La Hermandad Sacramental de Pasión y la Hermandad del Gran Poder ya forman parte de la nomenclatura de las calles de Dos Hermanas tras la inauguración de la rotulación de las plazas Nuestra Madre y Señora del Amparo, en Las Portadas, y Virgen del Mayor Dolor y Traspaso, en el centro.
El alcalde Paco Rodríguez, ha estado presente en ambas inauguraciones, organizadas por las hermandades el pasado domingo, día 15, por la mañana. El regidor nazareno ha asegurado que es «un reconocimiento a nuestra identidad y tradiciones. Una reconocimiento a la devoción nazarena por las titulares de ambas hermandades. Un gesto que nos arraiga a un pasado del que sentirnos orgullosos y sobre el que construir nuestro futuro».
En la barriada de Las Portadas, el espacio ubicado entre las calles Turismundo, Ervigio, Teodorico y avenida Las Portadas pasa a denominarse en la nomenclatura de las calles como Plaza Nuestra Madre y Señora del Amparo. Para la corporación del Martes Santo este reconocimiento «no supone solo un hito urbanístico, sino que constituye un testimonio perpetuo del amor que sus hijos profesan a la Santísima Virgen y una reafirmación de la identidad cristiana y devocional de nuestro barrio».
El espacio ubicado en la esquina en la calle Nuestra Señora del Carmen y José Carreras se estrena con la denominación de Plaza de la Vrgen del Mayor Dolor y Traspaso, de la Hermandad del Gran Poder. Esta corporación de la Madrugá nazarena ha querido reconocer públicamente «tan generoso gesto hacia nuestra titular».
Desde este sábado, día 29 de noviembre, el compositor nazareno, Federico Alonso Pernía, y su amigo, el trovador de Sevilla, Francisco Ortega Palacios El Pali comparten espacio en el callejero de la ciudad de Dos Hermanas . El Ayuntamiento ha dedicado dos plazas en la barriada de Vistazul a este tándem musical que, durante 20 años, crearon 300 composiciones dedicadas a su tierra. Dos Hermanas homenajea en vida a su ilustre vecino de cuna, Federico Alonso Pernía, que vio la luz por primera vez un 8 de octubre de 1940 en el barrio de San José y, al mismo tiempo, recuerda con póstumo homenaje, al trovador de Sevilla, Francisco Palacios Ortega ‘El Pali’, que falleció a los 60 años.
El acto estuvo presidido por el alcalde de Dos Hermanas, Paco Rodríguez, encabezando una comitiva con integrantes de su equipo de gobierno y de la corporación municipal. Contando con la presencia del cónsul general honoraria de Japón en Servilla, José Japón Sevilla, representantes de la Asociación cultural El Pali Ayer, hoy y siempre, familiares y amigos de los homenajeados y vecinos y vecinas nazarenos.
Dos Hermanas y Valme en lo más alto
El acto estuvo presentado por José Antonio Palacios Ibáñez, sobrino nieto del Pali, quien explicó que el Ayuntamiento, con este acto, «devuelven el favor de la memoria a dos personas que se querían, a dos amigos de los de antes, que formaron un tandem maravillosamente perfecto en el ámbito musical». Y es que «hablar de Paco y Federico es hablar de arte, de escritura,de partituras y pentagramas, es hablar de prosa, poesía y tradiciones del sentir popular«.
En la década de los 70 y 80, recordó el presentador, «la musicalidad e interpretación compuesta y ejecutada por ambos llegaron a su máximo esplendor«. Destacando las músicas y sevillanas que dedicaron a la Virgen de Valme, tras conocerse en una romería de la década de los 60, alguna de las cuales «son himnos oficiosos que se reputen incansablemente cada Tercer Domingo de Octubre».
Desde hoy, prosiguió el sobrino nieto, «vuestros nombres vuelven a sellarse al unísono, no ya con partituras u poesías, sino en el callejero de la ciudad. Dos plazas unidas como ejemplo de trabajo, compromiso y el cariño y buen hacer de dos personas que pusieron el nombre de Dos Hermanas y la Virgen de Valme en lo más alto del podio».
