Etiqueta: comunión

  • Vocación de comunión

    Vocación de comunión

    (Jn 3, 16-18) ESTEMOS HECHO, nos dice la Biblia, “a imagen y semejanza de Dios”, y por eso para descubrir quiénes somos debemos acudir a Dios, y para descubrir quién es Dios hemos de acudir a lo más auténticamente humano de nosotros. Y lo más auténticamente humano de la persona es la llamada a la comunión que percibimos en todo lo que hacemos y vivimos.

    La familia en la que crecemos está llamada a ser imagen de la comunión del Padre, el Hijo y el Espíritu. Nuestro anhelo de encontrar buenos amigos con los que compartir vida, es signo de la comunión que nos hace ser. La relación de pareja es el icono más profundo de la Trinidad. En la Trinidad todos se entregan por entero, y en eso está su gozo; nadie busca lo suyo ni pretende protagonismo, el Hijo sabe que le debe la vida al Padre y este le entrega toda su vida al Hijo; ninguna de las tres personas es más que las otras y reciben la misma adoración y gloria. El Espíritu que se nos comunica es justo el Amor entre el Padre y el Hijo.

    También la Iglesia, nuestra comunidad, ha de ser imagen y signo de esta comunión trinitaria. También nuestra sociedad ha de configurarse de manera en la que todos busquemos el bien común, el bien de los más débiles y encontrar en eso nuestro gozo. El egoísmo siempre es triste y entristece. La alegría del compartir se ve colmada con la paz profunda que procede de la comunión íntima con Dios. Descubre en ti ese anhelo profundo de comunión.

  • Vida compartida

    (Juan 20, 1-9) Desde hace décadas se ha empeñado la cultura progre-capitalista en convencernos que nuestra vida, nuestro cuerpo, nuestro tiempo, nuestras capacidades son nuestras en propiedad privada, y que a nadie hemos de dar cuenta de lo que hacemos con nuestra vida, nuestro tiempo, nuestras capacidades o nuestro cuerpo. Se empeña en que confundamos libertad con independencia, desvinculación e individualismo. Y cuando convence a alguien lo hace profundamente infeliz.

    Defendiendo su “intimidad” y “emancipación” va cortando la vinculación con vecinos y familiares, mantiene encuentros controlados y tasados que no tocan sus sentimientos ni colman su necesidad de afecto y donación.

    La resurrección de Cristo es una experiencia vivida desde la profunda comunión de los discípulos: los que descubren a Cristo resucitado se saben enviados a compartir con los otros discípulos la gran noticia; compartiendo el pan se saben comunitariamente fundados en la vida del Maestro; reciben una paz y una alegría que los hacen vivir profundamente reconciliados; quien no comparte la oración comunitaria no puede descubrir la fuente de vida nueva que trae el Resucitado.

    La plenitud íntima y la paz profunda que se nos ofrece en las experiencias sencillas de sentirnos familia, de vivir en comunión, de sabernos pueblo, son un anticipo de la experiencia radical de sabernos mutuamente fundados en  la resurrección de Cristo. Jesús de Nazaret, al resucitar, ya es para nosotros Jesucristo; la vida verdadera es vida compartida, vida en comunión, vida que no pertenece, que te regalan para que la ofrezcas.

    En tu mano está acoger la vida en comunión sencilla de fe.

     

  • 1954. sólo uno de cada 100 nazarenos acude a misa diariamente

    El periódico católico de Dos Hermanas, Adelante, hace balance del recién terminado año 1953, ofreciendo diversas estadísticas sobre la población nazarena. Llama la atención que sólo uno de cada 100 nazarenos (250, de un total de 25.000) acude a misa diaria. Toman la comunión diaria 150 personas, 200 en sesión dominical. En 1953 se han registrado en la parroquia 602 bautizos y 218 defunciones, y se han celebrado 178 matrimonios.

  • 1966. Los compañeros de la Sagrada Familia arropan a Antonio Murube en su 1º Comunión

    1966. Los compañeros de la Sagrada Familia arropan a Antonio Murube en su 1º ComuniónLos compañeros de cuarto curso del niño Antonio Murube quisieron acompañarle en este día inolvidable y posaron con él en esta entrañable foto tras recibir su Primera Comunión en la capilla del Colegio “La Sagrada Familia”. Antonio recibió la comunión el pasado viernes, ya que ofició la misa un sacerdote amigo de la familia. Después, familiares y allegados se fueron a celebrarlo a su casa.

  • ¡Muchas felicidades!

    ¡Muchas felicidades!

    Para la niña más alegre y cariñosa. Gracias por llenar de ilusión el día de tu Primera Comunión y compartirlo con todos nosotros.

  • ¡Muchas felicidades!

    ¡Muchas felicidades!

    En tu primera comunión de tus padres, hermana, abuelos, tíos y primos. Te queremos mucho.

  • ¡Muchas felicidades!

    ¡Muchas felicidades!

    Felicidades Alejandro, en tu Primera Comunión, de parte de tus padres, hermano, abuelos, titos y primos. Eres el mejor.

     

  • ¡Muchas felicidades!

    Muchas Felicidades

    Ismael y J. Antonio por vuestra primera comunión. Esperamos que paséis un feliz día con todas las personas que os quieren.

  • El Santísimo procesionó por el Ave María y El Amparo

    1503Altas temperaturas para un nuevo fin de semana de procesiones del Corpus. Las feligresías del Ave María y El Amparo cerraron la ronda de cultos al Santísimo con una semana de actos que concluyeron con la procesión eucarística.

    En el Ave María tuvo lugar el sábado, portada por el párraco, mientras que en El Amparo, en la mañana del domingo, procesionando la custodia en un paso, precedida por los niños y niñas de 1º comunión.

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  • Romper barreras

    (Juan 15, 9-17) UNO DE los signos más claros de que Cristo ha resucitado se realiza en la comunidad cristiana cuando los cristianos somos capaces de romper las barreras que en el mundo rompen la fraternidad y la comunión.

    Es difícil en estos tiempos tan polarizados por la política, a veces hasta con apelaciones guerracivilistas, pero cristianos con militancia en distintos partidos son capaces de compartir una misma fe y una misma lucha contra la pobreza y la exclusión.

    Fue complicado y nadie lo esperaba, pero personas de etnia gitana se convirtieron en catequistas apreciados, y niños de culturas distintas compartían juegos y oraciones en las catequesis, y tiendas de campañas y tareas comunitarias en los campamentos.

    Los jóvenes dejaron de decir: “las viejas esas…”, y descubrieron que eran personas llenas de sabiduría y fortaleza. Los mayores dejaron de juzgar a las jovencillas por el largo de su falda. Acabaron por saber los nombres unos de otros; unos valoraron el trabajo con los niños; los otros el acompañamiento a ancianos y enfermos. Se reconocieron como miembros de una misma comunidad, que en medio de su debilidad vivía la fe.

    De todos fue visto en el pasado agosto. Cientos de miles de jóvenes conviviendo, cantando, rezando, alegrándose unos de ver a los otros, formando entre todos un arco iris de banderas de todos los rincones del mundo, que sorprendía por la armonía y la comunión que se palpaba…

    Cuando la fe rompe fronteras tejiendo comprensión, alentando solidaridad e invitando a la  esperanza, en todos se enciende la llama de una sonrisa que expresa la gracia; y que a nadie deja indiferente porque es signo del amor cristiano.