Etiqueta: cartas a la redacción

  • Relato 68.0

    Esa mañana se propuso no caer en la tentación. Ya se lo había propuesto en numerosas ocasiones, pero hasta el momento no lo había conseguido.
    La situación había llegado a un punto de no retorno definitivo, aunque en su fuero interno no las tenía todas consigo.

    La sensación de inseguridad le invadía, el temor a que se volviera a repetir una y otra vez no desaparecía.

    Dicha inseguridad, unida a una baja autoestima a la que había llegado tras años de una total falta de conciencia, estaba minando su forma de ser, había cambiado su estilo de vida, hacía que caminara cual alma en pena, perdida en un purgatorio destinado a los más desgraciados.

    Una maldición.

    Una insufrible adicción a la que recurrió en un momento que no sabría precisar. Maldita la hora, maldito el minuto, maldito el segundo en el que comenzó.

    Adicción enmascarada con ratos de placer y satisfacción. ¿Disfrutaba?, ¿se sentía bien?, ¿podría ser feliz inmerso en ese vicio?

    Todo mentira.

    La ruina no sólo era económica.

    La ruina había torpedeado la línea de flotación de su unidad familiar, había acabado con su profesión, minado su bienestar, roto los lazos que le unían a sus amigos…

    Maldita adicción al juego…

  • La aventura diaria de las rotondas

    El otro día escuchaba un programa de radio mientras conducía en el que un locutor de Madrid explicaba perfectamente cómo se debe circular por una rotonda. Pero se ve que en Dos Hermanas, cuna de las rotondas, no tenemos muy aprendida la lección. Y es que cada vez que salgo con el coche por las mañanas lo hago ya con cierto temor desde que hace unos meses me dieron un golpe en una rotonda un conductor que no lo hizo bien y que, para más inri, se dio a la fuga.

    Cuando los conductores llegamos a una de estas glorietas es como “un sálvese quien pueda” o “ancha es Castilla”, tomándola cada uno como más nos conviene y sin pensar que podemos causar un accidente por nuestra mala circulación vial. Lo más común es que se circule por los carriles interiores y, cuando tenemos que tomar nuestra salida, hacerlo cruzando por el resto de carriles sin tener en cuenta que puede venir un vehículo haciéndolo correctamente y llevárnoslo por delante, como me sucedió a mí.

    Es muy sencillo, señores y señoras al volante. La rotonda, aunque se haya repetido hasta la saciedad, se debe tomar por el carril exterior y señalizar cuando nos vayamos a salir de la misma. Si se circula por dentro, hay que desplazarse hacia el carril de fuera, siempre y cuando que no venga otro coche. Ya que, en este caso, debemos dar otra vuelta a la rotonda e incorporarnos cuando podamos.

    Como con todo en la vida, lo importante es la formación y en Dos Hermanas a más de uno y una le hace falta un buen curso de reciclaje en circulación vial.

  • Semana de Romería

    Dos Hermanas se prepara para vivir uno de sus días grandes, el de la Romería de Valme. Unos días en los que la ciudad vuelve sus ojos a la Virgen y en los que Ella, y sólo Ella, debe ser la protagonista. Es una tradición tan nuestra que Dos Hermanas no se entiende sin su Virgen de Valme.

    Por ello sólo deseo que la romería se desarrolle con absoluta normalidad y que no haya ningún incidente que la empañe. Lo importante es acompañarla a Cuarto con devoción y gloria, dejando a un lado malos hábitos y conductas. Pongamos todos de nuestra parte por una Romería de Valme sin incidentes.

  • La vida inventada

    Cuando se miraba al espejo encontraba arrugas nuevas, ver fotografías del pasado le daba nostalgia. Hacía años que su vida estaba vacía, sin aspiraciones y horizontes, vivir se había convertido en un ejercicio de actos puramente primitivos.