Intervenciones
José Antonio Palacios Fernández, sobrino de El Pali, intervino en nombre de una familia «muy agradecida» y que siempre ha llevado por bandera que «amor con amor se paga». Por ello, dedicó su turno de palabra a dar las gracias a todas las personas que habían hecho posible este homenaje, desde la Banda Ciudad de Dos Hermanas, por la iniciativa, al ayuntamiento y su alcalde, por su ejecución. A modo de anécdota, José Antonio compartió con los presentes «una coincidencia o cosas del destino«, ya que la calle peatonal que separa ambas plazas lleba el nombre de José Ruiz Mantero, quien, «durante su etapa como párroco de la Capilla del Sagrario de la Santa Iglesia Catedral , fue íntimo amigo de mi tío«. Él, prosiguió, «me dio la Primera Comunión, me caso y bautizó a mis dos primeros hijos». Por lo que, concluyó, «hoy no son dos los amigos que se juntan en esta plaza, sino tres».
Federico Alonso Pernía, a sus 85 años, también tomó la palabra para decir que era «un honor estar aquí y que esta plaza lleve mi nombre«. Federico quiso recordar a su amigo El Pali, ya que «fueron 20 años haciéndole música, ya que las letras eran cosa suya, y llegando a grabar 300 temas que han recorrido España entera y parte del mundo, por lo que es un orgullo para mí». Antes de despedirse, Federico quiso dirigirse a los presentes para decirles «que la música esté siempre con todos vosotros«.
El alcalde de la ciudad, Paco Rodríguez, cerró el acto asegurando que «hoy es un día de orgullo para el pueblo que vio crecer a Federico Alonso Pernía». Un compositor, añadió, «con más de 3.000 creaciones a lo largo de su vida para grandes artistas, como Manolo Escobar, Los del Rio, Los Kiyos, Rocío Jurado e, incluso, alguna composición para una película de animación, El Gato con botas, con la voz de Antonio Banderas«. Y es que «las composiciones de Federico han formado parte del elenco cultural y musical no solo de su ciudad, sino de su tierra, de su país, además de su proyección internacional».
Toque musical al evento Francisco Javier Alonso Jiménez, hijo de Federico Alonso Pernía, fue el encargado de dirigir la Banda Ciudad de Dos Hermanas durante el acto de inauguración de las plazas. Una cita que comenzó con la interpretación de la marcha Calvario, que él mismo compusiera. También interpretaron las sevillanasCostaleros de Triana, con arreglos para la banda de Ana María Alonso Jiménez, hija de Federico, a las que puso voz de Antonio Fuentes Domínguez, como también hizo con el popurrí de sevilllanas de El Pali y Alonso Pernía, con arreglos para la banda de Francisco Javier Alonso Jiménez. Terminaron interpretando el villancicosPalillos y panderos.
La junta de gobierno local del Ayuntamiento de Dos Hermanas, presidida por el alcalde, Paco Rodríguez, aprobó en la última sesión la propuesta de rotulación de varios viarios públicos sin denominación que se suman al callejero.
Se ha procedido a la rotulación de la plaza ubicada entre las Nelson Mandela y Párroco Ruiz Mantero con el nombre del compositor nazareno Federico Alonso Pernía. Justo al lado, el espacio entre Párroco Ruiz Mantero y Sor Isabel llevará la denominación de Plaza Francisco Palacios El Pali, en reconocimiento al mítico cantante de sevillanas y trovador de Sevilla.
Dos plazas llevarán la rotulación dedicada a dolorosas nazarenas. La que hay en Las Portadas, entre las calles Turismundo, Ervigio, Teodorico y Avda. Las Portadas, con el nombre de Nuestra Madre y Señora del Amparo. Mientras que la que se encuentra entre Nuestra Señora del Carmen y José Carreras se denominará Plaza Virgen del Mayor Dolor y Traspaso.
Al sindicalista de CC.OO. Juan Cotán González se le rotulará una calle sin denominación ubicada entre las calles Gardenias y Clavel. Por último, el parque ubicado en la barriada Las Intantas, entre Arcipreste de Hita, Fernando Quiñones y Miguel Hernández llevará el nombre de la escritora Almudena Grandes.
