eso es lo que hizo Jesús, en esta ocasión y durante toda su vida: ir poniéndose en el lugar del que sufría, asumir las consecuencias del pecado y salvarnos a todos.Ahora sí, ¿qué personaje puede compararse contigo? Quizás no tengas que llegar a situaciones extremas o irreversibles, pero hay momentos en los que tenemos el privilegio de descubrir la inconsistencia de nuestra vida. Son momentos privilegiados porque nos ofrecen la libertad de volver con autenticidad al amor que sabemos que nos llena de vida, a la humildad que sabemos que nos encamina hacia el bien, a la confianza en Jesús, que sabemos que nos salva.
No esperes. Tú también tienes un Padre bueno. A ti también te esperan para celebrar tu vuelta, tu reconciliación. -
¡Felicidades, Daniela!
Contigo en nuestras vidas todo es más bello. Feliz 5º aniversario. Tus papis, hermana, titos y abuelos. -
¡Felicidades, Daniela!
Contigo en nuestras vidas todo es más bello. Feliz 5º aniversario. Tus papis, hermana, titos y abuelos.