Etiqueta: Andaluces

  • Los usuarios de Montequinto le dan un notable alto al Metro

    El servicio parece consolidarse tras más de un año de funcionamiento
    W Los usuarios de la Línea 1 de Metro que acceden a este medio de transporte en cualquiera de las cuatro estaciones de la barriada de Montequinto están cada vez más satisfechos con el servicio prestado. Esto es lo que se desprende, al menos, de la encuesta de satisfacción encargada por Ferrocarriles Andaluces a las firmas Ayesa y Metro Barcelona.
    Se trata del segundo sondeo encargado desde la puesta en marcha de este servicio de transporte en el mes de abril de 2009 y los datos han mejorado considerablemente respecto a las encuestas de entonces.
    Mientras que hace un año los usuarios del Metro en la parada de Condequinto le  daban un aprobado por los pelos, 5,64, un año después son la segunda estación de toda la línea en la que se ha registrado un índice mayor de satisfacción, con una puntuación de 8,58; precedido tan solo por los usuarios de 1º de Mayo que le otorgan un 8,61.
    Un notable alto que se mantiene en el resto de paradas de la barriada de Montequinto, donde las valoraciones superan los siete puntos sobre diez. En esta línea, los usuarios de la estación Montequinto le dan un 7,65; 7,69 los de Europa y un 7,50 los de Olivar de Quintos.
    Un cambio de actitud respecto al primer sondeo, según Ferrocarriles Andaluces, ya que por entonces aún no se habían inaugurado las tres ultimas estaciones de la línea y Condequinto no entraba dentro del bucle único.

    El servicio parece consolidarse tras más de un año de funcionamiento

    Los usuarios de la Línea 1 de Metro que acceden a este medio de transporte en cualquiera de las cuatro estaciones de la barriada de Montequinto están cada vez más satisfechos con el servicio prestado. Esto es lo que se desprende, al menos, de la encuesta de satisfacción encargada por Ferrocarriles Andaluces a las firmas Ayesa y Metro Barcelona.

    Se trata del segundo sondeo encargado desde la puesta en marcha de este servicio de transporte en el mes de abril de 2009 y los datos han mejorado considerablemente respecto a las encuestas de entonces.

    Mientras que hace un año los usuarios del Metro en la parada de Condequinto le  daban un aprobado por los pelos, 5,64, un año después son la segunda estación de toda la línea en la que se ha registrado un índice mayor de satisfacción, con una puntuación de 8,58; precedido tan solo por los usuarios de 1º de Mayo que le otorgan un 8,61.

    Un notable alto que se mantiene en el resto de paradas de la barriada de Montequinto, donde las valoraciones superan los siete puntos sobre diez. En esta línea, los usuarios de la estación Montequinto le dan un 7,65; 7,69 los de Europa y un 7,50 los de Olivar de Quintos.

    Un cambio de actitud respecto al primer sondeo, según Ferrocarriles Andaluces, ya que por entonces aún no se habían inaugurado las tres ultimas estaciones de la línea y Condequinto no entraba dentro del bucle único.

    {xtypo_code} Lo más valorado

    La seguridad, así como la limpieza y  conservación de las estaciones y de los vagones son los aspectos mejor valorados por los usuarios, mientras que la información sobre la interrupción del servicio, la posibilidad de resbalones y el funcionamiento de las maquinas expendedoras, son los aspectos menos valorados.{/xtypo_code}


     

  • Salvador Távora, un creador interactivo.

    En cuanto he tenido conocimiento de que Salvador ha hecho modificaciones escénicas en su último espectáculo Andalucía entre la leyenda y la historia, en la primera ocasión que he tenido he vuelto a su teatro de Hytasa, aunque más que teatro según sus propias palabras, la sede fija de la compañía La Cuadra de Sevilla es un laboratorio de creación artística. Porque esta es otra singularidad de la obra, posiblemente en estos momentos única en el mundo, la presenta el mismo creador.

