Categoría: In memoriam

  • In Memoriam de Claudio García Redondo

    Después de tantas batallas, nunca pensábamos que llegaría la última. No sé si pudo contigo o fuiste tú el que decidió no seguir peleando. Te marchaste como tú querías, tranquilo, sin sufrimientos y rodeado de los tuyos, pero nos has dejado un vacío inmenso, vacío que intentamos llenar con tus recuerdos, con tus ocurrencias, con tus gracias, con tus consejos.

    Pero ahora mismo no lo llena nada, solo el tiempo nos ayudará a cicatrizar la herida. Esperamos que esos recuerdos, que ahora nos sacan lágrimas al recordarte, pasado un tiempo, nos saquen una sonrisa, esa que tú siempre llevabas por bandera. Esa sonrisa que ocultaba tus miedos, tus temores, la que regalabas a todo aquel que se cruzara en tu camino, lo conocieras o no, eso no importaba. Allá dónde ibas dejabas huella. Por eso no queremos recordarte con tristeza, sino con esa alegría que tú siempre repartías.

    Has sabido sacarle todo el jugo posible a la vida. Has sido feliz y has hecho feliz a los que te rodeaban. Como dice un buen amigo de la familia, no nos dijiste cómo ser felices, lo fuiste tú y así nos enseñaste a serlo a los demás.

    Allá donde estés, seguro que ya más de uno ha caído en alguna de tus bromas, seguro que ya les has hablado de tu Real Betis Balompié y seguro que has encontrado mil sitios para sacar una buena fotografía.

    Allá donde estés, sigue riendo y disfrutando como siempre. Allá donde estés y haya lo que haya en ese lado del camino, te mereces el mejor sitio por todo lo bueno que has dejado a este lado.

    Por último, su esposa e hijos queríamos daros las gracias a todos los que, de alguna u otra forma, nos habéis acompañado en estos duros momentos. Sentir el cariño de tantas y tantas personas que lo querían de verdad, es todo un orgullo para nosotros y ha servido para calmar nuestro dolor.

    D.E.P.

  • Huele a primavera

    Ángela Ruiz Valladares

    Huele a primavera, la estación más bonita del año. (más…)

  • In Memoriam

    Miguel Becerra Román

    A un hombre bueno,
    Miguel Becerra Romana (más…)

  • Hasta siempre, Rosa

    In memoriam de Rosa

    Mi Rouse, mi amiga, mi otra hermana, ésa era ella. La que siempre estaba, siempre dispuesta para todo lo que me hiciera falta, con su sonrisa amable y servicial, capaz de transmitir en un segundo paz y tranquilidad. Su forma de ver la vida y de aceptar las cosas era envidiables, algo para no olvidar y tener en cuenta. Siempre dispuesta ayudar e incluso sin pedirlo y lo más importante sin esperar nada a cambio.

    Me enseñó mucho, pero lo más importante es que me hizo ver con qué poco se puede ser feliz, disfrutar de las cosas más simples, ella era capaz de ver lo mejor de todo y de todos.

    Mi Rosue, gracias por hacer conmigo parte de este camino, un camino que a veces ha sido duro, pero con tu ayuda lo estoy haciendo. Alguien me dijo que seguirás conmigo, seguirás ayudándome como hasta ahora lo has hecho, lo sé, sigues conmigo y con los míos, más presente  que nunca porque estás en mis pensamientos.
    Tu Mary

    A la persona más maravillosa que he conocido, la mejor jefa, compañera y amiga que jamás nadie pueda tener. Siempre te querré.  
    Raquel

    Lo bueno de la vida es haber conocido a una persona como tu. Siempre te llevaremos en nuestros corazones. Te queremos.
    Jesús, tata y Joaquín

    Se nos ha ido Rosi, nuestra amiga, nuestra compañera.
    Una alpujarreña enamorada y orgullosa de su pueblo y de su gente, que tuvimos la gran suerte, que por esas cosas buenas que tiene la vida, decidiera instalarse aquí en Dos Hermanas hace ya unos buenos años.
    Muchos somos los que tuvimos el privilegio de compartir con ella, charlas, tristezas, preocupaciones, risas, cafés y nos contagiamos de su forma de ver la vida, de su buen ánimo, de su sonrisa y de su sencillez, porque ella nació con el don de hacerse querer por donde iba pasando.
    Rosa, una gran profesional de la enfermería, donde deja un gran vacío.
    Rosi, una madre maravillosa, y una gran amiga. Tu pueblo, tu familia te echa mucho de menos, pero nosotros también. Yo también. Te has ido, pero nunca desaparecerás porque estás en nuestro corazón.
    Inma

    Y llegó el funesto día, no por esperado era menos temido. Atrás quedaron 2 años de lucha contra esta terrible enfermedad. En este difícil camino me enseñaste muchas cosas: a aceptar la vida como llega con sus alegrías y tristezas, a disfrutar de las cosas más sencillas, a dar sin esperar nada a cambio, a disfrutar de la fuerza de la amistad…
    A ti, Rosita, que hasta el último minuto mantuviste la sonrisa ayudándonos a todos a soportar tu despedida, a ti, que durante toda tu vida fuiste dejando amigos/as que no han consentido que te marches sin darte un gran abrazo, a ti, Rosita que estuviste a mi lado durante estos últimos quince años. A ti, mi amiga, siempre te llevaré en mi corazón.