    Los días eran todos iguales y el tiempo comenzaba a dejar de ser el epicentro de su conducta, solo la pauta básica de cualquier animal, dormir, comer o levantarse. Consciente de su cutre realidad, construyó una estrategia; jugar con los naipes marcados, inventarse una vida maravillosa, creerse el ombligo del mundo, guapa, interesante, ser la envidia de las amigas. Aunque llamándote Paco, calvo y con barriga prominente suele ser muy difícil…

    Nuestra mayor gloria no está en no caer nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos. Confucio

  • Relato 80.0

    Fumaba en pipa, como aquel que residía en el 221 de Baker Street. Lo hacía por placer. A sabiendas de que no era un hábito saludable. De todas formas moriremos, tarde o temprano, de una forma u otra, pensaba cada vez que su hija le recordaba su nociva costumbre.

    Es algo a lo que se atenía. Un destino escrito en letras mayúsculas que ningún ser humano podría alterar, pese a los ingentes esfuerzos que muchos realizaban combatiendo una realidad ineludible, el paso inexorable del tiempo. Cremas rejuvenecedoras, cirugía estética, procedimientos de criogenización, tratamientos anticaída de cabello…

    La vejez llega, y con ella el paso de ese tiempo que no vuelve, salvo por los recuerdos que han quedado impregnando nuestra retina. Pero recuerdos que son sólo eso, recuerdos, vagas escenas nostálgicas, tristes, alegres otras, imágenes que seguramente puedan repetirse de manera parecida, pero nunca idénticas.

    Y es que de aquellas escenas faltan protagonistas que ya no están entre nosotros, padres, madres, amigos… personajes de una obra de teatro vital que sucumbieron a ese paso temporal que se te escapa de entre las manos.
    ‘Carpe diem’, dicen algunos, y no les falta razón.

  • El privilegio de llevar alegría a los colegios

    En el primer reparto de cajitas que hicimos en los campos de refugiados saharauis este año, cuando ya estábamos terminando y los niños gritaban felices con sus cajitas y miraban ansiosos a sus compañeros para ver qué regalos les habían tocado, se me acercó el responsable del almacén del colegio donde teníamos guardadas las cajitas.

    Con lágrimas en los ojos, me dijo: “El Corán enseña que no hay nada mejor en la vida que llevar alegría a los niños”. En ese momento, al volver mi cara al patio donde estaban alrededor de 400 niños y niñas disfrutando de sus regalos, sentí de nuevo el poder de un sencillo regalo, el impacto real en la vida de los niños de Operación Niño de la Navidad.

    En otros colegios, el director pidió hablar con el grupo cuando ya nos marchábamos después del reparto. Quería explicarnos el beneficio que supone para el colegio que los niños vivan una experiencia tan alegre. “Normalmente vienen al colegio para esforzarse, estudiar, exámenes, etc. Pero vosotros les habéis creado un recuerdo alegre en su colegio que nunca olvidarán”. Sin lugar a dudas, cada reparto de cajitas fue una fiesta, una gran celebración que trajo bendición a las vidas de todos los niños del campamento de refugiados.

    Bendecir a los niños está en el corazón del mensaje de Jesús. En varias ocasiones puso a los niños como modelo, los tomó en sus brazos y los bendijo. Cuando entregamos una de las cajitas con regalos, estamos bendiciendo a los niños y fortaleciendo su valor como personas únicas y especiales. Antes de comenzar los repartos, siempre les digo que cada cajita lleva un mensaje de amor de los donantes que enviaron ese regalo y también del amor de Dios, porque Dios no los ha olvidado.

    En muchas ocasiones los niños aplauden al escuchar este mensaje porque se sienten valorados y queridos. Dentro de unos días, los lápices de colores se gastarán, también el jabón y puede que los juguetes se rompan, pero hay algo que nunca podrán olvidar y que marcará sus vidas para siempre: el amor, la bendición y la alegría. Juntos estamos cambiando el mundo, cajita a cajita.

  • Agradecimiento de la Hermandad de Oración en el Huerto

    La Hermandad de la Oración en el Huerto quiere hacer público su agradecimiento a cuántas personas, instituciones o entidades hicieron posible que El Buen Dictador fuera un éxito:

    Gracias a NH Manu Sánchez. Siempre cercano, humilde, amable y dispuesto a todo. Profeta en su tierra y en su casa. Un grande.

    Gracias a Rafa López y a la productora 16 Escalones por aconsejarnos, guiarnos y facilitarnos en todo momento las gestiones necesarias para preparar un espectáculo de esta magnitud.

