Etiqueta: Abuelo

  • ¡Felicidades Francisco Javier!

    0202
    por tu 5º cumpleaños. De parte de tu abuelo, abuelas y demás familia. Con todo nuestro cariño.
  • Premio a AINCO en el concurso navideño Jorge Queraltó

    0805Por su trabajo navideño ‘Abuelo, sigamos esa estrella’

    La Asociación Nazarena de Servicios Sociales Ainco ha sido una de las ganadoras en la séptima edición del concurso navideño que la Fundación Jorge Queraltó organiza para residencias, centros de día y de respiro familiar. La entidad nazarena presentó el trabajo de manualidad Abuelo, sigamos esa estrella, junto con otros 196 trabajos de 5.000 personas mayores de toda Andalucía.

    El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, presidió ayer martes la entrega de premios, quedando abierta una exposición con los trabajos presentados en la Casa de la Ciencia.

  • ¡Felicidades abuelo Paco Maeso!

    0206 Por tu jubilación y cumpleaños, con cariño de tu mujer, hijos, yerno y nieta Alejandra.
  • ¡Felicidades!

    0205
    Guapo, que disfrutes de tu 4º cumpleaños. Te queremos mucho, mucho. De parte del tito José María, la abuela Conchi y el abuelo José María. Besitos.
  • Lo que no se dice

    1501LA MITAD DE OSCAR

    A pesar de que ya se ha demostrado en multitud de ocasiones que no es correcto ni acertado, todavía hay quien generaliza, quien piensa (y está convencido de que tiene razón) que todo el cine español es igual, y que no importa quién dirija, quién interprete, quién produzca, todas las películas tendrán un mismo estilo, independientemente del género al que pertenezcan.

    {xtypo_code}España, 2010. (89′)
    Dirección: Manuel Martín Cuenca.
    Producción: Manuel Martín Cuenca, Camilo Vives, Joan Borrell.
    Guión: Manuel Martín Cuenca, Alejandro Hernández.
    Fotografía:  Rafael de la Uz.
    Montaje: Ángel Hernández Zoido.
    Intérpretes: Rodrigo Saenz de Heredia (Óscar), Verónica Echegui (María), Denis Eyrey (Jean), Antonio de la Torre (Taxista), Manuel Martínez Roca (Miguel), Salvador Gavilán Ramos (Abuelo), Elena Saganovska (Elena), Eva Almaya (Directora residencia), Alejandro Vera (Recepcionista).{/xtypo_code}

    Afortunadamente, sabemos que no es verdad, y que cintas como la que se estrenó la semana pasada arrasando en taquilla (y cuyo nombre no diremos para no darle una publicidad que no necesita) y esta que tratamos hoy representan modos muy diferentes de hacer y entender el cine.

    La mitad de Óscar es una película hecha a base de silencios. Lo que no se dice, lo que se calla, es tan importante o incluso más que lo que sí se cuenta. La cinta no tiene una banda sonora instrumental, ni una sola nota musical (ni siquiera incidental, la música que suena en una televisión, o en la radio de un coche que pasa) se oye en todo el metraje. Sólo las voces de los protagonistas, lo que dicen y lo que callan, el viento, el silencio. Su director, Manuel Martín Cuenca (que debutó en 2003 con la muy interesante La flaqueza del bolchevique, debut también de María Valverde) nos muestran a un director competente, de talento, arriesgado y ambicioso, que ha creado una historia que sólo es simple en apariencia, construida con tres episodios y a base de elipsis.

    Óscar trabaja de vigilante en una salina semi-abandonada. Su vida se basa en la rutina. A la hora del almuerzo, Miguel un antiguo compañero ya jubilado, acude a verle y a llevarle la comida. Después del trabajo va a visitar a su único familiar cercano, su abuelo enfermo de alzheimer, que está en una residencia. De noche, vuelve a casa, mira el buzón y el contestador. Nunca hay cartas ni llamadas. Y al día siguiente lo mismo. Y al siguiente. Y al otro. Un día, en la residencia, le dicen que su abuelo ha empeorado y le han llevado al hospital. Y que han avisado a María, su hermana. Óscar lleva dos años sin noticias de ella, ni siquiera sabía que tenían su número en la residencia. María llega poco después, acompañada de su novio Jean, un francés del que Óscar jamás había oído hablar. Entre los hermanos la relación es tensa, algo parece que ocurrió en el pasado. Y es evidente que ella quiere pasar página, aunque él no esté demasiado de acuerdo.

