Etiqueta: Ángeles

  • Homenaje de la pirotecnia Virgen de las Nieves

    1404La parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles en Montequinto ha acogido el acto de Presentacion del Señor y Purificacion de la Virgen María. Durante el mismo, Francisco Camacho Gonzalez, de Pirotecnia Virgen de las Nieves, entregó a la parroquia una placa y a la Hermandad del Rocío de Montequinto la insignia de un cohete de oro, por los años de colaboración con las romerías de la Virgen de los Ángeles y la del Rocío.

     

  • Designado el primer pregonero del Cristo de la Esperanza

    2204Gabriel Solis Carvajal ha sido elegido para pronunciar el primer Pregón Cristo de la Esperanza que se celebrará el próximo mes de abril, el día 7, en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de Montequinto.

    Para este encargo se ha elegido al que fuera hermano mayor de la Divina Pastora de Santa Marina.

     

  • Los villancicos inundan las parroquias

    1004Las parroquias del Divino Salvador y de Nuestra Señora de los Ángeles han acogido certámenes de villancicos en estos días. En la primera se celebró el X Encuentro de Campanilleros, mientras que en el templo quinteño, niños y mayores cantaron villancicos a su patrona.

  • 2001. Una nazarena sobrevive a los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York

    1801

    María Ángeles Martín contempló cómo se desplomaba la Torre Sur y era alcanzada por la nube de polvo y escombros

    La nazarena María Ángeles Martín pudo ayer ponerse en contacto telefónico con su familia en Dos Hermanas para asegurarles que, aunque por muy poco, había salvado su vida en los terribles atentados del pasado 11 de septiembre en las Torres Gemelas, en los que pueden haber fallecido unas tres mil personas.

    La joven nazarena, que trabaja en un periódico hispano en Nueva York, reside en un apartamento en Manhattan, a una milla escasa del World Trade Center. Solo dos días antes estuvo en la planta 98 de la Torre Norte, la primera en recibir el impacto de un avión 48 horas después. Cuando el día 11 la avisaron de que se había producido un accidente en una de las torres, corrió hacia la zona. Es en ese momento , al bajar a la calle, cuando contempla cómo un avión hace un extraño viraje y se estrella en la torre sur, tal y como hemos visto estos días por televisión.

    María Ángeles se percata entonces de la gravedad de la situación y de que se trata de un ataque terrorista. Testigo directo del pánico que en ese instante se apodera de la ciudad, la periodista nazarena se acerca a la base de la torre sur justo cuando ésta se desploma. Tuvo que salir corriendo, junto a otros periodistas, para evitar que le alcanzaran el polvo y los escombros.

    Aunque en estos momentos el tráfico aéreo de Nueva York permanece cerrado, María Ángeles tiene previsto regresar a casa en breve.

     

  • 1950. La nueva capilla del Sagrario sorprendió por su belleza el día de su inauguración

    180240 figuras, pintadas por Braulio Ruiz, completan la bóveda, tan espectacular como el altar

    Se puede calificar de espectacular el nuevo aspecto de la Capilla del Sagrario de Nuestra Señora de Valme (en la parroquia), inaugurada hace unos días. “¡Una capilla catedralicia…!”, llegó a exclamar el cardenal al verla.

    Todo ha sido posible gracias  a la encendida devoción de la Mesa de Gobierno de la Hermandad de Valme, presidida por Carlos Delgado de Cos. La capilla presenta una decoración al fresco, obra del prestigioso pintor Braulio Ruiz Sánchez.  La bóveda representa una alegoría al Santísimo Sacramento, con un total de 40 figuras. En los ángulos figuran los cuatro evangelistas y en los arcos superiores unos ángeles monumentales (de tres metros y medio, sentados) con alegorías a la realeza de Nuestra Señora de Valme; en los laterales, dos monumentales frescos del rey San Fernando.

    El altar es una verdadera joya. Su dorado, así como la ejecución del comulgatorio -filigrana artística- se deben al escultor Manuel Cerquera. El Sagrario, de plata, ha sido repujado por el orfebre Manuel Rangel y dibujado por Cerquera y Braulio Ruiz.  Rodean el valiosísimo altar ricas telas, dejándolo al descubierto, a derecha e izquierda, unos ángeles. En la entrada figuran los escudos de la Hermandad de Valme, San Fernando y Dos Hermanas. Y en el centro del altar, sobre el Sagrario de plata, resplandece en su camarín, finamente vestida, la bellísima imagen de Nuestra Señora de Valme, admirablemente policromada y de hondo sabor fernandino.

  • 1950. La nueva capilla del Sagrario sorprendió por su belleza el día de su inauguración

    180240 figuras, pintadas por Braulio Ruiz, completan la bóveda, tan espectacular como el altar

    Se puede calificar de espectacular el nuevo aspecto de la Capilla del Sagrario de Nuestra Señora de Valme (en la parroquia), inaugurada hace unos días. “¡Una capilla catedralicia…!”, llegó a exclamar el cardenal al verla.

