Etiqueta: americana

  • Corrupción y timos

    La gran estafa americana

    LA GRAN ESTAFA AMERICANA

    David O. Russell es uno de esos directores que el gran público apenas conoce, y sin embargo es uno de los más respetados y reputados realizadores para gran parte de la crítica. De hecho, no es muy habitual lograr lo que él ha logrado: meterse en las cinco categorías principales (película, director, actriz, actor, guión) de los Oscar, en dos años consecutivos (el pasado 2013 fue con El lado bueno de las cosas, de la que ya dijimos que tras una primera muy buena hora, acababa desinflándose). Y la cosa mejora si hablamos de su anterior cinta, de 2010, El luchador, con la que también consiguió reunir cuatro de las cinco nominaciones principales.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2013. (138′)
    Título original: American hustle.
    Dirección: David O. Russell.
    Producción: Megan Ellison, Jonathan Gordon, Charles Roven, Richard Suckle.
    Guión:  David O. Russell, Eric Warren Singer.  
    Fotografía: Linus Sandgren.
    Música: Danny Elfman.
    Montaje: Alan Baumgarten, Jay Cassidy, Crispin Struthers.
    Intérpretes: Christian Bale (Irving Rosenfeld), Bradley Cooper (Richie DiMaso), Amy Adams (Sydney Prosser), Jeremy Renner (Alcalde Carmine Polito), Jennifer Lawrence (Rosalyn Rosenfeld), Louis C.K. (Stoddard Thorsen), Jack Huston (Pete Musane), Michael Peña (Paco Hernández / Sheik Abdullah), Shea Whigham (Carl Elway), Alessandro Nivola (Anthony Amado), Elisabeth Röhm (Dolly Polito). {/xtypo_code}

    Con esta nueva cinta, Russell se supera, y ahora sí ha conseguido una película (casi) redonda, en la que desde el principio consigue enganchar a una historia que te mantiene con la máxima atención desde el primer momento. La gran estafa americana es una cinta muy fresca, escandalosamente entretenida, en la que mezcla humor juguetón, apuestas dramáticas y un atractivo sexual arrebatador.

    Inspirada libremente en el caso Abscam, nos cuenta la historia de un estafador profesional y su amante y socia, que al ser pillados por el FBI, se ven obligados a colaborar con ellos para capturar a senadores y otros políticos de alto nivel, inmersos en casos de corrupción.

    La cinta es un drama criminal por cuyas venas corre sangre de comedia. Su apertura es magnífica e hilarante, con un Irving Rosenfeld (Christian Bale) intentado recomponer su peinado como si de un puzzle se tratara. Bale es solo uno más de los miembros de un reparto soberbio. Si él está bien, ellas dos están sencillamente magníficas: Amy Adams brilla, pero Jennifer Lawrence (que camina con paso firme hacia su segundo Oscar) sobresale por encima de todos.

    Pero es que además, la fotografía, la excelente banda sonora, la brillante recreación de la época en que se desarrolla… todo, todo colabora para convertirla en una de las mejore cintas del año. Tiene difícil su triunfo en los Oscar, sí, porque tiene un par de rivales muy fuertes, pero no se la pueden perder.

     

  • Una gira americana para el olvido

    2101Tras su irregular actuación en California, Carlos Campano no pudo completar su participación en Brasil por una lesión

    La gira americana de Carlos Campano (primero en Estados Unidos y luego en Brasil) no quedará anotada en los anales de la historia del corredor nazareno.

    Tras no poder contar con todas las piezas para su moto en la cita del circuito californiano de Gleen Helen, sí puso hacerlo finalmente en el país carioca (gracias a una cesión por parte del equipo Yamaha Van Beers), donde se amoldó a la perfección al circuito, aunque un choque de su mano derecha contra una estaca en una curva durante los entrenamientos dieron al traste con sus pretensiones de correr.

    Las pruebas efectuadas en el hospital dieron unos resultados nada buenos: sufre una fisura y los ligamentos los tiene dañados. Pese a ello, trató de sobreponerse al dolor y correr el domingo. Y así fue. Para el recuerdo queda la imagen superior, donde se ve a Campano como líder de la prueba, incluso tras la primera vuelta, aunque tuvo que abandonar a los pocos minutos.