    De tu Anita, Clara, Jaime y José Luis

  • En memoria de nuestra compañera Mar García

    ¡A por todas, Mar!
    Como soy consciente que te disgustaría una prolongada ceremonia de despedida, por tu pudor en pasar siempre desapercibida y ser tan discreta con tu vida, en mi cabeza sólo habita la duda del proyecto que tendrás ahora entre manos, de aquello que estés diseñando en tu febril y siempre inquieta imaginación, por no saber incluso ni estarte quieta bajo una sombrilla de playa haciendo punto… Tu lema ‘A por todas, Mar!
    ¡Mira cómo te ríes…! ¿acaso exagero un ápice?

    El mar, aquel mar que siempre viajó en las alforjas de tu propio nombre, será ahora el mejor huésped de las imborrables huellas que aún dejaste marcadas en la orilla de tu risa, una risa alocada a veces y pueril otras, que siempre soñó con crear y darle forma a unos trazos a los que sólo tú eres capaz de imprimirles vida propia. Vida. Una energía que tú generas por los meandros caprichosos de la memoria, en un mapa de sonidos, en un viaje que retorna al compás de noviembres y eneros, de mayos y diciembres.

    Siempre tú, con la pirotecnia de emociones, con las ganas de luchar fuera de tu Andalucía y de ganar esa última apuesta que hiciste con tu padre. Siempre fuego y dulzura, amor y llanto. Jaén y Sevilla. Mar y olivos. Todo rojo, como tu color favorito. Siempre Luna y fugaz estrella del mediodía. Malosa y linda, tímida y valiente…
    Yo también elevo mi beso al viento que abrazará sin rimas tu despedida. | Antonio Jesús Jiménez.

    Coincidí poco tiempo con María del Mar, durante su última etapa en el periódico, pero guardo un buen recuerdo de ella y de los momentos compartidos en la redacción de El Llano. Una relación que se ha prolongado en el tiempo gracias a las redes sociales, a través de las cuales compartí mis últimos momentos con ella el pasado mes de diciembre. Me habló de su vida en Madrid y me mostró fotografías de su niño. Guardo un buen sabor de boca de aquella charla en la distancia, no como el que me ha dejado enterarme de su marcha tan pronto y con toda una vida por delante. | Fran Ricardo.

    Dulce y gentil, una artista innata con mucha ganas de aprender. Recuerdo, como si fuese ayer, aquellos cierres de publicidad llenos de una creatividad cada vez más madura. Verla trabajar era todo un placer. Llegó siendo una niña y nos dejó para embarcarse en su gran aventura profesional en la gran ciudad. Madrid fue testigo de sus éxitos y el escenario donde forjó su vida. María del Mar, siempre te tendré presente en el pequeño pájaro que Jaime sostiene en sus manos, en aquel precioso cuadro en el que plasmastes con dulzura a un niño de dos añitos. Gracias y hasta siempre, compañera. | Ana Jalón.

    Siempre silenciosa, concentrada e intentando domar un verdadero carrusel de creatividad; así recuerdo yo a María del Mar, frente a su ordenador, en Cantely, y en el Llano. Pero también era una persona afable, serena, con ganas de descubrir cosas nuevas, cosas que le inspiraran y seguir así creando canales que le permitieran sacar fuera las inquietudes que tenía en su cabeza. Descanse en paz. | José Antonio García Andrés.

    Ha sido un golpe duro. Muy duro. Hablábamos sólo de vez en cuando, pero cada vez que lo hacíamos era como si la última vez hubiese sido ayer.  Tenía talento para repartir y lo demostraba en todo lo que hacía. Su hueco será imposible de rellenar.  | Juan Antonio Hidalgo.

    Pequeño Rubén, quiero contarte algo. Sé que echarás en falta el abrazo de tu madre a lo largo de tu vida, sé que añorarás ese cariño que sólo ella pudo brindarte, pero cuando mires al cielo, la estrella más brillante de todas será ella, que cuidará de ti siempre. Y cuando mires al mar con tus ojos claros, la brisa y el murmullo de las olas podrán traerte su voz suave. Porque así era ella, dulce y serena como una noche despejada, y afectuosa y cálida como una tarde de verano en la playa.

