Etiqueta: ciudades

  • Subvención a la Junta para el programa ‘Ciudades ante la droga’

    El programa municipal de prevención de adicciones Dos Hermanas Divertida, a través de su coordinadora Rosario Sánchez, va a solicitar una subvención a la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía. Esta subvención estará destinada para el desarrollo del programa de prevención comunitaria Ciudades ante las Drogas durante el presente año 2010.

    El importe de la subvención solicitada y aprobada en junta de gobierno asciende a 24.035 euros.

     

  • El alcalde confunde Democracia con burocracia

    Dice la Wikipedia que un cortijo es, en su origen, una “edificación que responde a las necesidades de grandes explotaciones”, que, por su extensión, “da respuesta funcional a la necesidad de alojamiento de trabajadores, estables o jornaleros, al de los propietarios cuando estaban, pues el absentismo era la norma general”. En política, del término «cortijo» han salido algunas expresiones despectivas, como «el amo del cortijo», referida a gobernantes que se portan como caciques, o «perro cortijero», algo así como la persona que sólo atiende a la voz de su amo (alcalde, diputado, etc.)

    En una democracia avanzada, las leyes relacionadas con la política local deberían servir, entre otras cosas, para evitar que alcaldes y alcaldesas manden en sus municipios como si fueran sus cortijos particulares.

    ¿Y cómo? Pues estableciendo mecanismos que fomenten la participación ciudadana: creando distritos que permitan la descentralización de la gestión política y administrativa, promoviendo que los ciudadanos y ciudadanas tengan más poder en la toma de decisiones, propiciando la figura del «defensor del pueblo» a nivel local y, en definitiva, intentando evitar que un alcalde o alcaldesa se convierta en un auténtico cacique que sólo rinde cuentas cada cuatro años. Es lo que en nuestro país se ha pretendido con la Ley de Grandes Ciudades, tanto en su regulación estatal como autonómica, y es lo que nuestro máximo mandatario nazareno, Francisco Toscano, ha evitado y está evitando a toda costa.

    Hasta el año pasado, cuando nuestro grupo municipal pidió en un pleno que Dos Hermanas se acogiese a la ley estatal de Grandes Ciudades, a la que teníamos derecho por contar con más de 100.000 habitantes, nuestro alcalde y su grupo municipal rechazaron la propuesta porque «había que esperar a que el parlamento andaluz desarrollase una regulación específica sobre el tema en nuestra comunidad autónoma». Pero llegado octubre de 2009, y con una ley autonómica ya aprobada en Andalucía, Toscano se destapa con que esa ley, para lo único que sirve es para conceder «títulos nobiliarios» a los alcaldes de las capitales de provincia, y que él no es partidario de que Dos Hermanas se considere una gran ciudad, a efectos legales, porque eso atenta contra la «autonomía municipal» y supone implantar una «burocracia absurda e innecesaria».

    Te aseguro que cuando Toscano dijo eso, a eso de las 13:15 horas del pasado 23 de octubre de 2009, un servidor no supo dónde meterse. Nuestro alcalde estaba considerando que más democracia es más burocracia, un argumento que da pie a quienes opinan, por ejemplo, que los parlamentos autonómicos no sirven para nada o que los alcaldes, como en los viejos tiempos, tienen que ser meros «delegados del gobierno de la nación». Eso sí, votados en elecciones.

    Mi opinión es que una democracia participativa es necesaria para que el gobierno municipal esté en manos de la ciudadanía, para que los presupuestos se aprueben en función de lo que se opina en los barrios, para que las obras no se concedan prácticamente a dedo, para evitar la corrupción y para que, en suma, elfuturo de un pueblo o una ciudad no se decida entre las cuatro paredes de un despacho. Es evidente que esto no lo instaura la Ley de Grandes Ciudades al cien por cien, pero, al menos, permite que se pueda poner en marcha.
    Por contra, la desregulación de la convivencia, es decir, que no haya leyes que concedan derechos y establezcan obligaciones, es una navaja bien afilada que suelen utilizar quienes prefieren gobernar como les da la gana, es decir, como los amos de los cortijos. Lo que critica Toscano de la ley es justo lo que sucede habitualmente con la no-ley: que los alcaldes con “autonomía municipal” hacen y deshacen a sus anchas, como nobles déspotas.
    En cierta ocasión una concejala socialista me dijo que Toscano sabe muy bien qué es lo que necesita Dos Hermanas. Tal vez sea cierto, pero estoy convencido de que la inmensa mayoría de los vecinos y vecinas de Cantely, Montequinto o Las Portadas, por poner tres ejemplos al azar, también saben muy bien qué es lo que necesitan sus barrios respectivos, y que a esa inmensa mayoría nadie le ha pedido nunca su opinión. Tal vez porque nada tienen que ver con cortijos, ni con amos de cortijos, ni con perros cortijeros.