     

  • Romper el mito

    1101KICK-ASS

    Cuando, en Hollywood, los argumentos originales brillan por su ausencia, cuando son muy pocas las novelas que tengan una fuerza y un calado como para trasladarse al cine, y las versiones fílmicas de videojuegos suelen ser malas películas (la más reciente, Prince of Persia, lo demuestra claramente), lo único que nos queda son las adaptaciones de los cómics. Aunque no todas ellas han dado el resultado esperado, como es obvio.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (107′)
    Título original: Kick-Ass.
    Director: Matthew Vaughn.
    Producción: Adam Bohling, Tarquin Pack, Brad Pitt, David Reid, Kris Thykier, Matthew Vaughn..
    Guión: Jane Goldman, Matthew Vaughn, basado en el comic de Mark Millar y John Romita Jr.
    Fotografía:  Ben Davis.
    Música: Marius de Vries, Ilan Eshkeri, Henry Jackman, John Murphy.
    Montaje: Eddie Hamilton, Jon Harris, Pietro Scalia.
    Intérpretes: Aaron Johnson (Dave Lizewski / Kick-Ass), Mark Strong (Frank D’Amico), Christopher Mintz-Plasse (Chris D’Amico / Bruma Roja), Nicolas Cage (Damon Macready / Big Daddy), Chloë Grace Moretz (Mindy Macready / Hit Girl), Clark Duke (Marty), Evan Peters (Todd), Lindsy Fonseca (Katie Deauxma), Sophie Wu (Erika Cho), Xander Berkeley (Detective Gigante), Omari Hardwick (Sargento Williams), Garrett Brown (Sr. Lizewski), Deborah Twiss (Sra. Zane).{/xtypo_code}

    La última en sufrir la traslación de viñetas a imágenes reales ha sido la creación de Mark Millar y John Romita Jr, Kick-Ass, con un resultado que supera todas las expectativas (al menos, las de este que suscribe). Matthew Vaughn, director, productor y guionista de esta cinta, y eso que se han suavizado (demasiado para algunos, aunque siempre necesarias en una adaptación) las escenas de drogas y violencia que aparecían en la original, para hacerla más accesible a un mayor número de espectadores.

    El protagonista es Dave Lizewski, un pobre chico, invisible para las chicas y amante de los comics, que se pregunta cómo es posible que nadie haya tratado de convertirse en un super-héroe, defensor de la justicia y enemigo de los malos. Se enfunda en un traje de buzo comprado por internet y, autobautizado como Kick-Ass (literalmente ‘patada en el culo’) se lanza a la calle. Y descubre la respuesta a las primeras de cambio: porque duele, y mucho. Pero las palizas que recibe no le detendrán en su lucha. Afortunadamente para él, hay una pareja de verdaderos luchadores, que le ayudará en sus fines, aunque sus objetivos sean desconocidos para Dave.

    Kick-Ass comienza como una cinta delirante y paródica sobre los superhéroes, para (poco a poco) ir convirtiéndose en una historia de superhéroes reales (aunque sin poderes), con elevadas dosis de violencia (los héroes clásicos -Superman, Spiderman, Batman…- no matan, casi ni hacen heridas), con múltiples asesinatos, mutilaciones, y con (eso sí) una impecable factura técnica.

    Aunque lo que más ampollas ha levantado entre la puritana sociedad americana no ha sido tanto la violencia que se ve en la cinta, sobre todo las sanguinarias actuaciones de Hit-Girl, una criaturita de once años que causa auténticas matanzas casi en cada aparición, como el vocabulario repleto de palabras malsonantes de la niña (esto ha sido lo que realmente ha molestado).

    La película, una vez que se entra en el juego, se ve con auténtico deleite, es una cinta fantástica, con muy buena dirección, un guión pasado de rosca (que en el comic iba aún más allá), e interpretado con maestría (sobre todo) por los secundarios Christoper Mitz-Plasse y la jovencísima Chloë Moretz, que (para la futura segunda parte, al menos es la pretensión del director, tendrá su némesis, y grandes enfrentamientos y peleas, con la mal hablada y violenta novia del enemigo de Kick-Ass, que si todo sale según sus planes será… Miley Cyrus.

    Kick-Ass va a suponer un punto de inflexión en las pelis de superhéroes, cinta magnífica, que no llega a obra maestra porque no termina de rematar la faena.