     

    Un creador en activo, director de sus obras teatrales, esto sin duda es un atractivo más para asistir como espectador. Pero Salvador Távora no se conforma con esa extraordinaria particularidad, va más allá como nos tiene acostumbrados, con la sencillez y naturalidad que le caracteriza al final de la función con todos los artistas en el escenario, establece un diálogo sobre el contenido de la representación, entre el público y él. Tengo que confesarles que la otra noche no podría decir que me emocionó más, sí la representación, que lo hizo en la misma medida que la primera vez que la vi, o la participación de los espectadores y espectadoras, algunos con lágrimas en los ojos dando su opinión sobre la propuesta teatral que acababan de ver, oír y sentir; porque si de algo esta llena esta obra de arte en vivo, es de emoción y sentimiento, por otra parte algo consustancial en el teatro desde la Grecia antigua; hay ciertos componentes teatrales que no deben ser sometidos a cambio y Salvador, aún siendo un innovador nato como es, lo sabe muy bien y así lo aplica.

    Desde 1972, el grupo La Cuadra con Távora a la cabeza, han divulgado a los cuatro vientos una cultura genuinamente andaluza y a la vez, rotundamente diferente a la tópica del señorito andaluz, del chiste, y subsidio, que durante tantos años hemos tenido que soportar injustamente los andaluces fuera de nuestra tierra. Ellos, lentamente pero sin pausa, sorteando todo tipo de dificultades para salir adelante: políticas, económicas, personales, nunca han tirado la toalla desde aquel primer montaje: Quejío, desde entonces hasta hoy, defienden Andalucía con las armas que los artistas honrados consigo mismos saben utilizar, compromiso, entrega y corazón.

    Este último montaje desgrana do que nos han contado de Andalucía y lo que hemos vivido personalmente, lo que hemos sido y lo que somos, pero sobre todo lo que propone sin complejos es lo que podemos y debemos ser los andaluces. Sobre las modificaciones hechas en la obra desde su estreno el pasado octubre, como comprenderán no se las voy a revelar, solo diré que son estéticamente espectaculares.  Vayan, vayan ustedes personalmente a comprobarlas, os garantizo que no hay otro espectáculo mejor en Sevilla en relación calidad precio…

  • Salvador Távora, un creador interactivo.

    En cuanto he tenido conocimiento de que Salvador ha hecho modificaciones escénicas en su último espectáculo Andalucía entre la leyenda y la historia, en la primera ocasión que he tenido he vuelto a su teatro de Hytasa, aunque más que teatro según sus propias palabras, la sede fija de la compañía La Cuadra de Sevilla es un laboratorio de creación artística. Porque esta es otra singularidad de la obra, posiblemente en estos momentos única en el mundo, la presenta el mismo creador.

     

    Un creador en activo, director de sus obras teatrales, esto sin duda es un atractivo más para asistir como espectador. Pero Salvador Távora no se conforma con esa extraordinaria particularidad, va más allá como nos tiene acostumbrados, con la sencillez y naturalidad que le caracteriza al final de la función con todos los artistas en el escenario, establece un diálogo sobre el contenido de la representación, entre el público y él. Tengo que confesarles que la otra noche no podría decir que me emocionó más, sí la representación, que lo hizo en la misma medida que la primera vez que la vi, o la participación de los espectadores y espectadoras, algunos con lágrimas en los ojos dando su opinión sobre la propuesta teatral que acababan de ver, oír y sentir; porque si de algo esta llena esta obra de arte en vivo, es de emoción y sentimiento, por otra parte algo consustancial en el teatro desde la Grecia antigua; hay ciertos componentes teatrales que no deben ser sometidos a cambio y Salvador, aún siendo un innovador nato como es, lo sabe muy bien y así lo aplica.

    Desde 1972, el grupo La Cuadra con Távora a la cabeza, han divulgado a los cuatro vientos una cultura genuinamente andaluza y a la vez, rotundamente diferente a la tópica del señorito andaluz, del chiste, y subsidio, que durante tantos años hemos tenido que soportar injustamente los andaluces fuera de nuestra tierra. Ellos, lentamente pero sin pausa, sorteando todo tipo de dificultades para salir adelante: políticas, económicas, personales, nunca han tirado la toalla desde aquel primer montaje: Quejío, desde entonces hasta hoy, defienden Andalucía con las armas que los artistas honrados consigo mismos saben utilizar, compromiso, entrega y corazón.