  • El alcalde confunde Democracia con burocracia

    Dice la Wikipedia que un cortijo es, en su origen, una “edificación que responde a las necesidades de grandes explotaciones”, que, por su extensión, “da respuesta funcional a la necesidad de alojamiento de trabajadores, estables o jornaleros, al de los propietarios cuando estaban, pues el absentismo era la norma general”. En política, del término «cortijo» han salido algunas expresiones despectivas, como «el amo del cortijo», referida a gobernantes que se portan como caciques, o «perro cortijero», algo así como la persona que sólo atiende a la voz de su amo (alcalde, diputado, etc.)

    En una democracia avanzada, las leyes relacionadas con la política local deberían servir, entre otras cosas, para evitar que alcaldes y alcaldesas manden en sus municipios como si fueran sus cortijos particulares.

    ¿Y cómo? Pues estableciendo mecanismos que fomenten la participación ciudadana: creando distritos que permitan la descentralización de la gestión política y administrativa, promoviendo que los ciudadanos y ciudadanas tengan más poder en la toma de decisiones, propiciando la figura del «defensor del pueblo» a nivel local y, en definitiva, intentando evitar que un alcalde o alcaldesa se convierta en un auténtico cacique que sólo rinde cuentas cada cuatro años. Es lo que en nuestro país se ha pretendido con la Ley de Grandes Ciudades, tanto en su regulación estatal como autonómica, y es lo que nuestro máximo mandatario nazareno, Francisco Toscano, ha evitado y está evitando a toda costa.

    Hasta el año pasado, cuando nuestro grupo municipal pidió en un pleno que Dos Hermanas se acogiese a la ley estatal de Grandes Ciudades, a la que teníamos derecho por contar con más de 100.000 habitantes, nuestro alcalde y su grupo municipal rechazaron la propuesta porque «había que esperar a que el parlamento andaluz desarrollase una regulación específica sobre el tema en nuestra comunidad autónoma». Pero llegado octubre de 2009, y con una ley autonómica ya aprobada en Andalucía, Toscano se destapa con que esa ley, para lo único que sirve es para conceder «títulos nobiliarios» a los alcaldes de las capitales de provincia, y que él no es partidario de que Dos Hermanas se considere una gran ciudad, a efectos legales, porque eso atenta contra la «autonomía municipal» y supone implantar una «burocracia absurda e innecesaria».

    Te aseguro que cuando Toscano dijo eso, a eso de las 13:15 horas del pasado 23 de octubre de 2009, un servidor no supo dónde meterse. Nuestro alcalde estaba considerando que más democracia es más burocracia, un argumento que da pie a quienes opinan, por ejemplo, que los parlamentos autonómicos no sirven para nada o que los alcaldes, como en los viejos tiempos, tienen que ser meros «delegados del gobierno de la nación». Eso sí, votados en elecciones.

    Mi opinión es que una democracia participativa es necesaria para que el gobierno municipal esté en manos de la ciudadanía, para que los presupuestos se aprueben en función de lo que se opina en los barrios, para que las obras no se concedan prácticamente a dedo, para evitar la corrupción y para que, en suma, elfuturo de un pueblo o una ciudad no se decida entre las cuatro paredes de un despacho. Es evidente que esto no lo instaura la Ley de Grandes Ciudades al cien por cien, pero, al menos, permite que se pueda poner en marcha.
    Por contra, la desregulación de la convivencia, es decir, que no haya leyes que concedan derechos y establezcan obligaciones, es una navaja bien afilada que suelen utilizar quienes prefieren gobernar como les da la gana, es decir, como los amos de los cortijos. Lo que critica Toscano de la ley es justo lo que sucede habitualmente con la no-ley: que los alcaldes con “autonomía municipal” hacen y deshacen a sus anchas, como nobles déspotas.
    En cierta ocasión una concejala socialista me dijo que Toscano sabe muy bien qué es lo que necesita Dos Hermanas. Tal vez sea cierto, pero estoy convencido de que la inmensa mayoría de los vecinos y vecinas de Cantely, Montequinto o Las Portadas, por poner tres ejemplos al azar, también saben muy bien qué es lo que necesitan sus barrios respectivos, y que a esa inmensa mayoría nadie le ha pedido nunca su opinión. Tal vez porque nada tienen que ver con cortijos, ni con amos de cortijos, ni con perros cortijeros.

