Etiqueta: acaso

  • Ley imperfecta

    Lo fueron a buscar, lo encarcelaron,
    le pegaron con odio de justicia,
    le ataron el cartel de la inmundicia
    y tiraron la llave del candado.

    No importaba que hablara, sujetaron
    su lengua con la imagen de codicia,
    -de ser malvado-engendro-, con ficticia
    orquesta alrededor, que se inventaron.

    Tras el tiempo cruel del calabozo
    donde todo es color de mierda y asco,
    el malo resultó ser inocente.

    ¿Quién restaura su imagen, su destrozo?
    ¿La cosa queda así, sólo en un chasco?
    ¿O acaso es asumible su accidente..?

    Dedicado a todas las mujeres que sufren
    violencia de género, y que no merecen
    sufrir la duda por aquéllas que, sin serlo,
    se aprovechan de las leyes.

  • Dejó de ser coadjutor

    Ya tenemos nuevo Obispo;
    otro cura que se ha visto
    propuesto a ser nuestra guía,
    con todo el valor que encierra
    ser el pastor de esta tierra
    que es la tierra de María.

    Yo que, como nazareno,
    doy la mano al que aquí arriba,
    permítame que le escriba
    —monseñor recién llegado—
    sobre algunos pormenores,
    detallitos y primores
    del marrón enjaretado.

    Verá vacíos los templos…
    aunque, en tiempo de Cuaresma
    una marabunta inmensa
    de seres engominados,
    rancios todos, perfumados
    con cierto tufo a incensario,
    formarán una masa ingente
    mostrando el lado indecente
    de un orquestado escenario.

    Desconfíe, pero asuma;
    de su opinión, más no ofenda;
    equilibre sus prebendas
    a las rancias hermandades;
    ni mienta ni de verdades;
    sufra poco y, si acaso,
    que no lo descubran, hombre,
    pues no hallará ningún pobre
    que le perdone el fracaso.

    Tiene aquí, en fin, una mezcla
    de historia cosmopolita,
    quinquis, canis, capillitas,
    Montecillos, botellona,
    pijitas y marujonas,
    progres de caída capa,
    muchos bares, buenas tapas,
    Semana Santa, ombliguismo,
    triste crisis, pesimismo,
    cierto tufo a fantasmón,
    buena gente y buen desmadre:
    de parte de todos, padre,
    bienvenido, Monseñor…

  • Dejó de ser coadjutor

    Ya tenemos nuevo Obispo;
    otro cura que se ha visto
    propuesto a ser nuestra guía,
    con todo el valor que encierra
    ser el pastor de esta tierra
    que es la tierra de María.

    Yo que, como nazareno,
    doy la mano al que aquí arriba,
    permítame que le escriba
    —monseñor recién llegado—
    sobre algunos pormenores,
    detallitos y primores
    del marrón enjaretado.

    Verá vacíos los templos…
    aunque, en tiempo de Cuaresma
    una marabunta inmensa
    de seres engominados,
    rancios todos, perfumados
    con cierto tufo a incensario,
    formarán una masa ingente
    mostrando el lado indecente
    de un orquestado escenario.

    Desconfíe, pero asuma;
    de su opinión, más no ofenda;
    equilibre sus prebendas
    a las rancias hermandades;
    ni mienta ni de verdades;
    sufra poco y, si acaso,
    que no lo descubran, hombre,
    pues no hallará ningún pobre
    que le perdone el fracaso.

    Tiene aquí, en fin, una mezcla
    de historia cosmopolita,
    quinquis, canis, capillitas,
    Montecillos, botellona,
    pijitas y marujonas,
    progres de caída capa,
    muchos bares, buenas tapas,
    Semana Santa, ombliguismo,
    triste crisis, pesimismo,
    cierto tufo a fantasmón,
    buena gente y buen desmadre:
    de parte de todos, padre,
    bienvenido, Monseñor…

  • Dejó de ser coadjutor

    Ya tenemos nuevo Obispo;
    otro cura que se ha visto
    propuesto a ser nuestra guía,
    con todo el valor que encierra
    ser el pastor de esta tierra
    que es la tierra de María.

    Yo que, como nazareno,
    doy la mano al que aquí arriba,
    permítame que le escriba
    —monseñor recién llegado—
    sobre algunos pormenores,
    detallitos y primores
    del marrón enjaretado.

    Verá vacíos los templos…
    aunque, en tiempo de Cuaresma
    una marabunta inmensa
    de seres engominados,
    rancios todos, perfumados
    con cierto tufo a incensario,
    formarán una masa ingente
    mostrando el lado indecente
    de un orquestado escenario.

    Desconfíe, pero asuma;
    de su opinión, más no ofenda;
    equilibre sus prebendas
    a las rancias hermandades;
    ni mienta ni de verdades;
    sufra poco y, si acaso,
    que no lo descubran, hombre,
    pues no hallará ningún pobre
    que le perdone el fracaso.

    Tiene aquí, en fin, una mezcla
    de historia cosmopolita,
    quinquis, canis, capillitas,
    Montecillos, botellona,
    pijitas y marujonas,
    progres de caída capa,
    muchos bares, buenas tapas,
    Semana Santa, ombliguismo,
    triste crisis, pesimismo,
    cierto tufo a fantasmón,
    buena gente y buen desmadre:
    de parte de todos, padre,
    bienvenido, Monseñor…