Etiqueta: art

  • Encuentro lúdico y deportivo en la localidad de Overpelt

    1503Cita que se enmarca en el proyecto Comenius en el que participa el colegio

    El Colegio Europa ha participado en la localidad de Overpelt (Bélgica) en unas jornadas de convivencia con los alumnos y alumnas de los colegios Carpenters (Stratford) y Pallieter (Overpelt), quienes han realizado una serie de actividades lúdicas y deportivas conjuntas.

    Esta convivencia se enmarca dentro del proyecto europeo Comenius Together in our (he) Art!.
    Este encuentro les ha permitido descubrir un mundo nuevo y abrir su mentalidad a nuevas formas de relacionarse con otras personas de su edad.

    Como colofón final se intercambiaron regalos.

     

  • El Colegio Europa participa en un encuentro en Stratford

    0901Cita enmarcada en el proyecto Comenius Together in our (he) Art

    Del día 9 al 12 del presente mes se ha celebrado en Stratford (Londres) un encuentro entre los centros educativos asociados al proyecto escolar europeo Comenius, Together in our (he) Art!. Han acudido varios profesores y profesoras del Pallieter en Bélgica, Círcolo de Bari en Italia, Tesomajärven Koulu en Finlandia y Carpenters en Stratford que, junto con el Colegio Europa de Montequinto integran el proyecto.

    En el encuentro se han puesto en común los trabajos preparados durante el trimestre, que han consistido en la representación de un baile finlandés, que tuvo que realizar cada uno de los centros el mismo día y a la misma hora. Otro trabajo, y coincidiendo recientemente con la celebración de los Juegos Olímpicos, fue plasmar en un trozo de tela un dibujo que estuviera relacionado con algún valor olímpico. Asimismo, el Colegio Europa realizó una foto en la que intervinieron alumnos y alumnas del Tercer Ciclo, formando los cinco aros olímpicos y con el lema Cooperación. Por último, se presentó un video sobre mediación escolar.

    Un encuentro muy interesante, dado que no sólo se intercambia la cultura y la tradición de diferentes países, sino que se toman algunas ideas relativas a aspectos organizativos y educativos de los países que se visitan y que mejoran la vida en el colegio.

     

  • Encuentro en Bari del Comenius Toguether in our (he)art

    1402Se han presentado los trabajos realizados hasta la fecha

    El Colegio Europa acaba de regresar a Montequinto de Bari, (Italia), donde ha mantenido un encuentro  del nuevo proyecto Comenius Together in our (he) art. En él han puesto en común todos los centros participantes los trabajos realizados tanto por el profesorado como por el alumnado .

     

  • Una sátira muy suave

    2101ALGO PASA EN HOLLYWOOD

    No es una novedad utilizar el mundo del cine para contar una historia. Han sido numerosas las cintas que tienen por argumento el cine, los rodajes, la industria… El cine dentro del cine, vamos. Desde clásicos como El crepúsculo de los dioses, a cintas más recientes como Tropic Thunder, sin olvidar obras fundamentales como El juego de Hollywood de Robert Altman o tan variopintas como Cómo conquistar Hollywood (una de las debilidades no confesadas de este que les habla).

    Estados Unidos, 2009. (106’)
    Título original: What just happened.
    Dirección:  Barry Levinson.
    Producción: Mark Cuban, Robert de Niro, Barry Levinson, Art Linson, Jane Rosenthal.
    Guión: Art Linson, basado en su propia novela.
    Fotografía: Stéphane Fontaine.
    Música: Marcelo Zarvos.
    Montaje: Hank Corwin.
    Intérpretes: Robert de Niro (Ben), Catherine Keener (Lou), Sean Penn (Sean Penn), Bruce Willis (Bruce Willis), John Turturro (Dick Bell), Robin Wright Penn (Kelly), Stanley Tucci (Scott Solomon), Kristen Stewart (Zoe), Michael Wincott (Jeremy Bruell).

    En esta cinta, dirigida por el irregular Barry Levinson, que cuenta con un cada vez más flojo Robert de Niro como protagonista y productor, y basada en una novela del productor Art Linson (que cuenta sus propias experiencias), Algo pasa en Hollywood (por cierto, otra muestra de una mala traducción de un título original) cuenta las desventuras de un productor durante dos semanas duras de su vida, en las que tiene que lidiar con un director que se niega a remontar su película, a las exigencias de una estrella, a otras sanguijuelas varias de la industria, mientras sufre las presiones de sus jefes e intenta mantener lo poco que queda vivo de la relación con su familia.