    Todo ha sido posible gracias  a la encendida devoción de la Mesa de Gobierno de la Hermandad de Valme, presidida por Carlos Delgado de Cos. La capilla presenta una decoración al fresco, obra del prestigioso pintor Braulio Ruiz Sánchez.  La bóveda representa una alegoría al Santísimo Sacramento, con un total de 40 figuras. En los ángulos figuran los cuatro evangelistas y en los arcos superiores unos ángeles monumentales (de tres metros y medio, sentados) con alegorías a la realeza de Nuestra Señora de Valme; en los laterales, dos monumentales frescos del rey San Fernando.

    El altar es una verdadera joya. Su dorado, así como la ejecución del comulgatorio -filigrana artística- se deben al escultor Manuel Cerquera. El Sagrario, de plata, ha sido repujado por el orfebre Manuel Rangel y dibujado por Cerquera y Braulio Ruiz.  Rodean el valiosísimo altar ricas telas, dejándolo al descubierto, a derecha e izquierda, unos ángeles. En la entrada figuran los escudos de la Hermandad de Valme, San Fernando y Dos Hermanas. Y en el centro del altar, sobre el Sagrario de plata, resplandece en su camarín, finamente vestida, la bellísima imagen de Nuestra Señora de Valme, admirablemente policromada y de hondo sabor fernandino.

  • 1950. La nueva capilla del Sagrario sorprendió por su belleza el día de su inauguración

    180240 figuras, pintadas por Braulio Ruiz, completan la bóveda, tan espectacular como el altar

    Se puede calificar de espectacular el nuevo aspecto de la Capilla del Sagrario de Nuestra Señora de Valme (en la parroquia), inaugurada hace unos días. “¡Una capilla catedralicia…!”, llegó a exclamar el cardenal al verla.

    Todo ha sido posible gracias  a la encendida devoción de la Mesa de Gobierno de la Hermandad de Valme, presidida por Carlos Delgado de Cos. La capilla presenta una decoración al fresco, obra del prestigioso pintor Braulio Ruiz Sánchez.  La bóveda representa una alegoría al Santísimo Sacramento, con un total de 40 figuras. En los ángulos figuran los cuatro evangelistas y en los arcos superiores unos ángeles monumentales (de tres metros y medio, sentados) con alegorías a la realeza de Nuestra Señora de Valme; en los laterales, dos monumentales frescos del rey San Fernando.

    El altar es una verdadera joya. Su dorado, así como la ejecución del comulgatorio -filigrana artística- se deben al escultor Manuel Cerquera. El Sagrario, de plata, ha sido repujado por el orfebre Manuel Rangel y dibujado por Cerquera y Braulio Ruiz.  Rodean el valiosísimo altar ricas telas, dejándolo al descubierto, a derecha e izquierda, unos ángeles. En la entrada figuran los escudos de la Hermandad de Valme, San Fernando y Dos Hermanas. Y en el centro del altar, sobre el Sagrario de plata, resplandece en su camarín, finamente vestida, la bellísima imagen de Nuestra Señora de Valme, admirablemente policromada y de hondo sabor fernandino.

  • 1950. La nueva capilla del Sagrario sorprendió por su belleza el día de su inauguración

    180240 figuras, pintadas por Braulio Ruiz, completan la bóveda, tan espectacular como el altar

    Se puede calificar de espectacular el nuevo aspecto de la Capilla del Sagrario de Nuestra Señora de Valme (en la parroquia), inaugurada hace unos días. “¡Una capilla catedralicia…!”, llegó a exclamar el cardenal al verla.

    Todo ha sido posible gracias  a la encendida devoción de la Mesa de Gobierno de la Hermandad de Valme, presidida por Carlos Delgado de Cos. La capilla presenta una decoración al fresco, obra del prestigioso pintor Braulio Ruiz Sánchez.  La bóveda representa una alegoría al Santísimo Sacramento, con un total de 40 figuras. En los ángulos figuran los cuatro evangelistas y en los arcos superiores unos ángeles monumentales (de tres metros y medio, sentados) con alegorías a la realeza de Nuestra Señora de Valme; en los laterales, dos monumentales frescos del rey San Fernando.

    El altar es una verdadera joya. Su dorado, así como la ejecución del comulgatorio -filigrana artística- se deben al escultor Manuel Cerquera. El Sagrario, de plata, ha sido repujado por el orfebre Manuel Rangel y dibujado por Cerquera y Braulio Ruiz.  Rodean el valiosísimo altar ricas telas, dejándolo al descubierto, a derecha e izquierda, unos ángeles. En la entrada figuran los escudos de la Hermandad de Valme, San Fernando y Dos Hermanas. Y en el centro del altar, sobre el Sagrario de plata, resplandece en su camarín, finamente vestida, la bellísima imagen de Nuestra Señora de Valme, admirablemente policromada y de hondo sabor fernandino.

  • 1950. La nueva capilla del Sagrario sorprendió por su belleza el día de su inauguración

    180240 figuras, pintadas por Braulio Ruiz, completan la bóveda, tan espectacular como el altar

    Se puede calificar de espectacular el nuevo aspecto de la Capilla del Sagrario de Nuestra Señora de Valme (en la parroquia), inaugurada hace unos días. “¡Una capilla catedralicia…!”, llegó a exclamar el cardenal al verla.