    La cinta tiene muy buenos momentos y una secuencia final casi sublime. Es una historia contada con sencillez, e interpretada con talento por su pareja protagonista, un desconocido Rodrigo Sáenz de Heredia, y una magnífica Verónica Echegui, cada vez más alejada del papel que le dio la fama en Yo soy la Juani. Es la demostración de que en el cine español no todo es igual, y de que con un poco de valor, y de saber hacer, se pueden lograr grandes películas como esta.

     

  • ¡Felicidades, África!

    0205Que pases un buen día con todos los que te quieren. Tus padres, abuelo y tío.

  • ¡Felicidades, África!

    0205Que pases un buen día con todos los que te quieren. Tus padres, abuelo y tío.

  • Felicidades 14803

    0201 0202 0203
    ¡Feliz cumpleaños!
    ¡Que seas muy feliz en tu quinto cumpleaños! Te quiere toda la familia, princesa.
    ¡Felicidades, Ainoa !
    En tu segundo cumpleaños, de toda tu familia.
    Muchos besos, guapa.
    ¡Felicidades, yaya!
    Para la mejor madre y abuela del mundo. De tus hijos, todos tus nietos y el abuelo. ¡Y que cumplas muchos más! Te queremos.
  • Abuelo, tengo miedo

    Esto es lo que me dice mi nieta Saray cuando pasamos por la puerta del colegio público Consolación: ¡tengo miedo abuelo! Yo le digo: ¿de qué tienes miedo mi vida? No tengas miedo estando tu abuelo a tu lado. Ella me contesta: de esos hombres y mujeres que se ensañaron y le pegaron a mi madre sin motivo ni razón. Cuando voy acompañada por ti o por mi otro abuelo, y cruzamos la calle Maestro Castillo para ir a mi colegio, me siento más segura y no tengo tanto miedo, pero cuando ustedes por algún motivo de trabajo no podéis venir, le digo a mi madre que no pasemos por esa calle, que vayamos mejor por la calle Maestro Braña, para evitar que esto pueda repetirse. Porque tengo miedo abuelo, de que esos hombres y mujeres vuelvan a pegarle a mi madre, y esta vez vaya yo acompañándola, sería terrible y me moriría de miedo, me quedaría marcada para siempre. Ella nunca olvidará la paliza que le dieron a su madre, aunque no fue testigo directo. Pero los pequeños son muy inteligentes y a esa edad muy observadores, y están muy atentos a todo lo que hablan los mayores. Ella ha escuchado a su madre contárselo al resto de la familia y lo mal que lo pasó.

    Nosotros, el abuelo Pedro y los hermanos de tu madre, con qué impotencia y resignación nos hemos quedado. Saray, confía y espera que la Justicia haga justicia y castigue a esos seres indeseables y malhechores, y les caiga todo el peso de la ley.

    Menos mal que ese día su madre no iba a recogerla, y no vio el puñetazo que le dieron, que le produjo el derrame nasal, ni los tirones de pelo que le dieron las hienas estas. Querida Saray, este país nuestro se debate hoy en día entre el caos y la barbarie. La ignorancia, y la brutalidad se suman al dramático proceso de la vida de los seres humanos, Saray, nieta mía, esta sociedad que el abuelo Pedro llama "suciedad", cada día es más difícil de entender en nuestra época. Tu abuela y yo enseñamos a tu madre desde pequeña a ser libre y solidaria, llevar una vida sana, honrada y sabia, y a ser buena niña con sus semejantes.

    Estos recuerdos querida Saray, llenan mi vida de satisfacción, pero a la vez me veo insignificante. Absurdo. Víctima de la insensibilidad egoísta con la que el mundo de hoy se cubre, haciendo gala incluso de su terrible despropósito.

    Saray, no tengas miedo, tu abuelo Pedro te quiere con dulce amor y mi corazón se llena de fragancia como una flor. Sé feliz, no tengas miedo, vuelve tu mirada a mí, que siempre sea libre; no guardes rencor, vive. No vale la pena sufrir, que ya, todo, se olvida; no seamos egoístas, demos a manos llenas esa corriente de amor que tanto necesitamos. Tu abuelo Pedro siempre te protegerá Saray, no tengas miedo mi amor.