     

  • Romper el mito

    1101KICK-ASS

    Cuando, en Hollywood, los argumentos originales brillan por su ausencia, cuando son muy pocas las novelas que tengan una fuerza y un calado como para trasladarse al cine, y las versiones fílmicas de videojuegos suelen ser malas películas (la más reciente, Prince of Persia, lo demuestra claramente), lo único que nos queda son las adaptaciones de los cómics. Aunque no todas ellas han dado el resultado esperado, como es obvio.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (107′)
    Título original: Kick-Ass.
    Director: Matthew Vaughn.
    Producción: Adam Bohling, Tarquin Pack, Brad Pitt, David Reid, Kris Thykier, Matthew Vaughn..
    Guión: Jane Goldman, Matthew Vaughn, basado en el comic de Mark Millar y John Romita Jr.
    Fotografía:  Ben Davis.
    Música: Marius de Vries, Ilan Eshkeri, Henry Jackman, John Murphy.
    Montaje: Eddie Hamilton, Jon Harris, Pietro Scalia.
    Intérpretes: Aaron Johnson (Dave Lizewski / Kick-Ass), Mark Strong (Frank D’Amico), Christopher Mintz-Plasse (Chris D’Amico / Bruma Roja), Nicolas Cage (Damon Macready / Big Daddy), Chloë Grace Moretz (Mindy Macready / Hit Girl), Clark Duke (Marty), Evan Peters (Todd), Lindsy Fonseca (Katie Deauxma), Sophie Wu (Erika Cho), Xander Berkeley (Detective Gigante), Omari Hardwick (Sargento Williams), Garrett Brown (Sr. Lizewski), Deborah Twiss (Sra. Zane).{/xtypo_code}

    La última en sufrir la traslación de viñetas a imágenes reales ha sido la creación de Mark Millar y John Romita Jr, Kick-Ass, con un resultado que supera todas las expectativas (al menos, las de este que suscribe). Matthew Vaughn, director, productor y guionista de esta cinta, y eso que se han suavizado (demasiado para algunos, aunque siempre necesarias en una adaptación) las escenas de drogas y violencia que aparecían en la original, para hacerla más accesible a un mayor número de espectadores.

    El protagonista es Dave Lizewski, un pobre chico, invisible para las chicas y amante de los comics, que se pregunta cómo es posible que nadie haya tratado de convertirse en un super-héroe, defensor de la justicia y enemigo de los malos. Se enfunda en un traje de buzo comprado por internet y, autobautizado como Kick-Ass (literalmente ‘patada en el culo’) se lanza a la calle. Y descubre la respuesta a las primeras de cambio: porque duele, y mucho. Pero las palizas que recibe no le detendrán en su lucha. Afortunadamente para él, hay una pareja de verdaderos luchadores, que le ayudará en sus fines, aunque sus objetivos sean desconocidos para Dave.

    Kick-Ass comienza como una cinta delirante y paródica sobre los superhéroes, para (poco a poco) ir convirtiéndose en una historia de superhéroes reales (aunque sin poderes), con elevadas dosis de violencia (los héroes clásicos -Superman, Spiderman, Batman…- no matan, casi ni hacen heridas), con múltiples asesinatos, mutilaciones, y con (eso sí) una impecable factura técnica.

    Aunque lo que más ampollas ha levantado entre la puritana sociedad americana no ha sido tanto la violencia que se ve en la cinta, sobre todo las sanguinarias actuaciones de Hit-Girl, una criaturita de once años que causa auténticas matanzas casi en cada aparición, como el vocabulario repleto de palabras malsonantes de la niña (esto ha sido lo que realmente ha molestado).

    La película, una vez que se entra en el juego, se ve con auténtico deleite, es una cinta fantástica, con muy buena dirección, un guión pasado de rosca (que en el comic iba aún más allá), e interpretado con maestría (sobre todo) por los secundarios Christoper Mitz-Plasse y la jovencísima Chloë Moretz, que (para la futura segunda parte, al menos es la pretensión del director, tendrá su némesis, y grandes enfrentamientos y peleas, con la mal hablada y violenta novia del enemigo de Kick-Ass, que si todo sale según sus planes será… Miley Cyrus.

    Kick-Ass va a suponer un punto de inflexión en las pelis de superhéroes, cinta magnífica, que no llega a obra maestra porque no termina de rematar la faena.