    Algo pasa en Hollywood tiene algunos momentos en los que se puede percibir la sátira que intenta plasmar, los juegos de poder que se ocultan en la industria y las miserias del negocio. El problema es que, estando detrás uno de los grandes estudios, como es el caso, se podía prever que no iba a haber tanta mala hostia como se podría esperar. Si a ello le sumamos que Levinson es un director que no es muy propicio a morder la mano que le da de comer, el resultado es este, una cinta que pretende ser mordaz, pero que se queda en una película ligera, mucho más suave que otras (como la del maestro Altman, por ejemplo, donde, por cierto, también aparecía Bruce Willis interpretándose a sí mismo, como en ésta)

    El argumento va de un lado a otro sin mucho acierto en casi todo su metraje, pasando de una de las historias a otra (del director a la estrella quejosa, a los problemas familiares…), resultando muy previsible en la finalización de todas ellas. No es tan mordaz como pretende, incluso tiene momentos que son hasta aburridos, provocados por un ritmo cansino. Si a ello le sumamos el hecho de que ninguno de los protagonistas está en su mejor momento (de Niro lleva años lejos de sus grandes trabajos), el resultado es éste, una película con un argumento que se prevé interesante, pero que (como en otras ocasiones) carece de la mordacidad que se le presupone.

  • Una sátira muy suave

    2101ALGO PASA EN HOLLYWOOD

    No es una novedad utilizar el mundo del cine para contar una historia. Han sido numerosas las cintas que tienen por argumento el cine, los rodajes, la industria… El cine dentro del cine, vamos. Desde clásicos como El crepúsculo de los dioses, a cintas más recientes como Tropic Thunder, sin olvidar obras fundamentales como El juego de Hollywood de Robert Altman o tan variopintas como Cómo conquistar Hollywood (una de las debilidades no confesadas de este que les habla).

    Estados Unidos, 2009. (106’)
    Título original: What just happened.
    Dirección:  Barry Levinson.
    Producción: Mark Cuban, Robert de Niro, Barry Levinson, Art Linson, Jane Rosenthal.
    Guión: Art Linson, basado en su propia novela.
    Fotografía: Stéphane Fontaine.
    Música: Marcelo Zarvos.
    Montaje: Hank Corwin.
    Intérpretes: Robert de Niro (Ben), Catherine Keener (Lou), Sean Penn (Sean Penn), Bruce Willis (Bruce Willis), John Turturro (Dick Bell), Robin Wright Penn (Kelly), Stanley Tucci (Scott Solomon), Kristen Stewart (Zoe), Michael Wincott (Jeremy Bruell).

    En esta cinta, dirigida por el irregular Barry Levinson, que cuenta con un cada vez más flojo Robert de Niro como protagonista y productor, y basada en una novela del productor Art Linson (que cuenta sus propias experiencias), Algo pasa en Hollywood (por cierto, otra muestra de una mala traducción de un título original) cuenta las desventuras de un productor durante dos semanas duras de su vida, en las que tiene que lidiar con un director que se niega a remontar su película, a las exigencias de una estrella, a otras sanguijuelas varias de la industria, mientras sufre las presiones de sus jefes e intenta mantener lo poco que queda vivo de la relación con su familia.

    Algo pasa en Hollywood tiene algunos momentos en los que se puede percibir la sátira que intenta plasmar, los juegos de poder que se ocultan en la industria y las miserias del negocio. El problema es que, estando detrás uno de los grandes estudios, como es el caso, se podía prever que no iba a haber tanta mala hostia como se podría esperar. Si a ello le sumamos que Levinson es un director que no es muy propicio a morder la mano que le da de comer, el resultado es este, una cinta que pretende ser mordaz, pero que se queda en una película ligera, mucho más suave que otras (como la del maestro Altman, por ejemplo, donde, por cierto, también aparecía Bruce Willis interpretándose a sí mismo, como en ésta)

    El argumento va de un lado a otro sin mucho acierto en casi todo su metraje, pasando de una de las historias a otra (del director a la estrella quejosa, a los problemas familiares…), resultando muy previsible en la finalización de todas ellas. No es tan mordaz como pretende, incluso tiene momentos que son hasta aburridos, provocados por un ritmo cansino. Si a ello le sumamos el hecho de que ninguno de los protagonistas está en su mejor momento (de Niro lleva años lejos de sus grandes trabajos), el resultado es éste, una película con un argumento que se prevé interesante, pero que (como en otras ocasiones) carece de la mordacidad que se le presupone.

  • 4 de Diciembre

    Tengo la absoluta convicción de que el 4 de diciembre de 1977 fue la fecha crucial para la consecución de nuestra Autonomía y el verdadero Día de Andalucía. Tras la celebración de las primeras Elecciones Generales, en España se empieza a dibujar el Estado de las Autonomías con dos modelos bien definidos: Las Autonomías Plenas o Históricas del Art. 151 y las Autonomías de un segundo nivel en el techo competencial, del Art. 143.

    El Gobierno de la UCD había decidido que al grupo de las Históricas sólo accedieran Cataluña, País Vasco y Galicia, y que Andalucía no, a pesar de que su Estatuto de Autonomía no había entrado en la tramitación parlamentaria en tiempos de la Segunda República por el estallido de la Guerra Civil de 1936.

    Los partidos políticos andaluces reunidos en la II Asamblea de Torremolinos en octubre de 1977 acordaron instaurar el 4 de diciembre como Día de Andalucía y se convocaron en las “nueve” provincias andaluzas, incluida Cataluña como novena, debido al gran número de emigrantes que allí habían, manifestaciones para exigir la Autonomía Plena. Llegó el 4 de diciembre y las calles se llenaron de banderas blanca y verde y de gritos reivindicativos. Más de un millón y medio de andaluces reclamamos justicia y exigimos que Andalucía fuera considerada Autonomía Histórica.