  • El alcalde confunde Democracia con burocracia

    Dice la Wikipedia que un cortijo es, en su origen, una “edificación que responde a las necesidades de grandes explotaciones”, que, por su extensión, “da respuesta funcional a la necesidad de alojamiento de trabajadores, estables o jornaleros, al de los propietarios cuando estaban, pues el absentismo era la norma general”. En política, del término «cortijo» han salido algunas expresiones despectivas, como «el amo del cortijo», referida a gobernantes que se portan como caciques, o «perro cortijero», algo así como la persona que sólo atiende a la voz de su amo (alcalde, diputado, etc.)

    En una democracia avanzada, las leyes relacionadas con la política local deberían servir, entre otras cosas, para evitar que alcaldes y alcaldesas manden en sus municipios como si fueran sus cortijos particulares.

    ¿Y cómo? Pues estableciendo mecanismos que fomenten la participación ciudadana: creando distritos que permitan la descentralización de la gestión política y administrativa, promoviendo que los ciudadanos y ciudadanas tengan más poder en la toma de decisiones, propiciando la figura del «defensor del pueblo» a nivel local y, en definitiva, intentando evitar que un alcalde o alcaldesa se convierta en un auténtico cacique que sólo rinde cuentas cada cuatro años. Es lo que en nuestro país se ha pretendido con la Ley de Grandes Ciudades, tanto en su regulación estatal como autonómica, y es lo que nuestro máximo mandatario nazareno, Francisco Toscano, ha evitado y está evitando a toda costa.

    Hasta el año pasado, cuando nuestro grupo municipal pidió en un pleno que Dos Hermanas se acogiese a la ley estatal de Grandes Ciudades, a la que teníamos derecho por contar con más de 100.000 habitantes, nuestro alcalde y su grupo municipal rechazaron la propuesta porque «había que esperar a que el parlamento andaluz desarrollase una regulación específica sobre el tema en nuestra comunidad autónoma». Pero llegado octubre de 2009, y con una ley autonómica ya aprobada en Andalucía, Toscano se destapa con que esa ley, para lo único que sirve es para conceder «títulos nobiliarios» a los alcaldes de las capitales de provincia, y que él no es partidario de que Dos Hermanas se considere una gran ciudad, a efectos legales, porque eso atenta contra la «autonomía municipal» y supone implantar una «burocracia absurda e innecesaria».

    Te aseguro que cuando Toscano dijo eso, a eso de las 13:15 horas del pasado 23 de octubre de 2009, un servidor no supo dónde meterse. Nuestro alcalde estaba considerando que más democracia es más burocracia, un argumento que da pie a quienes opinan, por ejemplo, que los parlamentos autonómicos no sirven para nada o que los alcaldes, como en los viejos tiempos, tienen que ser meros «delegados del gobierno de la nación». Eso sí, votados en elecciones.

    Mi opinión es que una democracia participativa es necesaria para que el gobierno municipal esté en manos de la ciudadanía, para que los presupuestos se aprueben en función de lo que se opina en los barrios, para que las obras no se concedan prácticamente a dedo, para evitar la corrupción y para que, en suma, elfuturo de un pueblo o una ciudad no se decida entre las cuatro paredes de un despacho. Es evidente que esto no lo instaura la Ley de Grandes Ciudades al cien por cien, pero, al menos, permite que se pueda poner en marcha.
    Por contra, la desregulación de la convivencia, es decir, que no haya leyes que concedan derechos y establezcan obligaciones, es una navaja bien afilada que suelen utilizar quienes prefieren gobernar como les da la gana, es decir, como los amos de los cortijos. Lo que critica Toscano de la ley es justo lo que sucede habitualmente con la no-ley: que los alcaldes con “autonomía municipal” hacen y deshacen a sus anchas, como nobles déspotas.
    En cierta ocasión una concejala socialista me dijo que Toscano sabe muy bien qué es lo que necesita Dos Hermanas. Tal vez sea cierto, pero estoy convencido de que la inmensa mayoría de los vecinos y vecinas de Cantely, Montequinto o Las Portadas, por poner tres ejemplos al azar, también saben muy bien qué es lo que necesitan sus barrios respectivos, y que a esa inmensa mayoría nadie le ha pedido nunca su opinión. Tal vez porque nada tienen que ver con cortijos, ni con amos de cortijos, ni con perros cortijeros.