     

  • Romper el mito

    1101KICK-ASS

    Cuando, en Hollywood, los argumentos originales brillan por su ausencia, cuando son muy pocas las novelas que tengan una fuerza y un calado como para trasladarse al cine, y las versiones fílmicas de videojuegos suelen ser malas películas (la más reciente, Prince of Persia, lo demuestra claramente), lo único que nos queda son las adaptaciones de los cómics. Aunque no todas ellas han dado el resultado esperado, como es obvio.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (107′)
    Título original: Kick-Ass.
    Director: Matthew Vaughn.
    Producción: Adam Bohling, Tarquin Pack, Brad Pitt, David Reid, Kris Thykier, Matthew Vaughn..
    Guión: Jane Goldman, Matthew Vaughn, basado en el comic de Mark Millar y John Romita Jr.
    Fotografía:  Ben Davis.
    Música: Marius de Vries, Ilan Eshkeri, Henry Jackman, John Murphy.
    Montaje: Eddie Hamilton, Jon Harris, Pietro Scalia.
    Intérpretes: Aaron Johnson (Dave Lizewski / Kick-Ass), Mark Strong (Frank D’Amico), Christopher Mintz-Plasse (Chris D’Amico / Bruma Roja), Nicolas Cage (Damon Macready / Big Daddy), Chloë Grace Moretz (Mindy Macready / Hit Girl), Clark Duke (Marty), Evan Peters (Todd), Lindsy Fonseca (Katie Deauxma), Sophie Wu (Erika Cho), Xander Berkeley (Detective Gigante), Omari Hardwick (Sargento Williams), Garrett Brown (Sr. Lizewski), Deborah Twiss (Sra. Zane).{/xtypo_code}

    La última en sufrir la traslación de viñetas a imágenes reales ha sido la creación de Mark Millar y John Romita Jr, Kick-Ass, con un resultado que supera todas las expectativas (al menos, las de este que suscribe). Matthew Vaughn, director, productor y guionista de esta cinta, y eso que se han suavizado (demasiado para algunos, aunque siempre necesarias en una adaptación) las escenas de drogas y violencia que aparecían en la original, para hacerla más accesible a un mayor número de espectadores.

    El protagonista es Dave Lizewski, un pobre chico, invisible para las chicas y amante de los comics, que se pregunta cómo es posible que nadie haya tratado de convertirse en un super-héroe, defensor de la justicia y enemigo de los malos. Se enfunda en un traje de buzo comprado por internet y, autobautizado como Kick-Ass (literalmente ‘patada en el culo’) se lanza a la calle. Y descubre la respuesta a las primeras de cambio: porque duele, y mucho. Pero las palizas que recibe no le detendrán en su lucha. Afortunadamente para él, hay una pareja de verdaderos luchadores, que le ayudará en sus fines, aunque sus objetivos sean desconocidos para Dave.

    Kick-Ass comienza como una cinta delirante y paródica sobre los superhéroes, para (poco a poco) ir convirtiéndose en una historia de superhéroes reales (aunque sin poderes), con elevadas dosis de violencia (los héroes clásicos -Superman, Spiderman, Batman…- no matan, casi ni hacen heridas), con múltiples asesinatos, mutilaciones, y con (eso sí) una impecable factura técnica.

    Aunque lo que más ampollas ha levantado entre la puritana sociedad americana no ha sido tanto la violencia que se ve en la cinta, sobre todo las sanguinarias actuaciones de Hit-Girl, una criaturita de once años que causa auténticas matanzas casi en cada aparición, como el vocabulario repleto de palabras malsonantes de la niña (esto ha sido lo que realmente ha molestado).

    La película, una vez que se entra en el juego, se ve con auténtico deleite, es una cinta fantástica, con muy buena dirección, un guión pasado de rosca (que en el comic iba aún más allá), e interpretado con maestría (sobre todo) por los secundarios Christoper Mitz-Plasse y la jovencísima Chloë Moretz, que (para la futura segunda parte, al menos es la pretensión del director, tendrá su némesis, y grandes enfrentamientos y peleas, con la mal hablada y violenta novia del enemigo de Kick-Ass, que si todo sale según sus planes será… Miley Cyrus.

    Kick-Ass va a suponer un punto de inflexión en las pelis de superhéroes, cinta magnífica, que no llega a obra maestra porque no termina de rematar la faena.

