Etiqueta: apiñados

  • Azahar me llega al alma

    Los naranjos de la carretera
    desprenden olor a azahar.
    La brisa de la primavera
    está empeñada en deshojar,
    los ramilletes de fina fragancia
    que en el suelo derramaran,
    pequeñas y blancas hojas
    que una alfombra han de formar.

    Los naranjos de la carretera
    perfumando el aire a azahar.
    Me despiertan tantos recuerdos
    que hasta llego a imaginar,
    a mi padre con su sombrero
    intentando la calle cruzar.
    Con él otra vez me encuentro,
    y solamente oliendo a azahar,
    yo me creo que estoy a su lado
    aunque sepa que no es verdad.

    Los naranjos de la carretera,
    que apiñados están de azahar,
    parece que están esperando
    que mi padre se vuelva a sentar,
    en su sillón y bajo sus ramas
    intentándose refugiar,
    del sol bello de su mañana
    que no me deja de iluminar.