    Este último montaje desgrana do que nos han contado de Andalucía y lo que hemos vivido personalmente, lo que hemos sido y lo que somos, pero sobre todo lo que propone sin complejos es lo que podemos y debemos ser los andaluces. Sobre las modificaciones hechas en la obra desde su estreno el pasado octubre, como comprenderán no se las voy a revelar, solo diré que son estéticamente espectaculares.  Vayan, vayan ustedes personalmente a comprobarlas, os garantizo que no hay otro espectáculo mejor en Sevilla en relación calidad precio…

  • Salvador Távora, un creador interactivo.

    En cuanto he tenido conocimiento de que Salvador ha hecho modificaciones escénicas en su último espectáculo Andalucía entre la leyenda y la historia, en la primera ocasión que he tenido he vuelto a su teatro de Hytasa, aunque más que teatro según sus propias palabras, la sede fija de la compañía La Cuadra de Sevilla es un laboratorio de creación artística. Porque esta es otra singularidad de la obra, posiblemente en estos momentos única en el mundo, la presenta el mismo creador.

     

    Un creador en activo, director de sus obras teatrales, esto sin duda es un atractivo más para asistir como espectador. Pero Salvador Távora no se conforma con esa extraordinaria particularidad, va más allá como nos tiene acostumbrados, con la sencillez y naturalidad que le caracteriza al final de la función con todos los artistas en el escenario, establece un diálogo sobre el contenido de la representación, entre el público y él. Tengo que confesarles que la otra noche no podría decir que me emocionó más, sí la representación, que lo hizo en la misma medida que la primera vez que la vi, o la participación de los espectadores y espectadoras, algunos con lágrimas en los ojos dando su opinión sobre la propuesta teatral que acababan de ver, oír y sentir; porque si de algo esta llena esta obra de arte en vivo, es de emoción y sentimiento, por otra parte algo consustancial en el teatro desde la Grecia antigua; hay ciertos componentes teatrales que no deben ser sometidos a cambio y Salvador, aún siendo un innovador nato como es, lo sabe muy bien y así lo aplica.

    Desde 1972, el grupo La Cuadra con Távora a la cabeza, han divulgado a los cuatro vientos una cultura genuinamente andaluza y a la vez, rotundamente diferente a la tópica del señorito andaluz, del chiste, y subsidio, que durante tantos años hemos tenido que soportar injustamente los andaluces fuera de nuestra tierra. Ellos, lentamente pero sin pausa, sorteando todo tipo de dificultades para salir adelante: políticas, económicas, personales, nunca han tirado la toalla desde aquel primer montaje: Quejío, desde entonces hasta hoy, defienden Andalucía con las armas que los artistas honrados consigo mismos saben utilizar, compromiso, entrega y corazón.

    Este último montaje desgrana do que nos han contado de Andalucía y lo que hemos vivido personalmente, lo que hemos sido y lo que somos, pero sobre todo lo que propone sin complejos es lo que podemos y debemos ser los andaluces. Sobre las modificaciones hechas en la obra desde su estreno el pasado octubre, como comprenderán no se las voy a revelar, solo diré que son estéticamente espectaculares.  Vayan, vayan ustedes personalmente a comprobarlas, os garantizo que no hay otro espectáculo mejor en Sevilla en relación calidad precio…

  • Salvador Távora, un creador interactivo.

    En cuanto he tenido conocimiento de que Salvador ha hecho modificaciones escénicas en su último espectáculo Andalucía entre la leyenda y la historia, en la primera ocasión que he tenido he vuelto a su teatro de Hytasa, aunque más que teatro según sus propias palabras, la sede fija de la compañía La Cuadra de Sevilla es un laboratorio de creación artística. Porque esta es otra singularidad de la obra, posiblemente en estos momentos única en el mundo, la presenta el mismo creador.

