Etiqueta: banderas

  • Nuevo ‘flash forward’ para el 6 de diciembre

    Furulan ya por mi casa los habituales recortes de periódico, botes de pegamento, rotuladores de colores y cartulinas blancas que anuncian la llegada del señalado día.
    Único en el año, en el que todos los escolares, sin excepción, saldrán de ese edificio público de la Administración Autonómica donde reciben parte de su educación, ondeando su banderita de España.

    ¿Qué ocurrirá ese día?, ¿Que todos los niños ensalzarán con alegría el recuerdo del Antiguo Régimen? Pues no, afortunadamente no será eso lo que celebrarán. Ese día, cualquiera podrá llevar la bandera de España y no ser identificado como un facha o un fascista, u ondearla en lo más alto y no ser asaltado por ningún pirata, ¿quien sabe?

    Pero lo que si será cierto, es que ese día, los mástiles que hay en las puertas principales de los colegios de Montequinto, por donde todos los días del año entran nuestros hijos, para formarse y recibir una educación y unos valores, seguirán huérfanos de banderas, como están el resto del año incumpliendo ese mandato constitucional.
    Banderas, símbolos, Constitución Española, edificios públicos, educación, formación, respeto… ¿Cuál es nuestro futuro?

  • Nuevo ‘flash forward’ para el 6 de diciembre

    Furulan ya por mi casa los habituales recortes de periódico, botes de pegamento, rotuladores de colores y cartulinas blancas que anuncian la llegada del señalado día.
    Único en el año, en el que todos los escolares, sin excepción, saldrán de ese edificio público de la Administración Autonómica donde reciben parte de su educación, ondeando su banderita de España.

    ¿Qué ocurrirá ese día?, ¿Que todos los niños ensalzarán con alegría el recuerdo del Antiguo Régimen? Pues no, afortunadamente no será eso lo que celebrarán. Ese día, cualquiera podrá llevar la bandera de España y no ser identificado como un facha o un fascista, u ondearla en lo más alto y no ser asaltado por ningún pirata, ¿quien sabe?

    Pero lo que si será cierto, es que ese día, los mástiles que hay en las puertas principales de los colegios de Montequinto, por donde todos los días del año entran nuestros hijos, para formarse y recibir una educación y unos valores, seguirán huérfanos de banderas, como están el resto del año incumpliendo ese mandato constitucional.
    Banderas, símbolos, Constitución Española, edificios públicos, educación, formación, respeto… ¿Cuál es nuestro futuro?

  • Por fin ondean juntas

    Aunque de momento sólo tengamos un botón de muestra para enseñar, que quizás mañana mismo ya no esté, habrá valido la pena señalar que en el nuevo instituto que se ha construido en Montequinto y que ha abierto sus puertas en este curso escolar, por fin ondean juntas nuestras banderas.

    A pesar de ser un mandato constitucional, en ningún centro público de enseñanza se izan a diario nuestras banderas.

    Espero que éste no haya sido un caso aislado fruto de una fiebre inaugural, sino que se convierta en un punto de referencia, para el resto de edificios públicos de nuestra ciudad donde se educa nuestra «cantera». Jóvenes, que si las ven todos los días ondear, el día de mañana las sabrán defender, de quienes continuarán intentado romper la unidad que representan. Porque no sólo las atacan quienes la queman en otras comunidades para reivindicar otra nación, sino que también lo hacen quienes desvirtúan su valor, usándola como símbolo de una España que ya murió, y que sólo debemos recordar para no volver a caer en el sin sentido de una fratricida guerra.

    Que se izen nuestras banderas en la puerta principal, que aprendan nuestros hijos cual es su valor, que las sientan suyas al verlas a diario ondear, y así, casi sin querer, estaremos invirtiendo en la paz, de un futuro cercano que pronto llegará.

  • Por fin ondean juntas

    Aunque de momento sólo tengamos un botón de muestra para enseñar, que quizás mañana mismo ya no esté, habrá valido la pena señalar que en el nuevo instituto que se ha construido en Montequinto y que ha abierto sus puertas en este curso escolar, por fin ondean juntas nuestras banderas.

    A pesar de ser un mandato constitucional, en ningún centro público de enseñanza se izan a diario nuestras banderas.

    Espero que éste no haya sido un caso aislado fruto de una fiebre inaugural, sino que se convierta en un punto de referencia, para el resto de edificios públicos de nuestra ciudad donde se educa nuestra «cantera». Jóvenes, que si las ven todos los días ondear, el día de mañana las sabrán defender, de quienes continuarán intentado romper la unidad que representan. Porque no sólo las atacan quienes la queman en otras comunidades para reivindicar otra nación, sino que también lo hacen quienes desvirtúan su valor, usándola como símbolo de una España que ya murió, y que sólo debemos recordar para no volver a caer en el sin sentido de una fratricida guerra.

    Que se izen nuestras banderas en la puerta principal, que aprendan nuestros hijos cual es su valor, que las sientan suyas al verlas a diario ondear, y así, casi sin querer, estaremos invirtiendo en la paz, de un futuro cercano que pronto llegará.

  • Por fin ondean juntas

    Aunque de momento sólo tengamos un botón de muestra para enseñar, que quizás mañana mismo ya no esté, habrá valido la pena señalar que en el nuevo instituto que se ha construido en Montequinto y que ha abierto sus puertas en este curso escolar, por fin ondean juntas nuestras banderas.

    A pesar de ser un mandato constitucional, en ningún centro público de enseñanza se izan a diario nuestras banderas.

    Espero que éste no haya sido un caso aislado fruto de una fiebre inaugural, sino que se convierta en un punto de referencia, para el resto de edificios públicos de nuestra ciudad donde se educa nuestra «cantera». Jóvenes, que si las ven todos los días ondear, el día de mañana las sabrán defender, de quienes continuarán intentado romper la unidad que representan. Porque no sólo las atacan quienes la queman en otras comunidades para reivindicar otra nación, sino que también lo hacen quienes desvirtúan su valor, usándola como símbolo de una España que ya murió, y que sólo debemos recordar para no volver a caer en el sin sentido de una fratricida guerra.

    Que se izen nuestras banderas en la puerta principal, que aprendan nuestros hijos cual es su valor, que las sientan suyas al verlas a diario ondear, y así, casi sin querer, estaremos invirtiendo en la paz, de un futuro cercano que pronto llegará.