En tres días las academias han mostrado sus diversas formas de entender el baile
El flamenco, tanto en el cante como en el baile, es un arte muy rico en matices. La mejor prueba de ellos es el Festival de Academias de Baile Flamenco que durante el pasado fin de semana tomó el teatro municipal en su decimosegunda edición. Una cita consolidada, tras 12 años de historia y una participación cada vez mayor y que en esta ocasión congregó a 14 academias de la ciudad.
El Ballet de Laura Salas fue la encargada de abrir fuego el viernes por la noche con un repaso a todos los palos del flamenco, desde un punto de vista más alegre y popular, destacando la inclusión de una zambra, poco común en este tipo de eventos.
Gitano es el nombre del espectáculo que presentó la Academia de Macarena Oliveros. Una especie de pasaje documental en el que se recreó la vida del pueblo gitano por tangos, bulería por soleá, fiesta por bulerías, alegrías y fiesta final por tangos de Jerez.
Susi Lara cerró el primer pase con sus sevillanas con mantón, alegrías, bulerías, tangos, soleá con bata de cola y un toque de clásico español.
La jornada del sábado la abrió por la mañana la escuela de danza y flamenco de Carolina Barrera, que se estrenaba en este festival. Con la colaboración de Israel Pavón, se bailaron por guajiras, cantiñas, sevillanas y soleá por bulería.
Flamenco puro y danza estilizada fue la apuesta de Alminda Ruiz y su grupo, que bailaron por seguirilla, tanguillos de Cádiz, tangos, alegrías, colombianas y bulerías.
{xtypo_rounded_right4}+ 300 personas
pasaron por el escenario del teatro con las 14 academias de baile. {/xtypo_rounded_right4}
Conchi Jiménez presento Maestría, nombre de su nuevo espectáculo, que estuvo enfocado a la tauromaquia. Soleás, bulerías y pasodobles fueron algunas de las piezas que se bailaron.
Por la tarde Sara Ruiz ‘La Pipi’ hizo un viaje por los diferentes bailes tradicionales de las ocho provincias en un espectáculo que llevó por título Andalucía. Isabel María, y su hijo Adrián, mostraron nuevamente su lado más flamenco con un clásico por bulerías, colombianas, guajiras, alegrías de Cádiz y sevillanas. También de estreno, Sandra Osuna presentó siete piezas con un estilo flamenco puro de la escuela sevillana de Matilde Coral.
El domingo, Academia Sole abrió la jornada, en su debut, con un estilo flamenco puro en el que se bailó por bulerías, seguirillas o sevillanas con elementos clásicos como el mantón o los palillos. La academia Ntra. Sra. de los Ángeles presentó un espectáculo heterogéneo que fue de la copla a una marcha cofrade por tangos, pasando por palos clásicos del flamenco.
Por la tarde, Pepi Vaquero presentó su espectáculo Desde dentro, con un repaso por los diferentes bailes flamenco, como los fandangos de Huelva y las sevillanas. Loida Valle presentó un montaje inspirado en la obra Fuenteovejuna en el que sus integrantes bailaron por primera vez con bata de cola. Desde el patio butacas inició su montaje el ballet de Conchi Rando poniendo una guinda muy flamenca al festival.

Su cante por Caracol impactó al público jerezano, que no esperaba escuchar con tal maestría a un payo

Concluye con éxito el décimo festival de academias de baile
En la última jornada del festival de academias de baile flamenco fueron cuatro las que presentaron sus creaciones. La encargada de abrir el fuego fue Alminda Ruiz, que se estrenaba en este festival, con alegrías, tientos-tangos, colombianas, sevillanas y tanguillos de Cádiz, acompañada por un guitarrista y un cantaor flamenco.
La recuperación de piezas clásicas destacó en el IX festival
En la misma línea demostró su buen hacer sobre el escenario la academia de Pepi Vaquero, quien rescató para el festival piezas clásicas como las salinas y las sevillanas goyescas y boleras. Una academia que se presentaba renovada, con cuatro nuevas incorporaciones, y sin olvidar su sello flamenco. Desde Montequinto se presentó el grupo de danza Nuestra Señora de los Angeles, quien, además de bailar flamenco, por tangos y bulerías, estrenó dos piezas del clásico español, como El amor brujo, así como la obertura y las habaneras de Carmen.
Muy flamenca fue la intervención de la escuela de danza Conchi Jiménez, quien realizó una exhibición por sevillanas, sorongo, tientos y bulerías, dando paso a la academia de baile Macarena Oliveros, llegada desde Fuente del Rey con sus cinco sentidos. Título que daba nombre a un espectáculo también muy flamenco por alegrías, bulerías y un fin de fiesta por rumbas. Destacó sobre el escenario la nutrida representación masculina que integra esta academia en un mundo mayoritariamente femenino.
Está preparando un espectáculo que estrena el día 2 de abril con motivo de esta efemérides
El Festival de academias muestra lo mejor del baile en Dos Hermanas