     

    Un creador en activo, director de sus obras teatrales, esto sin duda es un atractivo más para asistir como espectador. Pero Salvador Távora no se conforma con esa extraordinaria particularidad, va más allá como nos tiene acostumbrados, con la sencillez y naturalidad que le caracteriza al final de la función con todos los artistas en el escenario, establece un diálogo sobre el contenido de la representación, entre el público y él. Tengo que confesarles que la otra noche no podría decir que me emocionó más, sí la representación, que lo hizo en la misma medida que la primera vez que la vi, o la participación de los espectadores y espectadoras, algunos con lágrimas en los ojos dando su opinión sobre la propuesta teatral que acababan de ver, oír y sentir; porque si de algo esta llena esta obra de arte en vivo, es de emoción y sentimiento, por otra parte algo consustancial en el teatro desde la Grecia antigua; hay ciertos componentes teatrales que no deben ser sometidos a cambio y Salvador, aún siendo un innovador nato como es, lo sabe muy bien y así lo aplica.

    Desde 1972, el grupo La Cuadra con Távora a la cabeza, han divulgado a los cuatro vientos una cultura genuinamente andaluza y a la vez, rotundamente diferente a la tópica del señorito andaluz, del chiste, y subsidio, que durante tantos años hemos tenido que soportar injustamente los andaluces fuera de nuestra tierra. Ellos, lentamente pero sin pausa, sorteando todo tipo de dificultades para salir adelante: políticas, económicas, personales, nunca han tirado la toalla desde aquel primer montaje: Quejío, desde entonces hasta hoy, defienden Andalucía con las armas que los artistas honrados consigo mismos saben utilizar, compromiso, entrega y corazón.

    Este último montaje desgrana do que nos han contado de Andalucía y lo que hemos vivido personalmente, lo que hemos sido y lo que somos, pero sobre todo lo que propone sin complejos es lo que podemos y debemos ser los andaluces. Sobre las modificaciones hechas en la obra desde su estreno el pasado octubre, como comprenderán no se las voy a revelar, solo diré que son estéticamente espectaculares.  Vayan, vayan ustedes personalmente a comprobarlas, os garantizo que no hay otro espectáculo mejor en Sevilla en relación calidad precio…

  • El nazareno ‘Gordi’, a la Selección Andaluza

    2103El futbolista nazareno José Antonio Lancho Alonso ‘Gordi’, ha sido convocado para la Selección Andaluza, que participa a partir del próximo día dos en Pontevedra en la fase final del Campeonato FIFA de selecciones regionales. El equipo andaluz deberá medirse en seminifales al de Canarias. Si el conjunto de andaluces consigue pasar a la final y vencer, se clasificará para el campeonato europeo, a celebrar en Malta. ‘Gordi’, actual jugador del Arahal, ha militado hasta hace pocos meses en el Dos Hermanas CF.

  • La ciudad acogerá el 5º encuentro ‘Luchadores por la libertad’

    Tendrá lugar del día 21 de febrero al 7 de marzo

    Dos Hermanas ha sido el escenario elegido para la celebración del quinto encuentro Luchadores por la libertad, organizado por la asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática.

     

    Un encuentro que tendrá lugar del día 21 al 7 de marzo y que se estructurará en dos actos. Por una parte la exposición Luchar por las libertades, en el centro cultural La Almona, visitable durante este periodo; y, por otra, un acto público en el teatro municipal que tendrá lugar el día 21.

    El objetivo de esta cita es “difundir la memoria de nuestra historia y dar a conocer a las nuevas generaciones de ciudadanos y ciudadanas andaluces el carácter de una época pasada pero aún reciente,  así como el esfuerzo realizado para conseguir y asegurar un mundo más libre y solidario”, afirman sus organizadores.

  • 4 de Diciembre

    Tengo la absoluta convicción de que el 4 de diciembre de 1977 fue la fecha crucial para la consecución de nuestra Autonomía y el verdadero Día de Andalucía. Tras la celebración de las primeras Elecciones Generales, en España se empieza a dibujar el Estado de las Autonomías con dos modelos bien definidos: Las Autonomías Plenas o Históricas del Art. 151 y las Autonomías de un segundo nivel en el techo competencial, del Art. 143.

    El Gobierno de la UCD había decidido que al grupo de las Históricas sólo accedieran Cataluña, País Vasco y Galicia, y que Andalucía no, a pesar de que su Estatuto de Autonomía no había entrado en la tramitación parlamentaria en tiempos de la Segunda República por el estallido de la Guerra Civil de 1936.