    Todo ha sido posible gracias  a la encendida devoción de la Mesa de Gobierno de la Hermandad de Valme, presidida por Carlos Delgado de Cos. La capilla presenta una decoración al fresco, obra del prestigioso pintor Braulio Ruiz Sánchez.  La bóveda representa una alegoría al Santísimo Sacramento, con un total de 40 figuras. En los ángulos figuran los cuatro evangelistas y en los arcos superiores unos ángeles monumentales (de tres metros y medio, sentados) con alegorías a la realeza de Nuestra Señora de Valme; en los laterales, dos monumentales frescos del rey San Fernando.

    El altar es una verdadera joya. Su dorado, así como la ejecución del comulgatorio -filigrana artística- se deben al escultor Manuel Cerquera. El Sagrario, de plata, ha sido repujado por el orfebre Manuel Rangel y dibujado por Cerquera y Braulio Ruiz.  Rodean el valiosísimo altar ricas telas, dejándolo al descubierto, a derecha e izquierda, unos ángeles. En la entrada figuran los escudos de la Hermandad de Valme, San Fernando y Dos Hermanas. Y en el centro del altar, sobre el Sagrario de plata, resplandece en su camarín, finamente vestida, la bellísima imagen de Nuestra Señora de Valme, admirablemente policromada y de hondo sabor fernandino.

  • Ángeles contra humanos

    1901LEGIÓN

    El apocalipsis se está convirtiendo en un género más dentro de la industria debido a la ingente cantidad de películas que están surgiendo en los últimos años y que tienen la destrucción de la vida y del planeta como tema fundamental de su trama. Las causas de dicho armagedon son muy variadas: desde asteroides que llegan del espacio para asolarlo todo a su paso, a enfermedades variadas, terremotos y demás desastres naturales o climatológicos. Pero lo de esta Legión es nuevo (o al menos poco tratado).

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (100′)
    Título original: Legion.
    Director: Scott Stewart.
    Producción: David Lancaster, Michel Litvak.
    Guión: Peter Schink, Scott Stewart.
    Fotografía:  John Lindley.
    Música: John Frizzell.
    Montaje:Steven Kemper.
    Intérpretes: Paul Bettany (Michael), Lucas Black (Jeep Hanson), Tyrese Gibson (Kyle Williams), Adrienne Palicki (Charlie), Kevin Durand (Gabriel), Jon Tenney (Howard Anderson), Willa Holland (Audrey Anderson), Kate Walsh (Sandra Anderson), Charles S. Dutton (Percy Walker), Dennis Quaid (Bob Hanson), Jeannette Miller (Gladys).{/xtypo_code}

    El asunto es que Dios se ha cansado de la humanidad, de su comportamiento, de su actitud, y en vez de enviar un diluvio (como hizo la anterior ocasión que le sucedió lo mismo) envía a su ejército de ángeles para acabar con un bebé que espera una camarera de un tugurio de carretera en medio de ninguna parte, y que es la única esperanza de la humanidad. Allí, en aquel lugar perdido, dejado de la mano de Dios (nunca mejor dicho) se originará una batalla campal en la que unas pocas personas tratarán de salvar al pequeño, con la ayuda del arcángel Miguel, que desobedece a su jefe ya que aún confía en la humanidad.

    El por qué es este niño en concreto y no otro el que puede salvar a la humanidad y, lo más fundamental, cómo va a hacerlo, no se explica en ningún momento. Así como por qué motivo los ángeles enviados deciden tomar los cuerpos de las personas que se encuentran en ciudades lejanas (y tener que trasladarse después a ese bar perdido) en vez de ocupar los de las personas que ya se encuentran en el restaurante en cuestión (lo que sería mucho más fácil).

    Pero claro, si esto fuera así, la historia se acabaría antes de que acabaran los créditos iniciales, y tampoco es eso, ¿no? Habrá que amortizar el presupuesto y poner cientos de coches estrellándose y explotando, miles de balas y decenas de cuerpos atravesados por ellas, y escenas y más escenas de seres de dientes afilados sedientos de sangre, que trepan por las paredes, muerden cuellos y comen carne cruda, y que supuestamente son un  ejército de ángeles celestiales…

    Legión es una mezcla de cine de terror casi sin sustos, con numerosos toques cómicos, pero que se las quiere dar de inteligente con una trama cuasi circular, que comienza con la misma frase con la que termina, pero con cambios sustanciales entre ambos puntos.

    Algunos efectos son buenos, pero el argumento es aburrido, repetitivo, y en muchos momentos absurdo (el accidente del final del filme y el resultado del mismo, por ejemplo). Legión es el ejemplo perfecto de película que se olvida con la misma facilidad con la que se ve, al encenderse las luces de la sala y salir de la misma, uno ya no recuerda lo que acaba de ver. Aunque tampoco importa lo más mínimo.