La Virgen de Valme, que este año estrenaba un manto bordado en plata de color mostaza, no pudo lucirlo con el esplendor habitual por culpa de la lluvia, que hizo presencia a la altura de Barranco, tal y como preconizaban las previsiones. Para protegerla de la humedad, un capote de plástico cubrió a la imagen en la mayor parte del recorrido, dejando solo al descubierto su cara.
El agua y el estado de los terrenos obligó a la Hermandad a modificar los horarios de entrada y salida de la explanada de Cuarto. El Hermano mayor, Juan Varela, declaró a la prensa que “aunque la lluvia es necesaria y deseada por todos, tenemos que entristecernos porque se ha deslucido la mayor de nuestras fiestas populares”.
Sin embargo, y aunque la lluvia no cesó, los peregrinos (paraguas en mano) no cesaron de cantar a la Virgen y vitorearla entre gritos de “¡Valme guapa, guapa y guapa!”. Con el rezo del santo rosario y el canto de la salve, la romería partió de vuelta rápidamente, con una merma importante de los iniciales mil caballistas y carruajes, que tuvieron que recurrir a los capotes impermeables.
Los vecinos de Fuente del Rey disfrutaron el pasado sábado de una fiesta de Cruz de Mayo organizada por el colegio San Fernando. Durante toda la noche no cesaron las actuaciones a cargo del grupo Al-Madain, las academias de Macarena Oliveros y Bellavista o los grupos de baile Ilham y Prum.
El Rey, Alfonso XIII, realizó ayer, 10 de mayo, a las 8:15 de la mañana, una parada en la estación de Dos Hermanas cuando iba de viaje a Jerez. Se exornaron con arcos de flores las fachadas de los recreos de Ibarra y Lamarque, y cientos de nazarenos le aclamaron y no cesaron hasta que el tren se perdió de vista. La Banda Municipal interpretó la Marcha Real. La Guardia Civil vigiló las vías días atrás para evitar atentados.