    Los partidos políticos andaluces reunidos en la II Asamblea de Torremolinos en octubre de 1977 acordaron instaurar el 4 de diciembre como Día de Andalucía y se convocaron en las “nueve” provincias andaluzas, incluida Cataluña como novena, debido al gran número de emigrantes que allí habían, manifestaciones para exigir la Autonomía Plena. Llegó el 4 de diciembre y las calles se llenaron de banderas blanca y verde y de gritos reivindicativos. Más de un millón y medio de andaluces reclamamos justicia y exigimos que Andalucía fuera considerada Autonomía Histórica.

    Estábamos decididos a que la España que había escuchado el “Ja soc aquí” de Tarradellas sobre la balconada de la Plaza de San Jaime de Barcelona, supiera también que no se permitiría una nueva marginación y que los andaluces firmaban un inquebrantable pacto con Andalucía mediante el cual sería Autonomía de Primera. Y no faltó nada en aquel primer domingo de diciembre considerado por todos como la Fiesta de la Autonomía y de la Identidad Histórica. Y desgraciadamente no faltó ni el dolor: en Málaga asesinaron a José Manuel García Caparrós, un joven de 19 años, militante de CCOO. Cayó herido de muerte por una de las doce balas que, según se cuenta y postulan algunos historiadores, disparó la Policía. Murió, como decía un pasodoble, “portando la bandera de su Andalucía”. Mataron a un hombre, pero le dieron vida a un compromiso. Como consecuencia de ese 4 de diciembre de 1977 y por él, se superaron las dificultades.

    Llegaron muchas trabas, la fundamental, aquella del Referéndum del 28 de Febrero de 1980 donde se obligaba, para conseguir la Autonomía Plena, a que en cada provincia andaluza más del 50% del censo, con fallecidos y abstencionistas incluidos, votara afirmativamente, y se logró en siete, quedando Almería rezagada, y tumbada la aspiración Andaluza. Tras duras negociaciones se consiguió que el Gobierno admitiera el “interés general” que recogía el Art. 144 de la Constitución para que Andalucía accediera directamente a la Autonomía Plena. Sin duda para mí y para otros muchos, existió el 28 de Febrero, actual Día de Andalucía, porque hubo un 4 de diciembre en el que conquistamos el futuro autonómico de Andalucía. Jamás se debió de cambiar de fecha el Día de Andalucía.

  • 4 de Diciembre

    Tengo la absoluta convicción de que el 4 de diciembre de 1977 fue la fecha crucial para la consecución de nuestra Autonomía y el verdadero Día de Andalucía. Tras la celebración de las primeras Elecciones Generales, en España se empieza a dibujar el Estado de las Autonomías con dos modelos bien definidos: Las Autonomías Plenas o Históricas del Art. 151 y las Autonomías de un segundo nivel en el techo competencial, del Art. 143.

    El Gobierno de la UCD había decidido que al grupo de las Históricas sólo accedieran Cataluña, País Vasco y Galicia, y que Andalucía no, a pesar de que su Estatuto de Autonomía no había entrado en la tramitación parlamentaria en tiempos de la Segunda República por el estallido de la Guerra Civil de 1936.

    Los partidos políticos andaluces reunidos en la II Asamblea de Torremolinos en octubre de 1977 acordaron instaurar el 4 de diciembre como Día de Andalucía y se convocaron en las “nueve” provincias andaluzas, incluida Cataluña como novena, debido al gran número de emigrantes que allí habían, manifestaciones para exigir la Autonomía Plena. Llegó el 4 de diciembre y las calles se llenaron de banderas blanca y verde y de gritos reivindicativos. Más de un millón y medio de andaluces reclamamos justicia y exigimos que Andalucía fuera considerada Autonomía Histórica.

    Estábamos decididos a que la España que había escuchado el “Ja soc aquí” de Tarradellas sobre la balconada de la Plaza de San Jaime de Barcelona, supiera también que no se permitiría una nueva marginación y que los andaluces firmaban un inquebrantable pacto con Andalucía mediante el cual sería Autonomía de Primera. Y no faltó nada en aquel primer domingo de diciembre considerado por todos como la Fiesta de la Autonomía y de la Identidad Histórica. Y desgraciadamente no faltó ni el dolor: en Málaga asesinaron a José Manuel García Caparrós, un joven de 19 años, militante de CCOO. Cayó herido de muerte por una de las doce balas que, según se cuenta y postulan algunos historiadores, disparó la Policía. Murió, como decía un pasodoble, “portando la bandera de su Andalucía”. Mataron a un hombre, pero le dieron vida a un compromiso. Como consecuencia de ese 4 de diciembre de 1977 y por él, se superaron las dificultades.

