Etiqueta: acostumbrados

  • Dime cuánto criticas y te diré…

    (Mt 5, 13-16) Estamos acostumbrados a criticar. Y al decir esto no quiero decir que estamos acostumbrados a analizar críticamente las situaciones que vivimos para solucionar los problemas que hay en nuestra vida. Nuestra crítica, las más de las veces, ni es constructiva, ni es analítica; es, por el contrario, superficial y visceral.

    Criticamos a los demás por envidia, y hasta por aburrimiento. Una conversación en la que se está destruyendo la fama y el honor de una persona es siempre más jugosa e interesante que aquella en la que se alaba alguna virtud, o se analizan equilibradamente las luces y las sombras de tal o cual organización.

    Señalar el error, denunciar la injusticia, clamar ante la opresión y los abusos, es muy necesario. Poner de manifiesto la generosidad y la inteligencia de las personas que lo merezcan, ponderar los esfuerzos de muchos por vivir con honradez de su propio esfuerzo, poner en valor los proyectos que construyen ciudadanía e iglesia, es imprescindible. Todo lo bueno y lo noble que hay en nosotros y en las personas que nos rodean son luces que Dios enciende en nuestras vidas, y hemos de “ponerla en el candelero para que ilumine a todos los de la casa”.  

    Pervertidos de regodearnos en el mal hemos perdido sensibilidad para descubrir y acoger el bien que ofrecen los que nos rodean. No es extraño que vivamos en tanta desesperanza. Ni un día puede pasar sin que descubras la huella del

    Padre en tus hermanos. Sólo así tendremos fuerzas para crear algo nuevo.

    Tratar con cariño y humanidad a los pobres y a los débiles… la luz que más hace brillar a la comunidad cristiana.

  • Amor bipolar

    1501TWO LOVERS

    Hay algunas ocasiones en las que (sin que haya una razón que lo justifique) una película se estrena con años de retraso en nuestro país. Este es uno de esos extraños casos. Y es extraño porque las anteriores cintas del director (James Gray) tuvieron un éxito (relativo) en nuestras pantallas, y porque el reparto incluye rostros que otrora eran gancho para las masas como Gwyneth Paltrow y JoaquÍn Phoenix. Y dos años después de que se realizara (antes de que el protagonista masculino decidiera retirarse), Two lovers llega a nuestras pantallas, para goce y deleite de los cinéfilos.

    Gray ha construido aquí un potente drama sobre Leonard, un hombre con un trastorno de bipolaridad que, tras un frustrado intento de suicidio regresa a su casa, con su sobreprotectora madre y un padre que está a punto de vender su negocio, donde Leonard trabaja. Pero su mundo va a verse sacudido por un deseo a dos bandas (la bipolaridad también está presente aquí), al conocer a Michelle, una seductora y enigmática mujer que acaba de mudarse a su edificio, y a Sandra (arrebatadoramente bella, Vinessa Shaw), una chica educada y agradable, hija del empresario que va a comprar el negocio familiar y con quienes sus padres le quieren emparejar.

    Las dos mujeres entre las que se debate el protagonista (es un decir, él lo tiene meridianamente claro desde el principio), representan dos de los arquetipos de mujeres que ha explotado desde siempre el cine de Hollywood, y no me refiero a que una sea morena y la otra rubia, sino al ‘enfrentamiento’ entre la femme fatale y la mujer hogareña.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2008.
    Título original: Two lovers.
    Director: James Gray.
    Producción: James Gray, Donna Gigliotti, Anthony Katagas.
    Guión: Ric Manello, James Gray.
    Fotografía: Joaquin Baca-Asay.
    Montaje: John Axelrad.
    Intérpretes: Joaquin Phoenix (Leonard Kraditor), Gwyneth Paltrow (Michelle Rausch), Vinessa Shaw (Sandra Cohen), Moni Moshonov (Reuben Kraditor), Isabella Rossellini (Ruth Kraditor), John Ortiz (Jose Cordero), Bob Ari (Michael Cohen), Julie Budd (Carol Cohen), Elias Koteas (Ronald Blatt), Samantha Ivers (Stephanie), Jeanine Serralles (Dayna).{/xtypo_code}

    Gray hace aquí un par de guiño al cine de Hitchcock: las dos mujeres que obsesionan al protagonista de Vértigo, se pueden extrapolar a las dos que atormentan a Leonard; y también en el hecho de que el protagonista ‘espíe’ a través de su ventana a la chica de sus sueños.

    Después de los tres thrillers con los que Gray comenzó su carrera, este drama romántico supone un giro brusco en su trayectoria, aunque no abandona el decorado al que nos tiene acostumbrados (Brightom Beach, en Brooklyn). El resultado es una cinta muy potente, con mucha intensidad y unos protagonistas en estado de gracia, en el que Gray hace un acercamiento al amor de un modo mucho más elegante y ciertamente pesimista al que estamos acostumbrados.