    Gracias a la Delegación de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Dos Hermanas, y muy especialmente a su delegada Dña. Rosario Sánchez, por las facilidades ofrecidas y por apoyar este proyecto desde primera hora.

    Gracias a la Policía Local, Protección Civil y Cruz Roja por mantener la seguridad del espectáculo.

    Gracias a Banco Mediolanum, Diseño Sur y Sacaentradas.com por su colaboración desinteresada.

    Gracias a los equipos de limpieza, seguridad y guarda que hicieron un trabajo impecable.

    Gracias a los hermanos de nuestra corporación que colaboraron en la organización.

    Gracias a los medios de comunicación por difundir todo lo concerniente a este espectáculo.

    Gracias a todos los espectadores que acudieron al auditorio y que disfrutaron de El Buen Dictador.

    Por último quisiéramos disculparnos por los pequeños problemas que se pudieron ocasionar en el acceso al recinto y de los que a buen seguro aprenderemos para próximas producciones. Asimismo pedir perdón por aquellas incidencias de las que no hemos tenido constancia y que seguro hubo. Intentaremos mejorar. Gracias a todos.

  • ¿Y los perros qué?

    Necesitamos más espacios para que nuestros perros paseen sin correa. En una ciudad como Dos Hermanas es increíble que sólo existan un par de zonas destinadas a ello, las que se sitúan en La Alquería y el próximo parque que se construirá en Entrenúcleos. ¿Y el resto de la ciudad? ¿Han de desplazarse todas las vecinas y vecinos de otras zonas a decenas de metros para que sus perros puedan estar sueltos?

    En la zona sur, concretamente, existe bastante espacio destinado a zonas verdes, como la plaza de los Reyes Magos, la de Cantaelgallo, el espacio colindante a los pisos de Miravalle… todas ellas disponen de bancos y columpios para los niños. Aún así sigue habiendo espacio para acotar unos metros con vallas y poder estar ahí con nuestras mascotas.

    No creo que esto suponga una inversión demasiado desorbitada, y considero que el hecho de que cada vez más familias de Dos Hermanas cuenten con miembros caninos es una realidad a la que nuestro Ayuntamiento debe atender.

  • La realidad supera a la ficción…

    Inmerso en la lectura, Álex decidió ese verano que las vacaciones serían diferentes a las de otros años. Por lo general aprovechaba el descanso estival, cuando su estresante trabajo se lo permitía, para viajar a grandes y cosmopolitas ciudades. Le apasionaba mimetizarse con los oriundos urbanitas, como uno más, zambullirse en cualquier capital mundial, sumergirse en su arquitectura, disfrutar de la gastronomía, patear sus barrios… por muy poco convencional que pareciera.

    La agradable brisa marina acariciaba su rostro, aguas transparentes dejaban que el sol penetrase hasta un fondo coralino de una belleza espectacular, largas e inclinadas palmeras intentaban alcanzar la orilla de la playa con la intención de darse un baño, y desde el porche de aquella lejana y solitaria choza, en una cala perdida de una isla semi desierta, disfrutaba de una paz y una tranquilidad, cuanto menos extraña para lo que estaba acostumbrado.

    Después de dejar a David con un tiro en el hombro, protagonista de la novela que en ese momento tenía entre manos, cerró el libro no sin antes colocar su fetiche e imprescindible marca páginas adquirido en el sueco Fotografiska Museet.

    Levantó la vista, apreciando lo que bien podría ser el paraíso si este existiera, respiró hondo, – aire puro – se dijo, cuando de repente le pareció ver algo sobre la arena, próximo al agua, a unos cien metros a la izquierda de su morada veraniega.

    Incrédulo, sorprendido, aunque a diario lo viera en las noticias, ahora lo tenía delante, boca arriba, con los ojos mirando hacia el cielo azul, sin vida, el cuerpo de una persona que seguro la marea había arrastrado hasta allí, a sus pies. Una víctima más de unos desplazamientos forzosos en busca de una vida mejor, alma desesperada que huye del horror que vive en su país de origen, y que se topó con todo lo contrario, con una temprana y desgraciada muerte, en el mar, en un mar que posiblemente habría engullido y truncado más de un sueño como el de aquel joven.