Del presente acuerdo, se ha dado traslado a ejecutiva de la unión local de CC.OO., a la Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, a la Asociación Cultural El Pali y a la Real e Ilustre Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre de Jesús de la Pasión y Nuestra Madre y Señora del Amparo.
De conformidad con las competencias previstas en la Ley de Bases de Régimen Local y en la Ordenanza de Policía y Buen Gobiernoaprobada por el Pleno en sesión de 17 de diciembre de 2021, (BOP de Sevilla de 27 de diciembre de 2021) las vías públicas se rotularán y numerarán por acuerdo de la Junta de Gobierno Local, de conformidad con su artículo 13.
En más de una ocasión habrá salido a la palestra esta peculiar pregunta que, en principio, no resulta difícil de contestar. En este sentido, hay quien dice que las tres calles más antiguas de Dos-Hermanas son Alcoba, Rivas y San Alberto. Tres calles, ciertamente “antiguas”, aunque alejadas del centro neurálgico que constituye la plaza de los Jardines, donde se encuentran las sedes de los dos grandes poderes de la vieja villa. Y quien defiende aquella afirmación, presenta como única prueba este último párrafo contenido en la versión del hallazgo de la imagen de Santa Ana que el padre Leandro José de Flores incluyó en sus “Memorias históricas de la villa de Alcalá de Guadaíra” (1833): “[…] y en lo más alto de la cañada hizo su asiento (se refiere a Hernando de Alcoba), labró casas y su pariente, sus hijos y descendientes; y hecha la población la puso el debido nombre lugar de Doshermanas; y le dieron sus vecinos a sus casas el nombre de la calle de los Alcobas y la de los Caballeros, la Cruz de los Rivas”. Y sin más prueba que la imaginación, se identifica la calle Alcoba con la de los Alcobas (esta sería fácil); la de los Caballeros con la de San Alberto (aquí ya esa misma imaginación hace verdaderos “encajes de bolillos”); y la de la Cruz de los Rivas con la actual calle Rivas.
Sin embargo, esto no se sostiene lo más mínimo si echamos un vistazo a la documentación conservada en los protocolos históricos notariales de Dos-Hermanas, cuya fecha extrema es 1497. De este modo, las primeras noticias de la calle Alcoba no van más allá de 1599 (aparece por vez primera mencionada en el testamento de Juan de Torres de ese año), las de la calle Rivas se sitúan en 1595 (en recuerdo de la familia hidalga de los Rivas, presente en Dos Hermanas desde la segunda mitad del Quinientos), y ya si hablamos de la calle San Alberto, empezó siendo un simple callejón citado por vez primera en 1631. Y en ninguno de los padrones de vecinos del siglo XVI (los de 1519, 1564 ó 1569, por poner unos ejemplos) aparecen recogidas estas calles. No lo están por la simple razón de que las tres fueron resultado del proceso de ampliación de la villa de fines del XVI. Queda, pues, sin fundamento aquella afirmación. Asimismo, de dónde tomó el padre Flores los datos que incluyó en su obra es algo que desconocemos por el momento.
Entonces, ¿cuál es la calle más antigua de nuestra ciudad? Pues atendiendo a la documentación notarial conservada, tal “título” recaería en la histórica calle Real, que en su origen abarcaría parte de la hoy avenida de Sevilla, toda la calle Nuestra Señora de Valme (que es la calle Real por antonomasia, también conocida como Real de Sevilla), y el primer tramo de la calle Real de Utrera (en sentido estricto, hasta llegar al cruce de Purísima Concepción, aunque podría incluirse el tramo que llega hasta la calle Jesús de Grimarest).
Si bien se desconoce la fecha exacta en la que debió aparecer, su origen estaría en el último tercio del siglo XV. De todas formas, la primera referencia documental de esta vía que hemos podido localizar no va más allá de 1498. En efecto, dicha referencia se encuentra en un registro de venta fechado en 1º de octubre de ese año, cuando Diego García y su esposa Isabel Martín vendieron a Antón Martín Villa y Ana Rodríguez unas casas en la calle Real por 3.500 maravedís. Esta vía, que por cierto, fue la única de la población hasta bien entrado el siglo XVI, se asentaría sobre un tramo del antiguo camino real (de ahí su nombre) que desde Sevilla iba a la vecina villa de Utrera.