  • Bronce para la gestión municipal del ayuntamiento nazareno

    0302Ocupa la tercera posición de 78 ayuntamientos de toda España

    Dos Hermanas ha quedado muy bien parada en la segunda edición del estudio sobre Valoración de las gestiones municipales y de los alcaldes que el Instituto de análisis e investigación ha realizado para Merco Ciudad a nivel nacional.

    El Ayuntamiento nazareno ostenta la tercera posición de una clasifición de 78 consistorios en lo que a una buena gestión municipal se refiere, con 880 puntos, sólo por debajo de Ceuta y Santander, y por encima de Sevilla en una muy discreta 77 plaza.

    Lo más valorado del consistorio nazareno es su política de vivienda, lo que le otorga la primera posición, siendo segundo en políticas de aparcamiento y tráfico, tercero en mantenimiento de zonas verdes, sexto en promoción deportiva y octavo en pavimentación y cuidado de las calles. No despuntando en las diez primeras posiciones en lo que a limpieza y recogida de basura, promoción cultural, seguridad ciudadana y servicios sociales se refiere.

    El informe también ha sondeado sobre las ciudades con más reputación de España, ostentando Dos Hermanas el puesto número 72 de 78 con 299 puntos.

    El estudio realizado por el Instituto de análisis e investigación se ha desarrollado durante los meses de septiembre y octubre del presente año entre 78 ciudades españolas, Se han realizado 9.000 cuestionarios por medio de encuestas telefónicas.

    {xtypo_code}Toscano en el puesto número 10 de los alcaldes más valorados
    Otra de las sorpresas de este trabajo de investigación es ver al alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano,entre los 10 alcaldes mejor valorados de toda España. Toscano ocupa la décima posición, el tercero de Andalucía, con 772 puntos, por delante de nombres tan conocidos como Rita Barberá o Alberto Ruiz Gallardón, alcaldes de Valencia y Madrid, respectivamente. Lo que más se valora de Toscano es su capacidad de gestión, liderazgo y defensa de los intereses de los ciudadanos.{/xtypo_code}

  • Bronce para la gestión municipal del ayuntamiento nazareno

    0302Ocupa la tercera posición de 78 ayuntamientos de toda España

    Dos Hermanas ha quedado muy bien parada en la segunda edición del estudio sobre Valoración de las gestiones municipales y de los alcaldes que el Instituto de análisis e investigación ha realizado para Merco Ciudad a nivel nacional.

    El Ayuntamiento nazareno ostenta la tercera posición de una clasifición de 78 consistorios en lo que a una buena gestión municipal se refiere, con 880 puntos, sólo por debajo de Ceuta y Santander, y por encima de Sevilla en una muy discreta 77 plaza.

    Lo más valorado del consistorio nazareno es su política de vivienda, lo que le otorga la primera posición, siendo segundo en políticas de aparcamiento y tráfico, tercero en mantenimiento de zonas verdes, sexto en promoción deportiva y octavo en pavimentación y cuidado de las calles. No despuntando en las diez primeras posiciones en lo que a limpieza y recogida de basura, promoción cultural, seguridad ciudadana y servicios sociales se refiere.

    El informe también ha sondeado sobre las ciudades con más reputación de España, ostentando Dos Hermanas el puesto número 72 de 78 con 299 puntos.

    El estudio realizado por el Instituto de análisis e investigación se ha desarrollado durante los meses de septiembre y octubre del presente año entre 78 ciudades españolas, Se han realizado 9.000 cuestionarios por medio de encuestas telefónicas.

