En diciembre de 1920 se produjo un triste suceso muy comentado en el pueblo y que provocó un sentimiento de miedo que se extendió entre el vecindario. Aquel año fue especialmente complicado. Por un lado, se produjeron hasta tres huelgas, una de las cuales, la declarada en septiembre, estuvo protagonizada por los obreros aceituneros por no aceptar los patronos las bases presentadas por aquellos. A ellas hay que añadir la grave agresión que sufrió el operario de la fábrica de tejidos de José Julio Lissén, Francisco Mejías, apodado ‘el Puya’, en la noche del 25 de noviembre. (más…)