Y no debemos olvidar que aunque la calle Real es la vía más vieja de nuestra ciudad, el espacio público más antiguo de la misma es la plaza de la Constitución, denominada en un principio “plaza pública”. En ella se asentaron las primeras casas nada más fundarse Dos-Hermanas en los años finales del siglo XIV.
FOTO DEL MES Este mes de julio, la fotografía destacada es una imagen publicada en la Revista de Feria de 1929. Fue tomada en el despacho del Alcalde de la villa, ubicado en la primera planta del consistorio y decorado desde 1927 con un rico zócalo de azulejos trianeros. Decoran la pared dos cuadros con láminas y, en el centro, el retrato oficial de Alfonso XIII, el mismo que sería arrojado a la plaza pública en la jornada del 14 de abril de 1931. Sentado aparece el entonces alcalde, Manuel Andrés Traver, que abandonaría el cargo en 1930. A la izquierda el secretario Juan Taramit Martel, y a la derecha el interventor Antonio García López. Parte del mobiliario que aparece en la fotografía se conserva en la actualidad.
Los primeros años del siglo XIX vieron el nacimiento de la calle El Ejido, que comenzaría a edificarse en la zona próxima a la actual plaza del Emigrante, donde se levantaría sobre un pequeño ejido, esto es, una porción de tierra de propiedad municipal y destinado al uso público. Allí iban a pastar el ganado de los vecinos. Este ejido formaba parte del llamado ruedo de San Sebastián, topónimo este último que llegaría hasta bien entrado el siglo XX.
Esta calle vendría a conectar la zona sur de la villa con el camino que de Sevilla se dirigía a Los Palacios, en el lugar conocido como el “Paraero de los Carros”.
En
el padrón de la contribución general de 1819 (primer padrón en el que aparece
recogida, en este caso con el nombre de “Exido”), se reseñan veintitrés casas,
destacando la casa de los herederos del presbítero Diego Delgado, donde se
vendía vino al por menor, o la hacienda de las Botijas, propiedad de don Ramón
Liberal (heredero de la familia hidalga de los Rivas) y de la que ya no queda
resto alguno. También vendía vino en esta vía Miguel Rubio Barbero.
La
calle concluyó el siglo XIX siendo terriza, con cuarenta y nueve casas y 221
habitantes, lo que denota su rápido crecimiento demográfico.
Cuando
en 1903 llegó la luz eléctrica a las calles de Dos-Hermanas, esta de Leguina
Vidal no se vio beneficiada por este adelanto. Tampoco por entonces estaba
adoquinada y apenas fue reparada por el consistorio, a diferencia de otras más
céntricas.
Una calle comercial
Asimismo,
ya hemos visto que desde el siglo XIX esta calle tuvo un cierto carácter
comercial. Entre los comercios que estaban abiertos en la época de la posguerra
en esta histórica vía se encuentran la tienda de calzados de José Valero
Sausano, la carbonería de Isabel Toro Saborido, la tienda de muebles de Miguel
Calvo, el bodegón de Dolores Barbero Muñoz, las tiendas de comestibles de
Eulalia Durán Rodríguez y de Alfredo Delgado de Cos o la cafetería de Antonio
Gómez Almazán. Asimismo, destacaban las tabernas de Manuel Cabezuelo Pérez y de
Manuel Martínez Riscardo.
En la década de 1940 se procedió al adoquinado de esta calle. Y hace unos años se acometió un nuevo arreglo de la calle que le dio su aspecto actual.
Plano de la calle y sus alrededores, de 1903.
¿Qué nombres tuvo?
Desde el momento de su aparición, en los albores del siglo XIX, se conoció a esta calle como “del Ejido” o “del Ejido Grande”, por emplazarse en los terrenos de un antiguo ejido de la villa.
Con ese nombre continuó a lo largo de aquella centuria hasta que en 1897 los capitulares nazarenos deciden bautizarla con el de “Leguina Vidal”, en honor a Enrique Leguina Vidal (1842-1923), gobernador civil de Sevilla y barón de la Vega de Hoz, quien en junio de ese año visitó Dos-Hermanas. Además de dedicarle esta calle, se le concedió el título de Hijo Adoptivo de la Villa.