    Sí, joven. Álex pensaba que apenas tendría veinte años, mientras, en sus ojos afloraban unas lágrimas de pena e impotencia… la realidad superaba a lo que creemos ficción.

  • Cuando mi vida no vale para ti

    Reanudamos esta actividad mensual con ambivalencia, entre la alegría de reencontrarnos tras el verano y el profundo pesar de nuestra realidad que no cesa y que es el asesinato de mujeres por violencia machista.

    En ocasiones, no es fácil estar aquí mes a mes. Nos preguntamos muchas veces ¿Para quién tiene valor mi vida? ¿Por qué tengo que dedicar mi tiempo, mis energías, mis palabras y mis lágrimas para defender un derecho constitucional? ¿Por qué estoy siempre cuestionada al dar mi opinión: en el trabajo, en la familia, con las amistades, en mi proyección pública? ¿Por qué se me cuestiona cuando me violan? ¿Cómo puedo ser cuestionada en mi propia muerte, en mi propio asesinato?

    Es cansado… descorazonador… desgarrador… ¡Pero aquí estamos de nuevo! Hemos vivido este verano una grave crisis sanitaria, hemos estado en alerta por el temporal y se le ha dado toda la importancia que tiene a todos los niveles, como tiene que ser.

    ¿Alguien se ha parado a pensar en la emergencia en que nos encontramos cuando asesinan varias veces al mes, año tras año a nuestras hermanas mujeres y a sus hijas e hijos? 8 en enero, 3 en febrero, 4 en marzo, 5 en abril, 3 en mayo, 5 en junio, 9 en julio, 3 en agosto…

    Y es que estamos en Emergencia Feminista como hemos señalado el pasado 20 de septiembre.

    Si no consideras estas cifras como una emergencia es que mi vida no vale para ti.

    Cuando mi vida no vale para ti, me llamas feminazi, feminista radical. Sin pararte a pensar, que radical no es una postura en un extremo, radical es llegar a analizar de forma profunda, es llevar la inteligencia a las causas, para desde ahí resolver, solucionar y en nuestro caso: salvar vidas.
    Así, que mi vida no vale para ti si quieres ponerle otro nombre al feminismo, si te resistes a ver que tus privilegios como hombre están basados en mi desventaja por ser mujer, que vives mejor no por lo que haces por ti mismo, sino por lo que yo hago por ti.

    Mi vida no vale para ti, si te empeñas en querer poner una perspectiva femenina, esa que no existe, cuando lo que hay que aplicar es la Perspectiva de Género, esa precisamente que incluye a mujeres y hombres.
    Mi vida no vale para ti cuando te cuesta acompañarme en mi defensa de la vida, cuando no estás aquí mes a mes, cuando recortas presupuestos en igualdad, cuando no consideras mi valía para ser presidenta, directora, alcaldesa, socia de tu empresa.

    Mi vida no vale para ti cuando impones tu criterio y no construimos conjuntamente el modelo de pareja que queremos para ambos.
    Mi vida no vale para ti, si como profesional pretendes atenderme, juzgarme, educarme o legislar sin tener en cuenta que soy una persona más, con los derechos y deberes que la Constitución tiene que otorgarme como ciudadana de pleno derecho.

    Cuando mi vida no vale para ti, me prostituyes.
    Cuando mi vida no vale para ti, me alquilas como forma de conseguir tus deseos.
    Cuando mi vida no vale para ti, me violas para obtener tu malévolo placer.
    Cuando mi vida no vale para ti, me vendes como trata.
    Cuando mi vida no vale para ti, matas a mis hijas, que también son tuyas, para verme sufrir.
    Pero si eres tan valiente para todo esto, ten el coraje de decir, que es verdad, que mi vida no vale para ti. No le des vueltas, no pretendas enmascararlo con mentiras y falsas verdades. Las falsas verdades de una socialización machista.
    Pero también, mi vida no vale para ti, si no sufres este dolor que yo siento, esta rabia sostenida, esta impotencia canalizada en activismo, este sin vivir que se convierte en muerte.

    ¡Ven y grita conmigo!