     

  • Romper el mito

    1101KICK-ASS

    Cuando, en Hollywood, los argumentos originales brillan por su ausencia, cuando son muy pocas las novelas que tengan una fuerza y un calado como para trasladarse al cine, y las versiones fílmicas de videojuegos suelen ser malas películas (la más reciente, Prince of Persia, lo demuestra claramente), lo único que nos queda son las adaptaciones de los cómics. Aunque no todas ellas han dado el resultado esperado, como es obvio.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (107′)
    Título original: Kick-Ass.
    Director: Matthew Vaughn.
    Producción: Adam Bohling, Tarquin Pack, Brad Pitt, David Reid, Kris Thykier, Matthew Vaughn..
    Guión: Jane Goldman, Matthew Vaughn, basado en el comic de Mark Millar y John Romita Jr.
    Fotografía:  Ben Davis.
    Música: Marius de Vries, Ilan Eshkeri, Henry Jackman, John Murphy.
    Montaje: Eddie Hamilton, Jon Harris, Pietro Scalia.
    Intérpretes: Aaron Johnson (Dave Lizewski / Kick-Ass), Mark Strong (Frank D’Amico), Christopher Mintz-Plasse (Chris D’Amico / Bruma Roja), Nicolas Cage (Damon Macready / Big Daddy), Chloë Grace Moretz (Mindy Macready / Hit Girl), Clark Duke (Marty), Evan Peters (Todd), Lindsy Fonseca (Katie Deauxma), Sophie Wu (Erika Cho), Xander Berkeley (Detective Gigante), Omari Hardwick (Sargento Williams), Garrett Brown (Sr. Lizewski), Deborah Twiss (Sra. Zane).{/xtypo_code}

    La última en sufrir la traslación de viñetas a imágenes reales ha sido la creación de Mark Millar y John Romita Jr, Kick-Ass, con un resultado que supera todas las expectativas (al menos, las de este que suscribe). Matthew Vaughn, director, productor y guionista de esta cinta, y eso que se han suavizado (demasiado para algunos, aunque siempre necesarias en una adaptación) las escenas de drogas y violencia que aparecían en la original, para hacerla más accesible a un mayor número de espectadores.

    El protagonista es Dave Lizewski, un pobre chico, invisible para las chicas y amante de los comics, que se pregunta cómo es posible que nadie haya tratado de convertirse en un super-héroe, defensor de la justicia y enemigo de los malos. Se enfunda en un traje de buzo comprado por internet y, autobautizado como Kick-Ass (literalmente ‘patada en el culo’) se lanza a la calle. Y descubre la respuesta a las primeras de cambio: porque duele, y mucho. Pero las palizas que recibe no le detendrán en su lucha. Afortunadamente para él, hay una pareja de verdaderos luchadores, que le ayudará en sus fines, aunque sus objetivos sean desconocidos para Dave.

    Kick-Ass comienza como una cinta delirante y paródica sobre los superhéroes, para (poco a poco) ir convirtiéndose en una historia de superhéroes reales (aunque sin poderes), con elevadas dosis de violencia (los héroes clásicos -Superman, Spiderman, Batman…- no matan, casi ni hacen heridas), con múltiples asesinatos, mutilaciones, y con (eso sí) una impecable factura técnica.

    Aunque lo que más ampollas ha levantado entre la puritana sociedad americana no ha sido tanto la violencia que se ve en la cinta, sobre todo las sanguinarias actuaciones de Hit-Girl, una criaturita de once años que causa auténticas matanzas casi en cada aparición, como el vocabulario repleto de palabras malsonantes de la niña (esto ha sido lo que realmente ha molestado).

    La película, una vez que se entra en el juego, se ve con auténtico deleite, es una cinta fantástica, con muy buena dirección, un guión pasado de rosca (que en el comic iba aún más allá), e interpretado con maestría (sobre todo) por los secundarios Christoper Mitz-Plasse y la jovencísima Chloë Moretz, que (para la futura segunda parte, al menos es la pretensión del director, tendrá su némesis, y grandes enfrentamientos y peleas, con la mal hablada y violenta novia del enemigo de Kick-Ass, que si todo sale según sus planes será… Miley Cyrus.

    Kick-Ass va a suponer un punto de inflexión en las pelis de superhéroes, cinta magnífica, que no llega a obra maestra porque no termina de rematar la faena.