    Llegamos a la redacción de La Semana ambas muy jovencitas, y trabajamos juntas durante siete años que curtieron una amistad verdadera. Tremendamente reservada y tímida, pude conocer sus aspiraciones, sus sueños, sus heridas y anhelos. Sensible y con una mirada curiosa y muy perspicaz, fuimos compartiendo cafés intercalados con muchas horas de trabajo, cierres interminables y risas entre la edición de una página y otra. Crecimos a la par que el periódico, nos mudamos desde la redacción de Cantely al Llano y llegó un momento en que este mundo nazareno se nos quedaba pequeño. Compartimos otro trabajo en Sevilla, más cafés y confidencias, hasta que ella necesitó volar, cambiar de aires, y labrarse una nueva vida en Madrid.

    La chica de pueblo que llegó a la capital ya no era la misma, afrontó sus miedos, dejó atrás sus lastres y quiso valerse por sí misma. Había decidido para entonces que no iba a ser señora de, pese a que cuando amaba, se entregaba hasta tal punto que casi se olvidaba de si misma.

    En Madrid pudo desarrollar su amplio talento creativo en varias empresas. Mar plasmaba su arte al óleo, con lápices o con Photoshop siempre con la misma destreza y pasión que ponía en todo cuanto hacía. Daba igual la herramienta que usase, su mirada y su expresión eran genuinas, únicas y especiales. En esa ciudad conoció a tu padre, pequeño Rubén, y fue entonces cuando encontró el verdadero compañero con el que iniciar un camino juntos. Y así, fruto de esa unión, llegaste tú al mundo, pequeño. Eres el mejor legado que ella ha podido dejar, la mejor de sus creaciones. Pero te digo algo más, ella siempre vivirá en los corazones de quienes la quisimos. María del Mar, o Mar a secas como te llamábamos, descansa en paz, amiga. | Montse Sánchez.

    Con la tristeza de  una compañera y amiga que ha vivido momentos tan bonitos contigo en el trabajo. Jamás me atendiste mal, me aguantabas mi charlas y mis nervios. Siempre me sonreíste por muy tostón que fuera. Por tu honradez, tu sencillez y saber estar. Que Dios te bendiga y descansa en paz. Un beso para tu familia. Yo te llevaré en mi corazón siempre. | Margari Rubio.

    Amiga María del Mar, siempre te recordaré. Qué momentos vivimos en nuestro periódico La Semana por las tardes entre bromas y risas compartidas. Siempre estarás en nuestros corazones, amiga, amiga del alma. Descanse en paz. | José Antonio G. Quintano.

    Quería amiga, quiero dejar escrito que en el espacio de mis recuerdos siempre estarás en un lugar muy especial. Tengo muy presentes aquellas tardes que junto a ti descubrí que aparte de una vida materialista, existía una bonita historia para cada cosa. Agradezco al universo haberme cruzado en tu vida para conocer cosas que sin ti jamás hubiera sabido. Eternamente gracias, María del Mar. Sé perfectamente que donde estés enseñarás de buena mano cómo permanecer para siempre en la memoria de las personas. | Francisco Alés.

    Eran los últimos  años 90 cuando te trajo a nosotros Evaristo. Llegaste en silencio. Con tu arte y oficio te pusiste al frente del diseño de La Semana, primero en la ‘redacción’ de Cantely, después en El Llano. Siempre en silencio, sin prisa, pero sin pausa, creciste y y nos abriste tu corazón. Tu corazón se abrió como una flor y nos embriagó con sus aromas: el silencio era el fondo del que emanabas, inmensa Mar. Al final de la singladura, tras la tempestad, la mar te recoge en su calma para siempre, querida Mar, nuestra primera ausencia. | José Luis del Moral.

  • In memoriam de Ana

    In memoriam de Ana

    Ya nos lo vamos creyendo, nos hemos resistido hasta lo enfermizo pero hoy vemos tu nombre impreso en las noticias, en los sucesos… Ana mujer de corazón libre, lección de vida hacia lo imprescindible, lección de amor hacia lo imborrable, verdadera lección porque tú siempre has elegido vivir, incluso cuando la muerte se asomaba decidiste seguir: ¡Carpe Diem! con el corazón destrozado sonreímos pensando en ti.( Lo mejor de Los 80)

    En estos momentos tan tristes para la familia de Ana María Gata González propietaria de Óptica Ojos de Gata, asociada a la Federación Nazarena de Comerciantes le hemos querido dedicar unas palabras para recordar a esta mujer tan luchadora en su negocio y tan buena persona con los demás tanto con sus clientes como con su labor solidaria.
    Todos queremos trasladar nuestro mas cariñoso afecto por tan dolorosa pérdida y nuestro más sentido pésame. Descanse en Paz. (Federación Nazarena de Comerciantes).