Con tal denominación estaría hasta 1937, cuando se le cambia el nombre por el de “General Cabanellas”, por Miguel Cabanellas Ferrer (1872-1938), presidente de la Junta de Defensa Nacional entre julio y septiembre de 1936.
Mantendría esa denominación hasta que en el pleno de 26 de septiembre de 1979 se le devuelve su nombre tradicional “El Ejido”, que actualmente mantiene. Pedro Sánchez Núñez, en su interesante libro sobre el nomenclátor de Dos-Hermanas, apunta que el nombre que se le impuso en aquel mencionado pleno fue el de “El Lejío”, “dando por bueno el vocablo incorrecto que utilizaba la gente. Será algunos años más tarde, y tras diversos comentarios irónicos, algunos de ellos publicados en la prensa diaria, cuando se sustituye el rótulo colocado en la calle”.
Vecinos destacados
Entre sus vecinos más ilustres se encuentra Jaime Carbonell Moncades (fallecido en 1891), mallorquín afincado en Dos-Hermanas a mediados del siglo XIX, que fue concejal en los años del Sexenio Revolucionario (1868-1874), y hermano mayor de la hermandad de la Vera-Cruz en varias ocasiones (1872-1873; 1874-1875; y 1876-1885).
Foto de cabecera: Vista de la calle de El Ejido a mediados del siglo XX. Colección de David Hidalgo.
SABÍAS QUE… ?
En 1919, estableció en esta calle Antonio Muñoz Benítez, “el Laico” (1879-1936) su escuela racionalista, después de haber estado instalada unos años (1914-1919) en la calle del Canónigo.
En los últimos años del siglo XV o principios del siguiente, se creó la calle San Francisco, histórica vía se levantaría sobre un pequeño camino realengo. Sería conveniente aclarar que en su origen y hasta 1938 la calle «San Francisco» comenzaba en el cruce con la calle del Canónigo y finalizaba en la esquina con la calle Santa Ana y plaza de la Constitución, por lo que su tramo era mucho más largo.
Siempre fue una calle de paso, que comunicaba la plaza pública con la referida calle del Canónigo, por lo que a ella daban postigos de las casas colindantes y de la conocida hacienda de la Mina Grande, propiedad del marquesado de la Mina. De este modo, no tuvo vecinos, y, por tanto, no aparece recogida en los padrones de vecinos de los siglos XVII-XIX.
Como el resto de las calles de la villa, era terriza, no viéndose agraciada con el alumbrado público eléctrico en 1903. Las autoridades locales no repararon en ella hasta 1927, cuando se decidiría adoquinarla mediante contribuciones especiales que debían ser pagadas por los propios vecinos.
No fue ésta una vía comercial en sus orígenes. Los negocios no comenzarán a aparecer hasta finales del siglo XIX, cuando abrió sus puertas el «Café Central», propiedad de don Jesús de Grimarest. Ya en la década de 1930, Manuel Carretero López también regentaría una cafetería en esta vía, y María Sánchez Pino una taberna.
Desde hace unos años, se ha restringido el paso de vehículos por esta histórica calle que durante muchos años acogió la segunda sede del Colegio «Sagrada Familia», hasta que en 1917 pasó a su actual ubicación.
Plano de 1903 de la calle San Francisco y sus alrededores.
¿Qué nombres tuvo la calle San Francisco?
Cuando esta vía fue creada allá por las postrimerías del siglo XV o principios de la siguiente centuria, no recibió ninguna denominación oficial. Simplemente era conocida (como ocurría con otras muchas calles del municipio) como «calle del rey», nombre genérico que conservaría hasta bien entrado el siglo XIX, pues al ser una calle de paso, sin vecinos, no necesitaba, ciertamente, un nombre concreto. Entre 1850 y 1897, se la conocería como «callejón de la hacienda de Goyeneta», en referencia a la hacienda de Montefrío o de la Almona, propiedad entonces de la familia Goyeneta, y cuyo costado oeste daba precisamente a esta calle. Es en 1897 cuando el consistorio decide darle un nombre oficial a esta céntrica vía, recibiendo en esa fecha el de «San Francisco», sin que sepamos la razón de la elección de dicha denominación. Lo cierto es que ésta sobrevivió a los cambios del nomenclátor que se dieron durante los años de la II República, encaminados a eliminar toda referencia al santoral, manteniéndose, pues, hasta nuestros días.
