Etiqueta: aguardiente

  • 1816. Un tabernero denuncia al alcalde por cerrarle el negocio

    Mucha polvareda ha levantado la decisión del alcalde, Antonio Alonso Cebador, de cerrar todas las tabernas y casas de bebidas de Dos Hermanas para evitar la blasfemia, las reyertas y los escándalos provocados por la mezcla de los juegos de cartas y el exceso de Sangre de Cristo (vino color rojo turbio producido en la hacienda del Lanero). La controversia se ha suscitado al no incluirse en la orden de cierre dos establecimientos (los de Francisco de Castro Carrillo y de Josefa Moreno), que son precisamente los encargados de abastecer de vino y aguardiente a los nazarenos.

    Esta arbitraria decisión ha exacerbado los ánimos del resto de propietarios de tabernas, uno de los cuales la ha recurrido ante la Real Audiencia de Sevilla. Ha sido Santiago Rodríguez de las Conchas, dueño de una media fonda y hospedería en la villa, quien señala en su instancia que “jamás se ha visto en su casa el desorden y sí por el contrario la utilidad y el provecho público”. Veremos en los próximos días qué sentencia dictan los jueces de la Real Audiencia.

     

  • 1975. Un vecino de Dos Hermanas, condenado a 18 años de cárcel por apuñalar a su esposa

    1501El individio, en estado de ansiedad por creer ser el delator de El Lute, había bebido varias copas de aguardiente

    La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a una pena de 18 años de prisión a un vecino de Dos Hermanas, de 33 años, autor de un delito de parricidio el pasado 15 de marzo de 1975. La sentencia del juez considera probado que el procesado, tras una discusión con su esposa, la persiguió con una navaja en un olivar cercano al edificio de los Huérfanos Ferroviarios, donde la alcanzó asestándole varias puñaladas que le provocaron la muerte.

    Según reza el auto del juez, el acusado, adicto al alcohol, sentía una gran angustia por creer haber sido el delator de “El Lute”. En el día de los hechos, estaba obsesionado con la idea de que su esposa, su padre y otro familiar le habían suministrado una droga, hecho por el que incluso los denunció a la Policía. Al sufrir cefaleas y malestar general, visitó a su médico, que le recetó tranquilizantes y antiepilépticos. No quiso tomárselos, y durante toda la mañana del día 14 deambuló por los bares del centro de Dos Hermanas, tomando varias copas de aguardiente.  Su esposa lo localizó a las cinco de la tarde y, con uno de sus cuatro hijos en brazos, intentó llevarlo al domicilio conyugal.

    Él, sin embargo, se dirigió al citado edificio abandonado, donde se agrió la discusión. Ante dos testigos, intentó estrangular a su esposa, a la que creía culpable de todos sus males. Fue en ese momento cuando éste sacó una navaja y ella emprendió la huida, dejando al bebé bajo la lluvia y produciéndose el trágico desenlace. El procesado, tras deambular por el campo, fue detenido a las 0:50 horas.