Etiqueta: comer

  • Un rincón gastronómico rodeado de historia en el que se come bien y a un precio económico

    1701Cafetería-bar Don Joselón apuesta por las tapas tradicionales en un ambiente elegante que rinde homenaje a José Pera Carret

    Cafetería bar Don Joselón supone la vuelta a su barrio con un nuevo negocio de hostelería del empresario Miguel Ángel Galvín Tinoco, quien ha querido que esta nueva etapa también sirva de homenaje a la figura de José Pera Carret, Don Joselón, a quien va dedicado esta cafetería-bar.

    Para ello, la decoración del local ha integrado una sucesión de fotografías que invitan a los clientes que se sientan en sus mesas a comer a realizar un recorrido histórico por la vida de Don Joselón y de su entorno. Complementando la decoración con publicidades antiguas de los negocios nazarenos de los años 70.

    1702Desde las 7:00 horas y hasta el cierre, de manera ininterrumpida, de lunes a domingo, Cafetería-Bar Don Joselón mantiene abierta sus puertas, atendiendo los desayunos, almuerzos, meriendas y cenas de sus clientes. La filosofía de este bar es retornar a las raíces de las tapas, haciendo un recorrido o repaso por los platos tradicionales que han protagonizado los más de 40 años de trayectoria hostelera de su propietario. En la carta, que cambia diariamente según las necesidades del mercado, los protagonistas son los productos frescos del día; encontrando platos típicos como el pollo frito, caballito de jamón, ensaladilla de la casa, croquetas caseras o pescado fresco. Abiertos a posibles sugerencias de sus clientes.

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    Asimismo, y pensando en aquellas personas, que por motivos profesionales o de otra índole, se ven obligados a comer casi a diario fuera de casa, se ofrecen menús del día por tan sólo siete euros. Completando su oferta de servicios con la organización de todo tipo de eventos y celebraciones, hasta un máximo de 50 personas, y con la programación de música en directo para amenizar la cena de los sábados y los almuerzos del domingo.

    1706{xtypo_rounded3}No deje de probar…

    CARNES: Entrecot de ternera, solomillo al whisky y pollo frito.
    PESCADO: Bacalao con chafaina.
    PLATOS FRÍOS: Ensalada de pollo o ensalada de aguacates con langostinos.
    POSTRES: tartas o helados con fruta fresca.{/xtypo_rounded3}

    Para ello, cafetería-bar Don Joselón cuenta con unas instalaciones de 150 metros cuadrados, con zona de barra y amplio salón-comedor. La decoración, a cargo de Patico, apuesta por un diseño elegante y cuidado que dista mucho de los bares tradicionales.

    {xtypo_rounded_right3}5 PROfESIONALES
    entre cocineros, pinches y camareros trabajan en la cafetería-bar Don Joselón.{/xtypo_rounded_right3}

    Este detalle, junto con una cuidada y nutrida carta de productos frescos y de calidad, así como con unos precios al alcance de todos los bolsillos, convierten a cafetería-bar Don Joselón en la mejor opción para las citas gastronómicas.

    1705{xtypo_code}Un profesional que sabe lo que hace
    Desde los ocho años, Miguel Ángel Galvín Tinoco lleva trabajando en el negocio de la hostelería. Empezó en el centro mercantil El Casino, pasando posteriormente a Sierra Mar, el primer negocio que regentara con José Manuel Rivas Alvarez. Su última iniciativa empresarial fue Bajo Guía junto a Pepe Otero García, que ha dado paso, tras 46 años de trabajo ininterrumpido, a esta nueva trayectoria que acaba de iniciar con Cafetería-bar Don Joselón.{/xtypo_code}

    Cafetería-bar DON JOSELÓN
    C/Doctor Fleming, 30, local A
    Teléfono: 955 192 355.

     

  • Buena participación en las sextas jornadas de salud

    0301El más participativo fue el taller ‘Juntos aprendemos a comer sano y saludable’

    El centro de salud de Los Montecillos clausuró el pasado viernes la sexta edición de sus jornadas de salud comunitarias Participación Ciudadana en Salud. En esta edición los temas que vertebraron las jornadas fueron el deporte y la obesidad infantil.

    Una de las actividades más participativas ha sido el taller para escolares ‘Juntos aprendemos a comer sano y saludable’. Un centenar de niños de 5º y 6º de Primaria de los colegios del área de influencia del centro de salud, así como muchos de sus padres, han participado en esta actividad.

    {xtypo_rounded_right3}90 adultos
    participaron en la actividad La salud al aire libre.{/xtypo_rounded_right3}

    Muy participativa estuvo la actividad La salud al aire libre, con sesiones de gimnasia dirigidas por fisioterapeutas y monitores deportivos en los circuitos biosaludables de la zona y un desayuno cardiosaludable celebrado en Cantaelgallo.

    También estuvieron muy concurridas las dos mesas de salud instaladas en el centro, una sobre consejos dietéticos y otra sobre tabaquismo. Culminando las jornadas con un foro de profesionales sanitarios.

     

  • La obesidad y el deporte en las jornadas de salud

    El centro de salud de Los Montecillos celebra mañana jueves y el viernes, días 2 y 3, sus jornadas anuales de salud comunitarias para promover entre la población hábitos saludables.

    En esta edición los dos temas centrales serán la obesidad infantil y el fomento de la práctica deportiva entre los adultos.

    Juntos aprendemos a comer sano y divertido es una iniciativa para que los niños se preparen el desayuno asesorados por sus padres; y Salud al aire libre es una sesión de gimnasia fomentando el uso de los circuitos biosaludables de los parques.

     

  • Omisión

    (Mt 4,1-11) Lo decimos muchas veces cuando vamos a misa: “confieso que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión”, y no siempre lo decimos con la lucidez necesaria, con la clara conciencia de lo que decimos.

    Omitir a alguien de una lista es no ponerlo conscientemente, aunque podría estar en ella. Omitir es no hacer, no decir; abstenerse de hacer algo. Es, también retirar alguna palabra dicha, no por ser falsa, sino por ser inconveniente en una circunstancia dada.

    Los pecados de omisión son los más sutiles, pero no los menos dañinos. “Yo no he hecho nada malo…”, podemos decir; pero se nos olvida añadir que hemos dejado de hacer mucho bueno por los que nos rodean, por los más pobres. El pecado de omisión es pecado de desperdiciar la vida que se nos ha regalado. Es dejar que, donde debían crecer plantas y frutos buenos de comer, proliferen malas yerbas y plantas estériles. Un huerto donde se deja de trabajar se convierte en un erial o en una maraña de matojos, refugio de alimañas.

    Así nos ocurre a nosotros, a fuerza de omitir lo bueno y lo justo estamos viviendo una vida superficial y dañina, para los demás y para nosotros mismos.

    Entretenidos en estupideces, omitimos luchar por un mundo en el que todos los niños tengan que comer, y todos los jóvenes un horizonte de futuro digno. ¿Cuándo nos convocaremos por “tuenti” o por “facebook” para salir a la calle y exigir trabajo para todo el que no lo tiene? La fe cristiana es luz para nuestra vida personal, por supuesto. Pero también ha de ser impulso para luchar por un mundo más justo y menos corrupto.