SABÍAS QUE… ? La antigua plaza de abastos, que ocupaba la zona sur de la actual plaza de la Constitución, lindaba con dos calles. Una era esta calle de «San Francisco», y la otra llevaba el curioso nombre de «callejón de los Estudiantes». Esta denominación, de la que no nos ha quedado huella alguna, deriva del nombre de la hacienda situada justo enfrente de la desembocadura de este callejón: la hacienda del «Estudiante».
Al formar parte de la calle Real (principal arteria de la villa durante muchos siglos), esta histórica vía nazarena fue muy transitada por toda clase de personas: desde comerciantes y ricos hombres hasta humildes campesinos, pobres y mendigos.
De ahí que se levantara en ella en los inicios del Quinientos el llamado hospital de Santa Ana, institución tan importante en la Historia de Dos-Hermanas como poco estudiada. Y, a diferencia de su ‘hermana’ la calle Real de Sevilla, esta calle Real de Utrera estuvo muy poco poblada hasta bien entrado el siglo XIX. Durante toda la Edad Moderna en esta zona predominaron las haciendas, las bodegas, las tierras baldías y alguna que otra huerta, como la ‘de la Torre’, que aún subsiste integrada en el Colegio Sagrada Familia, siendo, por cierto, la única huerta interior que existe en Dos-Hermanas.
Asimismo, la primera vez que vemos a esta calle registrada en un padrón de manera independiente es en el de la contribución de 1817. En ese momento, poseía un total de cuarenta y seis casas, dos de las cuales pertenecían a la hermandad del Santísimo Sacramento. También existían varias huertas, entre las que estaban la antes citada ‘de la Torre’ y las que poseían el hermano del marqués de Arcohermoso y la hermandad de Santa Ana.
Dos años más tarde, vemos cómo se instalan en esta vía los primeros negocios de los que se tiene constancia documental. De esta forma, en sus respectivos domicilios Alonso Aguilera y Francisco Mendoza se dedicaban a la elaboración y venta de buñuelos (muy demandados en la época de las fiestas patronales), mientras que Gaspar Farfán se dedicaba a sembrar (para su posterior venta) calabazas, pepinos, tomates y sandías. Ignacio Gómez, por su parte, tenía una modesta tienda donde vendía el jabón que él mismo fabricaba.
En los años finales del siglo XIX, la calle Real de Utrera comenzó a tener una mayor relevancia. Tanto es así que en ella abrió sus puertas uno de los primeros teatros que hubo en Dos-Hermanas: el llamado Teatro Cervantes. Creado en torno a 1880, estaba situado muy cerca de la huerta de Santa Ana, viviendo su época dorada en torno a 1888-1889.
Por aquellas fechas, esta calle tenía setenta y cuatro casas y 323 habitantes, siendo, por tanto, una de las vías más importantes de la villa. Y a pesar de la prestancia que iba tomando, siguió siendo una calle terriza, sin adoquinar, intransitable durante la mayor parte del año. Las reformas de esta vía se darían en la siguiente centuria.
Vecinos destacados De todos los célebres vecinos que han residido en esta céntrica vía (que han sido muchos) destacaremos tres. Por un lado, don Hernando de Ayala, rico hacendado sevillano del siglo XVI. Poseía en esta vía, entre las actuales calles Álvarez Quintero y Goyeneta, una extensa finca donde pasaba largas temporadas. Ayala pertenecía a una importante familia sevillana, con propiedades en nuestra entonces villa, incluso desde antes de que existiera la propia Dos-Hermanas. Don Hernando ejercería, asimismo, una gran influencia sobre el consistorio nazareno.
Otro vecino sobresaliente fue el mecánico y empresario de origen checo Carlos Soldat Havlicek (1871-1947), conocido en el pueblo como Carlos ‘el Alemán’. Residió en el n.º 21, en una casa que actualmente se conserva y que recibía el nombre de Casa del Jardinillo o Casa del Alemán. Fue el encargado de instalar, en 1895, la nueva maquinaria de la fábrica de yute y fundó con la ayuda de José Muñoz, en 1918, el llamado ‘Salón Ideal’, primer edificio destinado a cine en Dos-Hermanas.