  • Amor bipolar

    1501TWO LOVERS

    Hay algunas ocasiones en las que (sin que haya una razón que lo justifique) una película se estrena con años de retraso en nuestro país. Este es uno de esos extraños casos. Y es extraño porque las anteriores cintas del director (James Gray) tuvieron un éxito (relativo) en nuestras pantallas, y porque el reparto incluye rostros que otrora eran gancho para las masas como Gwyneth Paltrow y JoaquÍn Phoenix. Y dos años después de que se realizara (antes de que el protagonista masculino decidiera retirarse), Two lovers llega a nuestras pantallas, para goce y deleite de los cinéfilos.

    Gray ha construido aquí un potente drama sobre Leonard, un hombre con un trastorno de bipolaridad que, tras un frustrado intento de suicidio regresa a su casa, con su sobreprotectora madre y un padre que está a punto de vender su negocio, donde Leonard trabaja. Pero su mundo va a verse sacudido por un deseo a dos bandas (la bipolaridad también está presente aquí), al conocer a Michelle, una seductora y enigmática mujer que acaba de mudarse a su edificio, y a Sandra (arrebatadoramente bella, Vinessa Shaw), una chica educada y agradable, hija del empresario que va a comprar el negocio familiar y con quienes sus padres le quieren emparejar.

    Las dos mujeres entre las que se debate el protagonista (es un decir, él lo tiene meridianamente claro desde el principio), representan dos de los arquetipos de mujeres que ha explotado desde siempre el cine de Hollywood, y no me refiero a que una sea morena y la otra rubia, sino al ‘enfrentamiento’ entre la femme fatale y la mujer hogareña.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2008.
    Título original: Two lovers.
    Director: James Gray.
    Producción: James Gray, Donna Gigliotti, Anthony Katagas.
    Guión: Ric Manello, James Gray.
    Fotografía: Joaquin Baca-Asay.
    Montaje: John Axelrad.
    Intérpretes: Joaquin Phoenix (Leonard Kraditor), Gwyneth Paltrow (Michelle Rausch), Vinessa Shaw (Sandra Cohen), Moni Moshonov (Reuben Kraditor), Isabella Rossellini (Ruth Kraditor), John Ortiz (Jose Cordero), Bob Ari (Michael Cohen), Julie Budd (Carol Cohen), Elias Koteas (Ronald Blatt), Samantha Ivers (Stephanie), Jeanine Serralles (Dayna).{/xtypo_code}

    Gray hace aquí un par de guiño al cine de Hitchcock: las dos mujeres que obsesionan al protagonista de Vértigo, se pueden extrapolar a las dos que atormentan a Leonard; y también en el hecho de que el protagonista ‘espíe’ a través de su ventana a la chica de sus sueños.

    Después de los tres thrillers con los que Gray comenzó su carrera, este drama romántico supone un giro brusco en su trayectoria, aunque no abandona el decorado al que nos tiene acostumbrados (Brightom Beach, en Brooklyn). El resultado es una cinta muy potente, con mucha intensidad y unos protagonistas en estado de gracia, en el que Gray hace un acercamiento al amor de un modo mucho más elegante y ciertamente pesimista al que estamos acostumbrados.

  • Amor bipolar

    1501TWO LOVERS

    Hay algunas ocasiones en las que (sin que haya una razón que lo justifique) una película se estrena con años de retraso en nuestro país. Este es uno de esos extraños casos. Y es extraño porque las anteriores cintas del director (James Gray) tuvieron un éxito (relativo) en nuestras pantallas, y porque el reparto incluye rostros que otrora eran gancho para las masas como Gwyneth Paltrow y JoaquÍn Phoenix. Y dos años después de que se realizara (antes de que el protagonista masculino decidiera retirarse), Two lovers llega a nuestras pantallas, para goce y deleite de los cinéfilos.

    Gray ha construido aquí un potente drama sobre Leonard, un hombre con un trastorno de bipolaridad que, tras un frustrado intento de suicidio regresa a su casa, con su sobreprotectora madre y un padre que está a punto de vender su negocio, donde Leonard trabaja. Pero su mundo va a verse sacudido por un deseo a dos bandas (la bipolaridad también está presente aquí), al conocer a Michelle, una seductora y enigmática mujer que acaba de mudarse a su edificio, y a Sandra (arrebatadoramente bella, Vinessa Shaw), una chica educada y agradable, hija del empresario que va a comprar el negocio familiar y con quienes sus padres le quieren emparejar.