    {xtypo_code}Toscano en el puesto número 10 de los alcaldes más valorados
    Otra de las sorpresas de este trabajo de investigación es ver al alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano,entre los 10 alcaldes mejor valorados de toda España. Toscano ocupa la décima posición, el tercero de Andalucía, con 772 puntos, por delante de nombres tan conocidos como Rita Barberá o Alberto Ruiz Gallardón, alcaldes de Valencia y Madrid, respectivamente. Lo que más se valora de Toscano es su capacidad de gestión, liderazgo y defensa de los intereses de los ciudadanos.{/xtypo_code}

  • Bronce para la gestión municipal del ayuntamiento nazareno

    0302Ocupa la tercera posición de 78 ayuntamientos de toda España

    Dos Hermanas ha quedado muy bien parada en la segunda edición del estudio sobre Valoración de las gestiones municipales y de los alcaldes que el Instituto de análisis e investigación ha realizado para Merco Ciudad a nivel nacional.

    El Ayuntamiento nazareno ostenta la tercera posición de una clasifición de 78 consistorios en lo que a una buena gestión municipal se refiere, con 880 puntos, sólo por debajo de Ceuta y Santander, y por encima de Sevilla en una muy discreta 77 plaza.

    Lo más valorado del consistorio nazareno es su política de vivienda, lo que le otorga la primera posición, siendo segundo en políticas de aparcamiento y tráfico, tercero en mantenimiento de zonas verdes, sexto en promoción deportiva y octavo en pavimentación y cuidado de las calles. No despuntando en las diez primeras posiciones en lo que a limpieza y recogida de basura, promoción cultural, seguridad ciudadana y servicios sociales se refiere.

    El informe también ha sondeado sobre las ciudades con más reputación de España, ostentando Dos Hermanas el puesto número 72 de 78 con 299 puntos.

    El estudio realizado por el Instituto de análisis e investigación se ha desarrollado durante los meses de septiembre y octubre del presente año entre 78 ciudades españolas, Se han realizado 9.000 cuestionarios por medio de encuestas telefónicas.

    {xtypo_code}Toscano en el puesto número 10 de los alcaldes más valorados
    Otra de las sorpresas de este trabajo de investigación es ver al alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano,entre los 10 alcaldes mejor valorados de toda España. Toscano ocupa la décima posición, el tercero de Andalucía, con 772 puntos, por delante de nombres tan conocidos como Rita Barberá o Alberto Ruiz Gallardón, alcaldes de Valencia y Madrid, respectivamente. Lo que más se valora de Toscano es su capacidad de gestión, liderazgo y defensa de los intereses de los ciudadanos.{/xtypo_code}

  • Inmersión linguística en la ciudad de Peterborough

    140220 alumnos del IES Mariana Pineda han participado en la experiencia

    Un grupo de 20 alumnos de 4º de ESO del IES Mariana Pineda de Montequinto ha participado en el programa de Estancias de Inmersión Lingüística en Peterborough (Reino Unido), dentro del Plan de Fomento del Plurilingüísmo. Una iniciativa de la Consejería de Educación, a través del programa Idiomas y Juventud, que se ha desarrollado del día 7 al 20 de Octubre.

    Durante su estancia, el alumnado ha convivido con familias de la localidad, ha asistido a clases de lengua inglesa y ha tenido la oportunidad de visitar distintas ciudades como Cambridge, Stamford y Londres.

  • Inmersión linguística en la ciudad de Peterborough

    140220 alumnos del IES Mariana Pineda han participado en la experiencia

    Un grupo de 20 alumnos de 4º de ESO del IES Mariana Pineda de Montequinto ha participado en el programa de Estancias de Inmersión Lingüística en Peterborough (Reino Unido), dentro del Plan de Fomento del Plurilingüísmo. Una iniciativa de la Consejería de Educación, a través del programa Idiomas y Juventud, que se ha desarrollado del día 7 al 20 de Octubre.

    Durante su estancia, el alumnado ha convivido con familias de la localidad, ha asistido a clases de lengua inglesa y ha tenido la oportunidad de visitar distintas ciudades como Cambridge, Stamford y Londres.

  • Inmersión linguística en la ciudad de Peterborough

    140220 alumnos del IES Mariana Pineda han participado en la experiencia

    Un grupo de 20 alumnos de 4º de ESO del IES Mariana Pineda de Montequinto ha participado en el programa de Estancias de Inmersión Lingüística en Peterborough (Reino Unido), dentro del Plan de Fomento del Plurilingüísmo. Una iniciativa de la Consejería de Educación, a través del programa Idiomas y Juventud, que se ha desarrollado del día 7 al 20 de Octubre.

    Durante su estancia, el alumnado ha convivido con familias de la localidad, ha asistido a clases de lengua inglesa y ha tenido la oportunidad de visitar distintas ciudades como Cambridge, Stamford y Londres.