Por último, no podemos olvidar la figura del doctor Antonio Romero Montes (1856-1920), párroco de Santa María Magdalena desde 1890 hasta su muerte en 1920, y que residió en la casa rectoral, situada como hoy en día en el inicio de Real de Utrera. Natural de Sanlúcar de Barrameda, emprendió numerosas obras de reforma en la parroquia, comenzó la construcción del actual cementerio de San Pedro, y creó el Centro Obrero Católico de Dos-Hermanas. También fomentó la reorganización de varias hermandades de la villa y la creación de otras nuevas (caso de Gran Poder).
¿Qué nombres tuvo? Hasta los inicios del siglo XIX fue el último tramo de la larga calle Real. Y a partir de ese momento se decidió llamar, de manera oficial, a ese tramo calle Real de Utrera, para diferenciarlo de la Real de Sevilla, aunque bien es cierto que ya en el s. XVI se hacía una distinción clara de ambas partes de la calle Real, pues en ciertos documentos notariales se habla de “la calle Real que va a Utrera”.
En cualquier caso, con la denominación de Real de Utrera permaneció hasta que en 1897 la corporación municipal decidió bautizarla con el nombre de Juan de Pozas, en recuerdo del que fuera párroco de la Magdalena en la primera mitad del XVII, el bachiller don Juan de Pozas, muy querido en el pueblo por su carácter caritativo.
Sin embargo, poco después (en 1901), muda nuevamente su nombre y pasa a denominarse Conde de Ybarra, en honor a don José María Ybarra Gutiérrez de Caviedes, primero en llevar ese título, y personaje muy influyente en los primeros años de la Restauración borbónica. Con este nombre estuvo hasta que en 1931 se proclama la República.
Entonces, los capitulares nazarenos decidieron ponerle Enrique de Mesa, por el célebre poeta y crítico teatral Enrique de Mesa Rosales (1878-1929). Tras el estallido de la Guerra Civil, en 1937, se decide dividir la calle en tres tramos que fueron denominados así: el primero, Conde de Ybarra; el segundo, Oviedo; y el tercero, José Fornet.
Finalmente, tras las primeras elecciones municipales democráticas, en 1980, se decide unificarlos y llamar a la calle resultante Real de Utrera, recobrando, así, su tradicional nombre.
Cinco de sus corredores coparon los primeros puestos
Unos 1.358 corredores se inscribieron el pasado domingo en la decimosegunda edición de la Media Maratón Tierra y Olivo, organizada por el Patronato Municipal de Deportes de Dos Hermanas.
Tras un recorrido en el que predominaron las buenas condiciones meteorológicas, el primero en cruzar la meta fue Mohamed Zouk Ziani de Granada, con un tiempo de 1:05:15, a dos segundos de batir el récord de la carrera que sigue estando a 1:05:13. En segundo lugar entró en meta, a menos de un minuto del ganador, Mauri Castillo Yera, del club atletismo Orippo de Dos Hermanas, quedando en tercera posición Abdelmajid Khebbaz, ganador de las dos ediciones anteriores.
Los siguientes nazarenos en llegar a la meta fueron Rodolfo Ribas Callejero (5º), entrando en novena y decimotercera posición Sebastián Prieto Roldán y Blas Martín Sousa, también del club atletismo Orippo.
La primera mujer en cruzar la meta fue la veterana María Bel monte Martínez, sevillana que vio mejorado su tiemp seguida por Anissa Zsofía Badiz del Club Olimpo de Cádiz y en tercer lugar Esther Marcos Mena. Las primeras nazarenas en meta fueron María del Carmen Jurado Benítez y Teresa Gaitán Florido, del club Orippo.
El nazareno José Carlos Sánchez se clasificó segundo en la categoría Veteranos D.
Un grupo de músicos de la asociación cultural Soberao Jazz celebraron el pasado día 21 el Día de la Música con un concierto callejero en pleno parque Jorge Guillén. Niños y mayores disfrutaron de un concierto de jazz improvisado.
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.