    Las dos mujeres entre las que se debate el protagonista (es un decir, él lo tiene meridianamente claro desde el principio), representan dos de los arquetipos de mujeres que ha explotado desde siempre el cine de Hollywood, y no me refiero a que una sea morena y la otra rubia, sino al ‘enfrentamiento’ entre la femme fatale y la mujer hogareña.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2008.
    Título original: Two lovers.
    Director: James Gray.
    Producción: James Gray, Donna Gigliotti, Anthony Katagas.
    Guión: Ric Manello, James Gray.
    Fotografía: Joaquin Baca-Asay.
    Montaje: John Axelrad.
    Intérpretes: Joaquin Phoenix (Leonard Kraditor), Gwyneth Paltrow (Michelle Rausch), Vinessa Shaw (Sandra Cohen), Moni Moshonov (Reuben Kraditor), Isabella Rossellini (Ruth Kraditor), John Ortiz (Jose Cordero), Bob Ari (Michael Cohen), Julie Budd (Carol Cohen), Elias Koteas (Ronald Blatt), Samantha Ivers (Stephanie), Jeanine Serralles (Dayna).{/xtypo_code}

    Gray hace aquí un par de guiño al cine de Hitchcock: las dos mujeres que obsesionan al protagonista de Vértigo, se pueden extrapolar a las dos que atormentan a Leonard; y también en el hecho de que el protagonista ‘espíe’ a través de su ventana a la chica de sus sueños.

    Después de los tres thrillers con los que Gray comenzó su carrera, este drama romántico supone un giro brusco en su trayectoria, aunque no abandona el decorado al que nos tiene acostumbrados (Brightom Beach, en Brooklyn). El resultado es una cinta muy potente, con mucha intensidad y unos protagonistas en estado de gracia, en el que Gray hace un acercamiento al amor de un modo mucho más elegante y ciertamente pesimista al que estamos acostumbrados.

  • Amor bipolar

    1501TWO LOVERS

    Hay algunas ocasiones en las que (sin que haya una razón que lo justifique) una película se estrena con años de retraso en nuestro país. Este es uno de esos extraños casos. Y es extraño porque las anteriores cintas del director (James Gray) tuvieron un éxito (relativo) en nuestras pantallas, y porque el reparto incluye rostros que otrora eran gancho para las masas como Gwyneth Paltrow y JoaquÍn Phoenix. Y dos años después de que se realizara (antes de que el protagonista masculino decidiera retirarse), Two lovers llega a nuestras pantallas, para goce y deleite de los cinéfilos.

    Gray ha construido aquí un potente drama sobre Leonard, un hombre con un trastorno de bipolaridad que, tras un frustrado intento de suicidio regresa a su casa, con su sobreprotectora madre y un padre que está a punto de vender su negocio, donde Leonard trabaja. Pero su mundo va a verse sacudido por un deseo a dos bandas (la bipolaridad también está presente aquí), al conocer a Michelle, una seductora y enigmática mujer que acaba de mudarse a su edificio, y a Sandra (arrebatadoramente bella, Vinessa Shaw), una chica educada y agradable, hija del empresario que va a comprar el negocio familiar y con quienes sus padres le quieren emparejar.

    Las dos mujeres entre las que se debate el protagonista (es un decir, él lo tiene meridianamente claro desde el principio), representan dos de los arquetipos de mujeres que ha explotado desde siempre el cine de Hollywood, y no me refiero a que una sea morena y la otra rubia, sino al ‘enfrentamiento’ entre la femme fatale y la mujer hogareña.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2008.
    Título original: Two lovers.
    Director: James Gray.
    Producción: James Gray, Donna Gigliotti, Anthony Katagas.
    Guión: Ric Manello, James Gray.
    Fotografía: Joaquin Baca-Asay.
    Montaje: John Axelrad.
    Intérpretes: Joaquin Phoenix (Leonard Kraditor), Gwyneth Paltrow (Michelle Rausch), Vinessa Shaw (Sandra Cohen), Moni Moshonov (Reuben Kraditor), Isabella Rossellini (Ruth Kraditor), John Ortiz (Jose Cordero), Bob Ari (Michael Cohen), Julie Budd (Carol Cohen), Elias Koteas (Ronald Blatt), Samantha Ivers (Stephanie), Jeanine Serralles (Dayna).{/xtypo_code}

    Gray hace aquí un par de guiño al cine de Hitchcock: las dos mujeres que obsesionan al protagonista de Vértigo, se pueden extrapolar a las dos que atormentan a Leonard; y también en el hecho de que el protagonista ‘espíe’ a través de su ventana a la chica de sus sueños.

    Después de los tres thrillers con los que Gray comenzó su carrera, este drama romántico supone un giro brusco en su trayectoria, aunque no abandona el decorado al que nos tiene acostumbrados (Brightom Beach, en Brooklyn). El resultado es una cinta muy potente, con mucha intensidad y unos protagonistas en estado de gracia, en el que Gray hace un acercamiento al amor de un modo mucho más elegante y ciertamente pesimista al que estamos acostumbrados.