    Estábamos decididos a que la España que había escuchado el “Ja soc aquí” de Tarradellas sobre la balconada de la Plaza de San Jaime de Barcelona, supiera también que no se permitiría una nueva marginación y que los andaluces firmaban un inquebrantable pacto con Andalucía mediante el cual sería Autonomía de Primera. Y no faltó nada en aquel primer domingo de diciembre considerado por todos como la Fiesta de la Autonomía y de la Identidad Histórica. Y desgraciadamente no faltó ni el dolor: en Málaga asesinaron a José Manuel García Caparrós, un joven de 19 años, militante de CCOO. Cayó herido de muerte por una de las doce balas que, según se cuenta y postulan algunos historiadores, disparó la Policía. Murió, como decía un pasodoble, “portando la bandera de su Andalucía”. Mataron a un hombre, pero le dieron vida a un compromiso. Como consecuencia de ese 4 de diciembre de 1977 y por él, se superaron las dificultades.

    Llegaron muchas trabas, la fundamental, aquella del Referéndum del 28 de Febrero de 1980 donde se obligaba, para conseguir la Autonomía Plena, a que en cada provincia andaluza más del 50% del censo, con fallecidos y abstencionistas incluidos, votara afirmativamente, y se logró en siete, quedando Almería rezagada, y tumbada la aspiración Andaluza. Tras duras negociaciones se consiguió que el Gobierno admitiera el “interés general” que recogía el Art. 144 de la Constitución para que Andalucía accediera directamente a la Autonomía Plena. Sin duda para mí y para otros muchos, existió el 28 de Febrero, actual Día de Andalucía, porque hubo un 4 de diciembre en el que conquistamos el futuro autonómico de Andalucía. Jamás se debió de cambiar de fecha el Día de Andalucía.

  • 4 de Diciembre

    Tengo la absoluta convicción de que el 4 de diciembre de 1977 fue la fecha crucial para la consecución de nuestra Autonomía y el verdadero Día de Andalucía. Tras la celebración de las primeras Elecciones Generales, en España se empieza a dibujar el Estado de las Autonomías con dos modelos bien definidos: Las Autonomías Plenas o Históricas del Art. 151 y las Autonomías de un segundo nivel en el techo competencial, del Art. 143.

    El Gobierno de la UCD había decidido que al grupo de las Históricas sólo accedieran Cataluña, País Vasco y Galicia, y que Andalucía no, a pesar de que su Estatuto de Autonomía no había entrado en la tramitación parlamentaria en tiempos de la Segunda República por el estallido de la Guerra Civil de 1936.

    Los partidos políticos andaluces reunidos en la II Asamblea de Torremolinos en octubre de 1977 acordaron instaurar el 4 de diciembre como Día de Andalucía y se convocaron en las “nueve” provincias andaluzas, incluida Cataluña como novena, debido al gran número de emigrantes que allí habían, manifestaciones para exigir la Autonomía Plena. Llegó el 4 de diciembre y las calles se llenaron de banderas blanca y verde y de gritos reivindicativos. Más de un millón y medio de andaluces reclamamos justicia y exigimos que Andalucía fuera considerada Autonomía Histórica.

    Estábamos decididos a que la España que había escuchado el “Ja soc aquí” de Tarradellas sobre la balconada de la Plaza de San Jaime de Barcelona, supiera también que no se permitiría una nueva marginación y que los andaluces firmaban un inquebrantable pacto con Andalucía mediante el cual sería Autonomía de Primera. Y no faltó nada en aquel primer domingo de diciembre considerado por todos como la Fiesta de la Autonomía y de la Identidad Histórica. Y desgraciadamente no faltó ni el dolor: en Málaga asesinaron a José Manuel García Caparrós, un joven de 19 años, militante de CCOO. Cayó herido de muerte por una de las doce balas que, según se cuenta y postulan algunos historiadores, disparó la Policía. Murió, como decía un pasodoble, “portando la bandera de su Andalucía”. Mataron a un hombre, pero le dieron vida a un compromiso. Como consecuencia de ese 4 de diciembre de 1977 y por él, se superaron las dificultades.

    Llegaron muchas trabas, la fundamental, aquella del Referéndum del 28 de Febrero de 1980 donde se obligaba, para conseguir la Autonomía Plena, a que en cada provincia andaluza más del 50% del censo, con fallecidos y abstencionistas incluidos, votara afirmativamente, y se logró en siete, quedando Almería rezagada, y tumbada la aspiración Andaluza. Tras duras negociaciones se consiguió que el Gobierno admitiera el “interés general” que recogía el Art. 144 de la Constitución para que Andalucía accediera directamente a la Autonomía Plena. Sin duda para mí y para otros muchos, existió el 28 de Febrero, actual Día de Andalucía, porque hubo un 4 de diciembre en el que conquistamos el futuro autonómico de Andalucía. Jamás se debió de cambiar de fecha el Día de Andalucía.