    Llegaron muchas trabas, la fundamental, aquella del Referéndum del 28 de Febrero de 1980 donde se obligaba, para conseguir la Autonomía Plena, a que en cada provincia andaluza más del 50% del censo, con fallecidos y abstencionistas incluidos, votara afirmativamente, y se logró en siete, quedando Almería rezagada, y tumbada la aspiración Andaluza. Tras duras negociaciones se consiguió que el Gobierno admitiera el “interés general” que recogía el Art. 144 de la Constitución para que Andalucía accediera directamente a la Autonomía Plena. Sin duda para mí y para otros muchos, existió el 28 de Febrero, actual Día de Andalucía, porque hubo un 4 de diciembre en el que conquistamos el futuro autonómico de Andalucía. Jamás se debió de cambiar de fecha el Día de Andalucía.

  • ‘Muuuandalú’ comienza a abrirse puertas en el mundo de la moda

    0701Tras recibir el premio del concurso de proyectos empresariales

    Vienen dispuestos a revolucionar el mundo de la moda con sus diseños muy, muy, muy andaluces y, de hecho,con tan sólo un año de vida, la marca Muuuandalú ya levanta expectación allá por donde pasa. Lo último ha sido hacerse con el segundo premio, en el apartado de Actividad Industrial, en la última edición del Concurso de proyectos empresariales Ciudad de Dos Hermanas. Un galardón que les está abriendo puertas para formalizar el proyecto en empresa con la ayuda y el asesoramiento de la Consejería de Innovación de la Junta de Andalucía.

    Al frente de Muuuandalú se encuentran tres jóvenes nazarenos, Juan Miguel Martín Mena, José María González Jiménez y Darío Naranjo Rodríguez, quienes elaboran unos diseños muy tradicionales y andaluces, en los que el toro y el flamenco son sus protagonistas. Para plasmar estos diseños se utiliza un sistema digital de transferencia por calor, que, hasta la fecha, se realizan en camisetas, camisas, polos o blusones; y pronto lo harán sobre vaqueros y ropa de baño.

    Una línea original y llamativa
    La marca ya ha causado sensasión por lo llamativo y original de  sus modelos, apostando por una temática que hasta la fecha sólo se veían en los souvenirs. De hecho el año pasado ya participaron en la edición del rastrillo benéfico de Sevilla, protagonizaron un reportaje en la revista Mujer Innovadora, tras su paso por la pasarela del Salón Internacional del Enganche, y van a colaborar en una campaña de promoción con le amisora de radio Radiolé.

    {xtypo_rounded_left3}7.000 euros
    es el premio recibido como mejor iniciativa en la actividad industrial.{/xtypo_rounded_left3}

    Mientras la marca sigue abriendo puertas, Josemi, Juanmi y Darío trabajan en sacar adelante su empresa, con una clara intención de centrarse inicialmente en la producción de sus diseños que se distribuirán en las tiendas de moda, de las que ya hay algunas interesadas. Su idea es cubrir inicialmente la comunidad autónoma andaluza y luego dar el salto a Madrid, donde ya cuentan con algunos contactos. Asimismo, no se descarta que en un futuro puedan contar con una tienda propia o franquiciar la marca, además de estar trabajando en la creación de una tienda online, cuya web ya está casi lista.

    {xtypo_code}Inquietudes artísticas
    La marca Muuuandalú surge por casualidad de las inquietudes artísticas de Juan Miguel Martín, el único de los tres socios con experiencia en el mundo de la moda, al haberse dedicado al diseño de los complementos. Juan Miguel realizó unas pruebas pintando algunos diseños en tela que presentaron en la pasarela de la última edición del Salón Internacional del Enganche. La idea gustó mucho entre público y crítica, prendiendo la mecha de lo que hoy ya es toda una realidad.{/xtypo_code}